sábado, 5 de noviembre de 2011

“MUESTRA CANTUTEÑA” POR ROGER GARCÍA CLAVO.


Foto: César Pineda Quilca.

“MUESTRA CANTUTEÑA”
Los poemas son la herramienta única para describir los sentimientos de un poeta. Por medio de ellos conocemos su actitud frente a lo adverso que es la vida y la muerte, el llanto y la alegría, el dolor y el placer, el amor y el odio, incluso fabricados entre las palabras para engrandecer un ego escondido o para construir la realidad con las propias imágenes que ella nos presta.
Muchas veces el poema es la única incomodidad capaz de satisfacer a las palabras.

Deseo seguir opinando sobre poesía porque es la que me asemeja a esta dramática condición, la que me exige detenerme en una esquina y resaltar en mi pecho el espectáculo que nos da el día en una ciudad donde los hombres dejan a los hombres con la soberanía personal de las calles, fábricas y casas vacías.

En estas circunstancias, entre Lima y Chosica, hay algunos hombres que hacen poesía.

UNO

A Manuel Luque lo conocí en el campus de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle - "La Cantuta" gracias a mi amigo Gary Alminagorta, poeta distante de los poemas sin música y criterio social o con disposición a la belleza y la imagen. Era el último ciclo de Manuel y para mí el primero. Era una época empotrada en el poder con Comisión Interventora mientras los estudiantes daban ya sus atisbos por desterrar aquella tara que hasta hoy practican algunos docentes opacados por el sistema.

Ahora, después de haber brillado y ocultado entre sus cerros el sol en Chosica, aparece Manuel Luque lejos de su silencio dejando atrás el vino, las calles de Lima y el sufrimiento acorazado por una mujer que dejó espumar su buena poesía en algún cajón de galán perdido.

El huerto de los alientos (Ediciones Letra en llamas, 2011) de José Manuel Luque Taco es la semilla que ha estado esperando el agua en tierra seca para taladrar con su germinación el suelo que es la poesía. Es un libro memorioso (de 1997-1999) donde el hombre despierta de su claustro hacia la sensación erótica, como un acto conceptual del silencio como una “vaga forma de decir te quiero”.

Manuel tiene la observación fotográfica del cuerpo de una mujer como la contemplación de la lluvia, natural y espejeante, después de ser siempre la misma o después de:

hacer el amor //
No necesita un paraguas
Para deslizarse sobre un péndulo de ideas.

A Manuel era difícil de olvidarlo porque su poesía ya había merecido algunos premios y sobre todo por Ciudad Inonia, poema que resume la frialdad de sus grandes gentes, de aquellos que pasean sus perros sin el remordimiento de los jardines secos. Ciudad que no se inmuta con el bolsillo a veces tirano y pobre.

Oh Lima //

aquí he visto aullar el corazón del hombre
hasta desgarrar las flores de los murales //
aquí el dolor no sabe de avemarías
no sabe que mi corazón es un músculo inmenso
donde no cabe la mano de Dios…/

Manuel describe a esta ciudad casi inopia de todo sentimiento. A veces lo ve como una justificación de todo infortunio para el desatino de un placer o equilibrio con la soledad donde Lima ya no es la misma de hace una horas. Sus calles orinadas es la ternura del vacío, de aquella necesidad áspera por sobrevivir y desvivir de la voluntad y violencia. También se convierte en la puerta que cruje como una mujer con una caricia, aquella que jadea con los versos de pura pasión, que justifican su:

existencia (que) se recrea como una imagen
salida de tu boca.

Manuel después de egresar de la Universidad se fue como el ganado a comer la hierba fresca para tenerla cerca y cínica como para atormentarlo idóneamente con otra historia. Seguramente dio aquel beso suicida y cayó con la voz cobarde y friolenta de las calles hasta quedar perplejo con el incendio y la ternura invasora (que avanza lenta y cruel) de una mujer que lo silenció por mucho tiempo.

La poesía de Manuel Luque es un huerto de luz que ha estado brillando en su oscuridad, es un huerto donde las palabras se construyen como edificios para otorgar sombra o tristeza a los cuerpos fatigosos como la hierba reseca o dar brillo al delirio rojizo de una herida latente en esta ciudad desigual de todas nuestras vestiduras.

DOS

El arribo de un éxtasis violento (Toro de trapo Editores, 2011) de César Pineda Quilca. He leído con atención este libro de César y me parece que ha tratado de lograr y construir un poemario conciso, como una salida breve al laberinto de una herida que nos sangra: El amor.

Es un poemario breve, un suspiro intenso de palabras, que van arrojando algo de música a nuestros sueños al estar despierto en las circunstancias de la vida y sobre todo inconformes con el amor que nos intenta sustraer de la realidad en una esquina, calle, bar o paradero mientras el cuerpo de una mujer a uno lo registra con el deseo de posesión o mentira.

En esta época la poesía quizá sea la violencia contra el significado de las palabras, significado que se expande o diluye en el verso. En la poesía de César Pineda -en este primer poemario escrito como relámpago en la oscuridad- el significado se va afirmando a pesar del parafraseo o imágenes un tanto forzadas. Esfuerzo que nos arrincona, nos aprieta en una sombra a pesar de las solemnidades del amor entre la soledad y el ojo lastimado de la noche.

Amo de ella
El combate rítmico de un poema con que abrigaba sus
Desgracias

César Pineda arriba a la poesía como un pájaro, casi al vacío, para llenarlo de inconformidad contra el llanto venoso, limpio, rotundo o moribundo en las ideas. Sus versos son un SIN TI en la larga espera de un poema.

Eres…
El leve sentido oscuro
Que habita dentro de mí. (pág. 25).

Mirando cómo la tristeza
Se apodera de mi cuerpo vestido con un mar hecho llanto (pág. 27).

Para el poeta su poesía es el único diálogo constante. Es su grito que al final tiene como respuesta el silencio donde muchas veces después de ser escrita no cuenta con el respaldo o satisfacción (sobre todo del ser que se ama) del mismo poeta.

La brevedad de los poemas en El arribo de un éxtasis violento es la salida de Ícaro y Dédalo del laberinto por miedo a ser destruidos por el Minotauro. Para César Pineda su salida es el ingreso al infortunio de un olvido incendiario. Una salida donde la palabra danza en el poema como un dolor irrepetible.

Todas las tardes escribiendo tu nombre sobre el aire (pág. 31).

Tengo
Las manos repletas de angustia (pág. 32).

Desaparecer si es posible.
Antes que llegase la muerte derribé toda ausencia (pág.33).

El poema no se disuelve en nuestro espíritu, para César Pineda es una persecución en busca de significados.

Todo poema
No es más que una sombra
Que nos per/sigue a todas partes. (pág.36).

Así es el poema
Terrible sacudón de un torbellino sin calma. (pág. 38).

Nuestro abrazo a César Pineda por unirse a esta esperanza o abatimiento por confrontar la vida con la palabra. Por esta insistencia de tapar a la muerte por los ojos y por encontrar su luz entre las sombras y el dolor de esta época. Que siga pintando su lumbre entre las cerrazones de nuestra existencia para seguir asestando con “un puñado de palabras” –parafraseando a Paolo Astorga- al amor, a la melancolía y a la belleza que se acribilla en nuestros pechos en esta época tan individual como la maleza.

TRES

Fernando Pessoa decía: “Saludo y les deseo sol, y lluvia, cuando la lluvia es precisa,…” para que una suerte de detención nos incite seguramente a coger su poesía y leerla con el sonido natural de las cosas. Así me ataja este corto poemario “La lluvia nos detiene” (Eclosión Editores, 2011) de Roy Dávatoc para sentir el misticismo de la naturaleza como una congoja migratoria de nuestros recuerdos. La lluvia en este poemario se convierte en aquel freno, por lo menos para mí, para recordar la música de la lluvia en los tejados y calaminas y, sobre todo, su danza con la tierra y la hierba seca. Este atajo del tiempo es una cadena que abraza nuestro llanto doloroso, es una mano que nos abandona en la tormenta, al mismo tiempo que:

el agua pierde
su consistencia antinatural y se vuelve torrente
en el espacio negro (pág. 15).

En La lluvia nos detiene se cuentan historias que perecen en el río, se poetiza experiencias y sueños que tienen que ver con el agua como una depresión mental detrás de nuestros espejos. Son poemas que personifican al poeta en su situación de lucha de los días donde el símbolo de la lluvia traspasa como una lloclla sus venas.

…comprendo que
bajo la lluvia todos morimos un poco (pág.25).

Roy Dávatoc tiene aquella autonomía para coger la resonancia de la lluvia y refugiar con natural frescura su ruido en nuestros sueños y crepúsculos de hombres adoloridos y desgastados como piedras debajo de las goteras.

CUATRO

Al poeta dejémoslo que haga sus poemas entre la conspiración de las palabras y el tiempo. Dejémoslo a Paolo Astorga que temporalice los sentidos y las emociones humanas con su verdad que es la poesía, para que así, cada vez más, el lenguaje no sea un esfuerzo para mirar una herida, una calle o un enfermo de todo amor, de toda génesis de esta época consumista. Esa es mi idea de Detrás de las ventanas (Ediciones Toro de Trapo, 2011) de Paolo Astorga. Aquí el poeta enciende el candil para alumbrar lo devastado y el desacierto que cala en la razón del hombre en esta época de eslabones sueltos. El hombre se convierte en el cero (de acuerdo al lugar que ocupe, derecha o izquierda), en aquel valor dudoso o innecesario que Paolo le da continuidad y lo vincula al desarrollo de esta sociedad que resplandece con la luna.

labios vencidos en la desconsolada faz de la arena,
párpados
que ya no recorrerán este desierto
iluminado de escombros y piel abandonada. (pág. 13).

Paolo manifiesta en esta raíz que engorda, casi abatida entre piedras y ramales, su poesía. Poesía que se abulta como una historia donde la angustia es una temperatura individual y progresista a la soledad y a la muerte que el hombre hoy desarrolla entre el cuervo, el gavilán y el águila.

La carne sin nombre
otea su desesperanza
susurrando una historia
irremediable. (pág. 14).

En el angustiante atardecer
todo atiza terriblemente

en lo hondo de las sombras. (pág. 15).

el destino ha apartado sus letargos de mi tierra empobrecida (pág. 16).

Detrás de las ventanas es un texto vibrante en todo corazón, pero más en los desdichados, casi flagelados de tanto amor, de tanta piel sepultada entre los ojos, de tanto rostro vencido en la pena y el esfuerzo de estar siempre mejor, de tanto sueño palidecido entre las lágrimas de la lluvia que nunca es la misma. Es un texto con mucho tacto, con mucha lumbre en la sospecha putrefacta de una herida lejana (la pobreza nos espina en el hambre y el amor azaroso de esta época).

/sueños sumergidos en el barro,
los niños comen pasto y extravío, suenan relojes en sus vientres, (pág.18).

una lágrima antigua que cae sobre tu pecho
y oculta las heridas
para que retornen todas las hojas vencidas por el viento. (pág. 19).

La poesía es también una justificación, un transcurso para subrayar la nostalgia que nos deja esta hecatombe capitalista. Y Paolo Astorga lo manifiesta como una “crueldad de existir y la búsqueda del anhelante camino hacia la comunión espiritual”, lo dice Miguel Ildefonso. Pero también es la insatisfacción ante el maltrecho de los cuerpos que quedan en este sistema. Nuestros cuerpos que se exigen a desadornarse como una culpa de la imaginación indolente que está detrás de las ventanas ventilándose en todo trance a la pérdida de lo absoluto que es la vida.

Bajo tanta angustia, tanto auspicio de sangre (pág. 25).

Muy lejos han
quedado todos los arroyos
expiando nuestras culpas. (pág. 27).

A pesar que esta poesía tiene noche en el día basta para que la nebulosa coincidencia de las palabras no se ningunee en la luz de nuestras huellas, un tanto enlutadas con algún amor lejano.

Cualquier pesadilla es solo un maquillaje entre la niebla, (pág. 29).

Quién sabe amada mía
qué flores son adecuadas bajo esta incontenible tristeza
que ha desahuciado las canciones (pág. 30).

La poesía de Paolo en Detrás de las ventanas es misteriosamente embrionaria de las ventanas abiertas de nuestra historia. Ventana que ha dejado penetrar en nuestros pechos el odio y la desconfianza, el sin embargo y la sonrisa exigua de la hermosura.

Lo sórdido, lo oscuro, la noche consagrada al desprecio de nuestros sueños, la sangre diluyente entre las calles por la violencia hacen que se opongan también a la propuesta de los poemas, de aquellos que salen como relámpagos entre la muerte. Para Paolo este mundo nuevo, este tiempo, es casi insolucionable de toda decadencia donde…

Todavía hay bocas en asombro
tentando otra máscara
en esta inevitable promesa.

Huye.

Una cruz
es también un cuerpo solitario
a medianoche… (pág. 44).

La poesía de Paolo Astorga es aquella vanguardia del símbolo moderno donde sus poemas son una inquietud para descifrar las razones de un mundo desgajado de la memoria colectiva.

Otra vez será muy tarde para limpiar la ceniza
que se ha desbordado en nuestros ojos. (pág. 52).

Finalmente, la poesía de Paolo Astorga no es un instrumento de orquesta, es la música solitaria, expansiva, para dar luz a las sombras y para transcribir muchas palabras sobre la nada. La existencia brilla como una linterna entre los ojos de la muerte y retumba entre las piedras como un eco de la lluvia, como un vozarrón de exigencias, casi crueles de toda belleza, de toda afectividad de un cuerpo que se ama entre el rayo y el relámpago como un modelo entre lo sórdido de la ciudad y lo tumultuoso del campo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “NIDO DE CUERVOS” (CUENTOS PERUANOS DE TERROR Y SUSPENSO).



PRESENTACIÓN DEL LIBRO “NIDO DE CUERVOS”

(Cuentos peruanos de terror y suspenso)

Organiza: Pohemia Lux

Día: Sábado, 12 de noviembre.

Hora: 6:00 p.m.

Auditorio de "La Casa de la Literatura Peruana".

Jr. Ancash 207.

Antigua Estación de Desamparados (Costado del Palacio de Gobierno)

¡PROHIBIDO FALTAR!

domingo, 30 de octubre de 2011

“TRIBUTO A LA MEMORIA DE RAQUEL JODOROWSKY”.


Poetas: Raquel Jodorowsky y Armando Arteaga.

AÑO DEL CENTENARIO DE JOSÉ MARÍA ARGUEDAS

MIÉRCOLES LITERARIOS

Presenta

“Tributo a la memoria de Raquel Jodorowsky”

Participan:

- Atala Matellini
- Ana María Intili
- Catalina Bustamante
- Carmen Guizado
- Elvira Ordóñez
- Aida Romero
- Eva Velásquez
- Viviana Gómez
- Edytt Romero

Valoración:

-Armando Arteaga

Música – Libros – Solidaridad – Brindis

Miércoles 02 de noviembre – 7:00 p.m.

Wakulski 180 – 1ra. Cdra. Av. Brasil

INGRESO LIBRE

¡I Feria del Libro Peruano! ¡Fiesta del libro con todas las sangres!

Parque. Universitario, 11- 27 de noviembre, 10 am. – 9.00 p.m.

¡X Encuentro Nacional de Escritores Manuel J. Baquerizo, en el Centenario de José María Arguedas: Andahuaylas, 30 nov. – 3 dic. !

viernes, 28 de octubre de 2011

“FALLECIÓ RAQUEL JODOROWSKY”.



“FALLECIÓ RAQUEL JODOROWSKY”

Una lamentable noticia nos sacude nuevamente. La poeta y pintora chilena RAQUEL JODOROWSKY, quien radicaba en nuestro país hace más de 50 años, dejó de existir el día de ayer debido a un problema de salud. Debemos recordar también que su deceso se da justo en los mejores momentos donde se organizaban homenajes y encuentros en honor a ella y su poesía. Desde aquí nuestras más sinceras condolencias a los familiares y amigos cercanos de la vate. (C.P.Q).

Aquí algunos de sus libros que en vida fueron publicados:

- Dimensión de los días (1950)
- Aposento y época (1952)
- La ciudad inclemente (1954)
- En la pared de los sueños alguien llama (1957)
- En sentido inverso (1962)
- El Ajy Togen (1964)
- Mi casa abrakadabra (1970)
- 3 millones de años luz o El diario de una costurera (1972)
- Caramelo de sal (1977)
- Revelaciones de Alcindor (1983)
- Sin antes ni después (1984)
- América en la tierra (1989)
- Territorios Que Explorar
- Poemas Escogidos

martes, 18 de octubre de 2011

PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA DE POESÍA “CATÁSTASIS 2011” EN LA CIUDAD DE TRUJILLO.




“PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA DE POESÍA CATÁSTASIS 2011”

NOTA DE PRENSA

Ediciones OREM y la Alianza Francesa de Trujillo, invitan a la presentación de la Antología de Poesía CATÁSTASIS 2011, la cual reúne la creación literaria de seis poetas jóvenes de diversas partes del país:

- Mijail Irving Ramírez Flores (Huánuco)
- Raúl Allain (Lima)
- Marisol Dominguez Vergara (Trujillo)
- Milagros del Pilar Nevado Benel (Chiclayo)
- Alejandra Vasquez Huaco (Trujillo)
- Donna Enciso Rondinel (Tacna)

La presentación estará a cargo de:

- Alejandro Benavides (poeta)
- Oscar Ramirez (editor de la antología)

DÍA: Jueves 20 de octubre

HORA: 7.30 P.M.

LUGAR: Patio central de la Alianza Francesa (Jr. San Martín # 858)

El ingreso es completamente libre.

La Alianza Francesa de Trujillo y Ediciones OREM agradecen su gentil asistencia.

lunes, 17 de octubre de 2011

domingo, 16 de octubre de 2011

III FIESTA DEL DIANTRE “CONCIERTO ANIMAL” (28 Y 29 DE OCTUBRE EN CHICLAYO).



III FIESTA DEL DIANTRE “CONCIERTO ANIMAL”

28 Y 29 DE OCTUBRE EN CHICLAYO

La ciudad de Chiclayo merced al trabajo en conjunto de la Asociación Cultural Kaypi Kani dirigida por la poeta Matilde Granados y el Ciclón de Poesía bajo la coordinación del poeta Juan José Soto albergará la gran fiesta poética denominada III Fiesta del Diantre “Concierto Animal”. Los días, lugares y horarios en que se llevará a cabo el festival poético serán el viernes 28 de octubre en el Centro de Idiomas de la Universidad Señor de Sipán (Avenida Balta 160 – Chiclayo) de 3:00 p.m. a 6:00 p.m. de la tarde. Primer bloque en el que se realizarán presentaciones de libros, proyección de cortos y conversatorios. Por la noche de 7:00 p.m. a 10: 00 p.m. habrá lectura poética. El día sábado 29 en la Dirección Regional de Cultura – Lambayeque (Avenida Luis Gonzales 345- Chiclayo) de 2:00 p.m. a 6:00 p.m. de la tarde se proseguirá con la secuencia de presentaciones de libros y conversatorios. El cierre del programa del festival se realizará en la Asociación Civil Sociedad Amantes de las Artes (Avenida Elías Aguirre 740 2do piso) y allí podremos apreciar una lectura poética final acompañada con música.

En el festival poético III Fiesta del Diantre “Concierto Animal” participarán artistas de diversas ciudades del país y el extranjero: Chiclayo, Cajamarca, Trujillo, Chimbote, Lima, Ica y Madrid (España). Los poetas participantes en esta tercera edición del festival serán: Domingo de Ramos (Ica) , Miguel Ildefonso (Lima) , Willy Gómez (Lima), Mixha Zizek(Lima), Carolina Fernández (Lima) , Verónica Delgado (Madrid, España), Isabel Matta (Lima), Denisse Vega (Trujillo), Ricardo Ayllón (Chimbote), Augusto Rubio Acosta (Chimbote), William Guillén (Cajamarca) , Alberto Demarini (Lima), Jorge Hurtado(Trujillo), César Boyd (Ferreñafe), Rosakebia Estela (Chiclayo) , Ronald Calle (Cajamarca), Fernando Odiaga (Chiclayo), Ernesto Facho (Chiclayo) y los poetas organizadores y anfitriones Matilde Granados (Chiclayo) y Juan José Soto (Lima).

Hay que mencionar que el Festival del Diantre surgió hace 3 años gracias a la iniciativa de la poeta y gestora cultural Matilde Granados con el afán de brindar un espacio a los jóvenes escritores lambayecanos para que puedan interactuar con los escritores de las demás ciudades del país y el mundo y así mostrar su producción y reflexiones críticas en torno a la literatura en una atmósfera de fiesta y celebración de la palabra poética en armónica conjunción con las demás expresiones artísticas. En esta III versión, se suma el poeta limeño Juan José Soto con la exitosa experiencia de haber organizado y coordinado el I Ciclo de Poesía Hispanoamericana “Madrid: una ciudad, muchas voces” en su estancia por lares madrileños (2009) y actual gestor y coordinador del “Ciclón de poesía”, serie de recitales que se realizan en la ciudad de Chiclayo desde el 2010 hasta la actualidad.

Para mayor información sobre el Festival III Fiesta del Diantre “Concierto Animal acudir al blog: http://fiestadeldiantreconciertoanimal.blogspot.com/

sábado, 15 de octubre de 2011

viernes, 14 de octubre de 2011

jueves, 13 de octubre de 2011

“LLUVIA ÁCIDA O EL LLANTO DE LA NOSTALGIA DE FRANCISCO MUÑOZ SOLER” POR CÉSAR PINEDA QUILCA.



“LLUVIA ÁCIDA O EL LLANTO DE LA NOSTALGIA
DE FRANCISCO MUÑOZ SOLER”
Por: César Pineda Quilca
Buenas noches, agradezco la generosidad del amigo, poeta y editor, Julio Benavides Parra por haberme invitado a formar parte de esta mesa y otorgarme el santo privilegio de presentar en sociedad el primer libro en edición peruana del poeta español Francisco Muñoz Soler quién, por cierto, ha llegado al Perú de gira para promocionar sus libros.
Cuando Julio me propuso presentar esta obra “no quedaba ninguna escapatoria”. Ya una vez le había fallado en contra de mi voluntad y las buenas costumbres así que “no tenía de otra”. Podía pasar de todo, pero fallarle dos veces nunca pasó por mi cabeza. Y si lo hacía era como “negarle valor” a todo su trabajo. Ahora bien, qué hago, pensé en ese momento. De tanto meditar, asumí el reto. Ya, yo lo presento, le dije, y me llené de orgullo con la alegría de saber que podía caminar con “la conciencia tranquila” y así poder mantener su amistad y los libros que, amablemente, él me iba obsequiando de a poquitos. ¡Así quien no presenta un libro, pues! me decía, a rajatabla, una voz envidiosa. Pero mejor dejemos de hablar de nosotros mismos, de nuestras cuitas sentimentales que a nadie interesan y vayámonos de una vez al grano, al meollo del asunto que hoy se nos convoca.
Hablar de literatura implica, desde ya, sostener siempre un diálogo abierto con esa “magia” o “hechizo verbal” que nos encandila y nos apasiona para regocijarnos con el “poder simbólico” que esta genera en la mente de los lectores al ponernos frente a frente con aquellas obras y escritores que conocimos -o no pudimos conocer- para hurgar de cerca las historias que se tejen -o tejieron- producto de esa típica relación que uno sostiene, guarda o se reserva con la palabra el cual a su vez nos permite adentrarnos en lo más oscuro y tenebroso de nuestro ser para conectarnos con esos “extraños seres” que viajan -o viajaron- en “otros espacios”, quizás, para abrazarnos y “ganar más amigos” como dijo alguna vez Gabriel García Márquez.
Por esta sencilla razón conocí a Francisco mediante las redes sociales -vía facebook- o valgan verdades, también, a través de conversaciones amicales que iba sosteniendo con los poetas peruanos Raúl Heraud y César Toro Montalvo, quiénes me pusieron al tanto de su persona luego de haberse ellos conocido y participado en el Festival de Poesía en Cuba el año 2009. Así que indagar un poco más acerca de quién era Francisco Muñoz Soler “era la cosa”. No estaba demás realizar un recorrido entre miles de palabras para tener alguna noción del mañana respecto a su prolífica actividad literaria. De este modo pude enterarme que escribe desde 1980, que la poesía es algo inherente a él, que sus referentes literarios están ligados a la tradición de los grecolatinos, los poetas del Siglo de Oro, la Generación del 27 y los Simbolistas franceses. Motivo por el cual me animé a leer “Lluvia ácida” (escrito según propia voz del autor en el año 2000) y de cómo su lectura me generó esta primera aproximación:
“Lluvia ácida” (Ediciones Vicio Perpetuo, Lima - 2011) es un poemario nostálgico y reflexivo preñado de sensibilidad ante “todo lo sufrible” en un eterno viaje por circundar los sueños y recuerdos que habitan al interior de la vida misma.

Aquí el poeta trata de capturar en lo posible, mediante el discurso de sus imágenes construidas, el conocimiento de las cosas tratando de hallar la clave del sentido que mueve nuestra “efímera existencia”. Así, todo acto vivido o por vivir se regodea a través de la sencillez de la palabra, y más aún, si está en nosotros mismos encontrarnos en una búsqueda incesante por labrarnos un destino en esa titánica lucha por no claudicar en el intento: “ahora sigo abierto al camino del conocimiento / y al de la vida con todos mis mejores afectos /… en esa tarea estoy /… para intentar no deberme nada” como una clara señal de seguir existiendo sin reclamo alguno. Dicho de otra manera, no existe ningún freno para no vernos a través del espejo y ponernos a “llorar las irremediables desgracias” que acechan a la fragilidad del cuerpo, sin que alguien pueda, por ahí, tiernamente, “exponer su pecho / al cielo abierto” tratando de disfrutar la quietud de las tardes leyendo poesía (esa “sabia e íntima consejera” que nos alivia y desnuda el alma).
Por consiguiente, genera mi atención su modo de comprender la poesía o, en buenos términos, el acto creativo de postular su propia poética: “ser poeta es ser notario de las emociones de su tiempo, / enfrentándose a la vida / empapándose y absorbiendo el elixir / de la creatividad poética”. Frente a los duros “acontecimientos que en el mundo se desarrollan” y que nos rodean el poeta toma partido y asume el papel de vigilar y castigar, es decir, se hace evidente la necesidad de actuar “para lanzarse sobre ellos / y destriparlos hasta diseccionar todos sus miembros”. En buena cuenta “la misión del auténtico poeta / debe de ser perro de su tiempo”, quizás, con el único objetivo de morder la indiferencia sin esperar de ninguna forma que “caiga del cielo un médico” mientras siga latiendo -como se lee en una parte del texto- la “supervivencia africana”. Y no solamente ello, sino tener algo que dar “para demandar al mundo / un poco de esperanza / para esos niños que mueren / sin conocer la ternura” o el hecho de reconocerse humano ante las heridas que difícilmente cicatrizan: “la vida nos ha arrancado / nuestra ilusión más querida /… pero siempre nos quedará su recuerdo” en alusión a una referencia autobiográfica donde se desprende el palpitar de una voz que se siente dolida por la pérdida del hijo que tanto se amó.
La sensación de sentirse insatisfecho ante la fugacidad de la vida cobra notoriedad cuando se muestra el lado más crítico y más amargo de todo individuo, su des-personalización, su “no ser”, a medida que pasa el tiempo: “Los años sólo son números / en el espacio cuadriculado de nuestras mentes, / cuadrículas que nos reprimen… /… Aunque tengo momentos de alegría / siento que no vivo mi propia vida”.
Ya para finalizar solo me queda decir que ante este mundo devastado y sin utopías nos queda aún la palabra: “Porque es breve / cruel, terrible e inclemente / la vida que nos toca vivir, / debemos agarrarnos a ella / para que en el día de nuestra propia muerte / sepamos que al menos / tuvimos la dignidad / de querer vivirla, / de ser reyes de un minúsculo / pero esplendido fulgor” de esperanza.
Muchas gracias.
Nota:
Texto leído el 04 de octubre de 2011 durante la presentación del libro “Lluvia ácida” en la Casa de la Literatura Peruana.

“LANZARÁN AFICHE LITERARIO EN LA NAVE YAVARÍ”.



“LANZARÁN AFICHE LITERARIO EN LA NAVE YAVARÍ”

La nave Yavarí de la ciudad de Puno será el escenario del lanzamiento oficial del afiche del III Coloquio Literario de Escritores Puneños del Siglo XXI, en homenaje al centenario del nacimiento de José María Arguedas, del III Festival de la Poesía Puneña, de la III Exposición Colectiva de la Pintura Puneña y de la presentación del poemario Monólogo del Aedo, así lo dio a conocer el poeta y organizador Fernando Chuquipiunta Machaca.

Según Chuquipiunta indicó, que esta actividad literaria se desarrollará el 18 de octubre, a partir de las 10:00 horas, en la nave Yavarí de la ciudad lacustre, con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores de Puno, Ramiro Silva Delgado, del presidente del Instituto Americano Arte de Puno, Eduardo Paredes Chukihuanka, del Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Altiplano, respectivamente.

Por otro lado, el elenco de danzad los Chiriwanos del Instituto de Educación Superior Tecnológico de Huancané (IESTH), bailarán con sus mejores danzas genuinas del departamento de Puno para deleitar al público presente, desde la llegada de los invitados como durante el desarrollo del evento literario. Además, estarán presentes los poetas puneños como Boris Espezúa Salmón, José Paniagua Núñez, Simón Rodríguez Cruz, entre otros.

Dicho sea de paso, el III Coloquio Literario de Escritores Puneños del Siglo XXI, en homenaje al centenario del nacimiento de José María Arguedas, el III Festival de la Poesía Puneña, la III Exposición Colectiva de la Pintura Puneña y la presentación del poemario Monólogo del Aedo, se llevará a cabo este 10 de noviembre en el Teatro Municipal de Huancané.

Cabe señalar que la actividad literaria tiene como propósito fundamental analizar y revalorar los aportes de la literatura escrita en Puno, así como también rendir un justo homenaje al escritor andahuaylino José María Arguedas, por el centenario de su nacimiento. Del mismo modo, los literatos ofrecerán conferencias magistrales, testimonios personales y recitales poéticos, dijo tras añadir que la mesa está tendida desde ahora, los amigos de la cultura advertidos, señaló el organizador Fernando Chuquipiunta.

martes, 11 de octubre de 2011

lunes, 10 de octubre de 2011

domingo, 9 de octubre de 2011

“LA ESTACIÓN DE LA MUERTE DE MANUEL LUQUE” POR MIGUEL ILDEFONSO.


“LA ESTACIÓN DE LA MUERTE DE MANUEL LUQUE”

Por: Miguel Ildefonso

LA ESTACIÓN DE LA MUERTE de Manuel Luque es el estado puro de la melancolía y la rebeldía de un corazón urbano golpeado por el cemento de cada estación en que aterriza el alma. Lima en su esplendoroso invierno gris es el protagonista de estos poemas de diferentes ritmos y melodías, alaridos metálicos que oímos cuando viajamos en bus o combi o caminando por las polvorientas veredas de esta ciudad tantas veces mentada por la poesía. ¿Adónde nos llevará la poesía con su letanía? Pues a ningún lado. La poesía es un tránsito perpetuo. Yo pensaba que la década del 90 fue una época de cambios, de transiciones; sin embargo, esas vertiginosas traslaciones de los paradigmas, de las sensibilidades, del poder, van cambiando sin cesar. Es decir, simplemente el tiempo entró a ser movimiento perpetuo, viajes, fugas, nada permanece estático; podría decir, al modo Paz, el movimiento es la marca de estos tiempos. Por eso esta estación de papel, que nos entrega Manuel Luque, es una parada para poder ver lo dejado, o lo que nos dejaron, o lo que llevamos y perdimos en el camino (Como el amor o la muerte), y lo que puede venir en ese horizonte nebuloso, en ese futuro también inconstante y efímero. Sólo la palabra queda.

sábado, 8 de octubre de 2011

“LA ESTACIÓN DE LA MUERTE DE MANUEL LUQUE” POR CÉSAR PINEDA QUILCA.



“LA ESTACIÓN DE LA MUERTE DE MANUEL LUQUE”

Por: César Pineda Quilca

“La estación de la muerte” (Toro de Trapo Editores, Lima - 2011) del poeta peruano Manuel Luque es un poemario “cargado de angustia, de un hondo lirismo existencial”. A través de un discurso, entre prosa poética y poesía testimonial, el poeta nos muestra tiernamente su capacidad camaleónica de reinventarse en una “ciudad poblada de tristezas” para posteriormente arribar a la esperanza e intentar hacer suyo “un lugar no tan lejano ni distante” donde se pueda habitar libremente, más allá de los miedos y fracasos, con la sana intención de habitarlo todo. Aquí cualquier escrito es una estación para ir al encuentro del amor, la vida y los sueños en unas cuántas páginas que sepan resumir “un mundo bello”.

Por ello, para M. Luque -desde su condición de poeta soñador y contemplativo- la poesía vendría a ser ese canto de alabanza o ese incendiarse la vida a través de la palabra: “Hemos escrito nuestra oración, pero el cielo no se gana con palabras. / Así que sigo escribiendo para que mi alma arda menos en el infierno”.

Así, en un mundo donde todo arde, quizás, el DOLOR sea nuestro primer nombre que nos llame a dar un grito de existencia para recorrer de cerca, en lo más íntimo y humano, ese único camino de todas las tardes: “Llantos de niños sin padres, maltratados, violados, con hambre, con frío, explotados. De mujeres humilladas, golpeadas, engañadas, de ancianos olvidados, de jóvenes asesinados, de hombres que olvidaron ser hombres, de leyes compradas, de combis asesinas, del caos infernal. Un grito estentóreo esculpida en la punta de un lápiz”.

La ciudad y nuestros pasos -que bien podrían ser la muerte en ambos casos- es retratada como un paraíso desencantado y desolado a través de estos versos: “de esta larga avenida atorada en mi garganta / y ver sobre los edificios más altos o en los campanarios / de las iglesias gallinazos posando con sus desventuras / ésta es Lima y su caos en horas puntas / ésta es la ciudad del caos y de los escollos”. O la desesperanza de saberse extraño, cansado de lo mismo, producto de una soledad enfurecida: “Detesto esta hora cayéndose en pedazos y mi oración como trozos de espejos precipitándose al vacío”.
Tal vez sea este texto un pretexto del autor para enfrentarse al tiempo y vencer a la muerte, ya sea, mediante el lenguaje de un papel amarillento que exprese lo siguiente: “Si una noche / te miras al espejo / y ves mi rostro / piensa / que estoy feliz / escribiendo / todos tus deseos”.

En síntesis, un poemario que nos permite recorrer diversos estados del sentimiento trágico de la vida o como dice el poeta: “Ésta es la estación donde habito, / donde dejo regado toda mi humanidad.”… / “para olvidar que estoy muerto”.

jueves, 6 de octubre de 2011

PRESENTACIÓN DEL POEMARIO “LA ESTACIÓN DE LA MUERTE” DE MANUEL LUQUE EN LA CASA DE LA LITERATURA PERUANA.



PRESENTACIÓN DEL POEMARIO “LA ESTACIÓN DE LA MUERTE” DE MANUEL LUQUE
EN LA CASA DE LA LITERATURA PERUANA

Estimados amigos:

Les hacemos extensiva esta invitación a la presentación del libro "La estación de la Muerte" del poeta y escritor Manuel Luque.

La presentación estará a cargo de los poetas:

- Héctor Ñaupari
- Miguel Ildefonso
- César Pineda

Organiza:

- Toro de Trapo Editores. S.A.C.

La cita es este Viernes 07 a las 18:30 horas en LA CASA DE LA LITERATURA PERUANA, ubicada en la antigua Estación de Desamparados (Jr. Ancash 207, Centro histórico de Lima).

Quedamos agradecidos por su asistencia.

Favor de compartir y difundir

miércoles, 5 de octubre de 2011

“ZUMBAYLLU” Nº 5 DE ROGER GARCÍA CLAVO POR GARY ALMINAGORTA.


Foto: César Pineda Quilca.

“ZUMBAYLLU” Nº 5 DE ROGER GARCÍA CLAVO

Por: Gary Alminagorta

Acabo de terminar de leer en “Zumbayllu” Nº 5, que dirige el poeta Roger García Clavo, una compilación de críticas y entrevistas sobre el poeta Juan Cristóbal, elaborados de manera breve, sencilla y con temas muy bien estructurados a lo largo de la revista además de poemas y un testimonio del propio Juan Cristóbal que animan al lector a seguir leyendo.

Podría considerar este número como un manual brevísimo para estudiantes de literatura que buscan conocer al poeta Juan Cristóbal, particularmente mediante los análisis de sus libros de poemas hechos por diversos intelectuales: Washington Delgado, Luis Hernán Ramírez, Cesáreo Martínez y Bernardo Rafael Álvarez.

De manera particular me atrae la entrevista de Elga Reátegui a Juan Cristóbal (aunque las preguntas que se le hacen al poeta suelen ser evidentes), así como el testimonio de “¿Qué es el Perú?” y algunos poemas del poeta.

Esta breve revista nos invita a explorar los libros del poeta y habrá que hacerlo para expresar una opinión particular sobre sus obras.

Muy bien por esta revista, “Zumbayllu” Nº 5, y felicitaciones al poeta Roger García por poner un peldaño más en la cultura de nuestro Perú.

martes, 4 de octubre de 2011

“NOCHES LITERARIAS EN VILLA EL SALVADOR”.




“NOCHES LITERARIAS EN VILLA EL SALVADOR”

ORGANIZA:

- Ángeles del papel

Poetas invitados:

- Isaac Diaz Cóndor
- Mirtha Pecho
- Willy Gómez Migliaro
- Roy Dávatoc
- César Pineda
- Christian Urrutia
- Manuel Luque

Narrativa:

- Lucía Salas Aguero

Música:

- Fito

DÍA:

MIÉRCOLES 5 DE OCTUBRE

HORA:

7:00 p.m. - 10:00 p.m.

LUGAR:

PISCO BAR CULTURAL

AV. REVOLUCIÓN CON AV. BOLÍVAR

VILLA EL SALVADOR, SECTOR 3, GRUPO 14

lunes, 3 de octubre de 2011

“FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER EN LIMA”.



“PRESENTACIONES DE FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER EN LIMA”

El poeta Julio Benavides nos proporciona la siguiente información vía correo electrónico:

El poeta español Francisco Muñoz Soler se encuentra en Lima de gira para promocionar sus libros y cumplir una serie de presentaciones literarias en la capital. A continuación, detallamos el itinerario del vate malagueño.

Martes 4 de octubre en la Casa de la Literatura Peruana 6:30 p.m.

Presentador: César Pineda Quilca
Autor: Francisco Muñoz Soler
Editor: Julio Benavides

Miércoles 5 de octubre en el Centro Cultural de España 7:00 p.m.

Presentador: Dany Cruz
Autor: Francisco Muñoz Soler
Editor: Julio Benavides

Jueves 6 de octubre en la Biblioteca de Barranco 7:00 p.m.

Autor: Francisco Muñoz Soler

Viernes 7 de octubre en el ICPNA de Miraflores 7: 15 p.m.

Presentadores: Lewis Calderón y Germán Atoche
Autor: Francisco Muñoz Soler
Editor: Julio Benavides

Vino de honor

Lunes 10 octubre en la Biblioteca de San Luis 5:00 p.m.

INGRESO LIBRE

sábado, 1 de octubre de 2011

“8 POETAS DE CERRO DE PASCO” POR MIGUEL ILDEFONSO.



“8 POETAS DE CERRO DE PASCO”

Por: Miguel Ildefonso

El presente texto no es un trabajo riguroso sobre la poesía cerreña, tampoco es un balance o un estado de sitio de las cosas; es solamente una lectura rápida de algunos poemarios que han sido publicados en estos últimos tiempos. El joven poeta Víctor Maldonado publicó en 2007 una interesante antología crítica, Nostalgia y poesía de un pueblo, que comprendía el proceso poético de Pasco desde Mercedes de V. y Rodríguez, de fines del siglo XIX, en el que se incluía a Ambrosio Casquero Dianderas, Luis Fabio Xamar, Luis Pajuelo, el horazereano Ángel Garrido y César Gamarra Berrocal, hasta llegar al siglo XXI con el Movimiento Artístico Fiat Lux y Sociedad NN. Y es que hay un auge de poesía en Pasco, que se complementa con la aparición de revistas culturales como Crisol. Revista de Cultura y Arte, dirigida por Rubén Sudario Remigio, que contiene ensayo, narrativa y reseñas. Y el Mensuario Cultural El Jinete Insomne dirigido por Helder Andradre, que contiene artículos culturales y de política, asimismo reseñas de libros y poesía.

En El país de Gargantúa (Arteidea, 2010) de Niko Velita (Cerro de Pasco, 1972) la violencia política que se vivió en el Perú está poetizada de manera satírica, en donde las voces de aquellos protagonistas que nunca tuvieron voz (en la poesía peruana de estas últimas décadas, salvo algunas excepciones) nos muestran con crudeza la crónica de cómo la pólvora estallaba en los distintos rostros de un país que nació fracturado, que nació mudo, que fue reprimido. Niko Velita se ha propuesto poner el dedo en los distintos ámbitos en donde brota (desde hace siglos, inagotablemente, renovándose continuamente) la pus de la injusticia, del abuso y del autoritarismo. Más que un homenaje a Rabelais, o una conspiración contra el canon, o un llamado a la solidaridad, el presente libro de poesía es un reclamo antiguo y urgente, es la denuncia de un poeta que ha visto y ha sabido decir lo que se calla a fuerza de miedo. Otros también han visto, nos dice el poeta. Otros han padecido al ver y han querido que se diga a viva voz, con voz de libertad. Otros han vivido en carne propia el terror, pero no lo han podido contar. La poesía, en En el país de Gargantúa, se propone esa tarea. Y Niko lo logra consciente de sus riesgos.

Hugo Arias publicó Cuadernos de Babel (Editorial San Marcos, 2011), la ensoñación egureneana se plasma en estos poemas-pasajes que trasuntan parajes de una tierra llena de símbolos y evocaciones de hueso y de espejos celestiales, en donde la memoria de lo vivido se destila en las cuerdas liricas del pentagrama del poeta. “Árbol envuelto/ por interminable invierno/ besa,/ en sueños,/ la mano de nieve/ de la luna.”, nos dice en el poema Soñación. Aquí presenciamos la vida de la doncella, blancos corceles, el fauno, el espantapájaros. El cromatismo de esta poesía visionaria se aprecia en este poema, por citar un ejemplo, Noche de luna: “En el azuloso manto de la noche/ bruñidas estrellas desparramadas./ gaviotas de quebradizas alas/ se balancean/ en cordones/ de viento./ Su briosa chillería/ criba/ los muros del/ silencio./ En sombrías aguas de laguna/ con mágico brillo/ la luna crecida…/ se hunde.”

En el año 2001 se funda el Movimiento Artístico Fiat Lux, sus fundadores fueron Víctor Maldonado, Bernardo Ventocilla, Bruno Colqui, Felix Calderón, Jennifer Lovaton y José Arias. Maldonado nos dice sobre este grupo: “no fue un despertar aislado, estuvo comprometido en gestar en la poesía de CERRO matices nuevos, su poemario El punto G de la poesía 2002-2003 nació con un profundo sentido de la objetividad de la vida entendiendo la fugacidad de la misma, no es una generación desarticulada como las anteriores, sino trata de encaminarla a un nuevo lenguaje más humano, más universal”. De este grupo, hablaré de Víctor Maldonado.

Víctor Maldonado (Cerro de Pasco, 1983), autor de Miradas Extintas. Nos presenta una “voz (que) está preñada de aromática nostalgia, rebeldía y de nativas angustias”, como dice Hugo Apestegui Ramírez en el prólogo del libro, en una ciudad minera como Comala de Rulfo, habitada por fantasmas. Allí donde alguna vez hubo un esplendor, ahora reina la decadencia de una Modernidad truncada, metáfora terrible de la historia peruana. Sobre esas lascas, restos, poetiza el poeta los despojos “de esa muerte extasiada/ que ahora busca un lugar en la historia”. Y es que el logro de este libro es plasmar la crónica funesta del exterminio interminable del Perú no solo de su riqueza material, sino humana y cultural. Como dice Louis Dumbar en Miradas extintas: “es el espíritu de este pueblo que aun está en esa ciudad desterrada por el tajo, ciudad cornada muchas veces, pero crucificada por este presente donde nosotros no nos percatamos del símbolo que significa Cerro de Pasco para la patria, y para la humanidad”. De este importante poemario extraigo este poema, “Voces de la Tierra”, donde la memoria de un pueblo, la arquitectura corrompida por el tiempo, la mano demoledora del hombre y la injusticia que devora el espíritu de una colectividad, se ven desgarradoramente retratadas: “Quién dijo que no tengo nombre/ ni apellido, ni tierra,/ quién es él cuando dejo de ser yo/ cuándo se extravió mi opulencia,/ no lo recuerdo,/ esta interminable cruz de astillas/ que se inició con un sorbo de pisco/ amnesia facial, terrenal;/ cambié mi mina,/mi vida por un pedazo de tierra/ en la ciudad de los muertos,/ ¿dónde fue el inicio/ de las sucias aguas venidas a mi destino?,/ entre carcajadas quimeras/ intercambiaba monedas de oro/ por contactos furtivos,/ por mimar clítoris/ de tentar al mundo prohibido;/ ¿quién es el Perú para juzgarme/ para reclamarme a su mujer/ que se dejó morir por mis caricias?/ ¿quién eres tú que me dejas en el desahucio/ en mi oro y en mi nostalgia?/ ¿quién es ella cuando me deslizo por sus caderas/ con margaritas baratas?/ ¿quién es esa voz distante?/ no eres tú, ni ella, ni el Perú/ soy YO quien está de vuelta.”

Otro poeta prometedor es Albert Estrella (Cerro de Pasco, 1985), autor de la plaqueta Obito, Grandes Exitos que Nunca Fueron (2009) y del poemario Cuchillos Afuera (2010). Po-Etica O La Construcción del Cielo (Punto Com. Huancayo: 2011) es su reciente entrega. “Estos poemas quieren ser incómodos, quieren vomitar, llorar, salir corriendo, gritar, tacharse a sí mismos”, dice el poeta mexicano Yaxkin Melchy en el prólogo. Estrella dialoga directamente con Vallejo, indirectamente con Eielson, y su diálogo es posmoderno y globalizado, vía Messenger y Facebook, utilizando tanto la escritura del lenguaje poético como el visual. Sus textos configuran una trama existencialista y paródica, en donde la misma poesía (junto al poeta y el lenguaje) se vuelve el objeto por medio del cual se abre una nueva mirada a este mundo en donde se difuminan las subjetividades, como cuadros neoimpresionistas. Albert Estrella alude a la relación arte y realidad, no solo en cuanto a las obras poéticas como entes vivos, sino también en el conflicto social y político del poeta con su época, con los movimientos históricos que le toca vivir y de los cuales extrae el material con que construye efectivamente esas grandes sinfonías verbales. La poesía, por eso, linda con la ilegalidad, con la marginalidad, con los pasajes oscuros de la historia oficial; por eso es peligrosa, porque no es dictadura, sino utopía. Escribir un poema es un acto de rebeldía en sí, es conquistar el futuro en ese acto, porque la palabra anuncia a un lector, o mejor dicho: lo crea, crea a ese otro que se verá luego impulsado a tomar conciencia de la solidaridad. Es la búsqueda de una originalidad creativa y de la comunicación: “la palabra solo debe permanecer aislada hasta que aparezca la compañía”, nos dice en sus versos. El presente libro es una declaración de guerra a la corrupción del espíritu y del cuerpo; es el asalto y la conquista de un cielo nuevo. Ese cielo que se toca desde la ciudad más alta del mundo.

En 2003 se funda el grupo poético Sociedad NN, cuyos miembros, citados en el libro de Víctor Maldonado, son o fueron: Bruno Colqui Santos, Beto Estrella, Giancarlo Morales, Iván Alanya, Diana Alanya, Félix Calderón, Max Damián y Luis Puris, entre otros. Maldonado se refriere a la propuesta de los NN como una poética urbana, “en la ciudad nocturna de Cerro de Pasco”, que muestra “el espíritu decadente de esta sociedad”, con sus diferencias sociales y una entrega de esta poesía hacia la urbe “explicada en principios de la relatividad de las cosas”. Según Maldonado, NN es la consecución del pensamiento de Fiat Lux.

Este grupo ha publicado Sociedad NN (La Guerra Florida Editores, 2011), que reúne cuatro poemarios de cuatro integrantes del joven grupo pasqueño.

Río de piedras lajas de Manuel Iván Alanya Meza presenta una poética marcada por una voz personal que debate su redención entre lo efímero del mundo y la perpetuidad del vacío; es decir entre un espiritualismo simbolizado por la luz y la opacidad de los días. La realidad arremete constantemente con sus contradicciones; contrariamente la palabra busca la armonía, pero la palabra es incompleta. El poeta entonces lanza su palabra al vacío para que el lector la atrape y complete el círculo. Cito un poema: “Al final/ me abrazas/ dices algo/ que nadie entendería/ pero no importa/ no es necesario saber mucho// Al final/ te veo/ el noventa por ciento/ de tu cuerpo/ es una sonrisa/ lástima que el mundo/ gire tan rápido// Al final/ dios no existe/ porque no pensamos en él/ y el pecado/ es un buen invento”.

Por hábito más que por hálito de Bruno Joel Colqui Santos inicia con la imagen de la excavación minera pero realizada en el cuerpo humano, en una extirpación del alma, que va adentrándose en el laberinto de una urbe deshumanizada, que da cabina a toda una simbología y fauna que retrata el poeta en su viaje contra la muerte, que es quizás una forma de inmolación. Cito el poema Por dobles que sean: “te oigo cantar/ desde el tardío/ hasta todo el empuje del tiempo/ eh! Escuche estas notas/ por dobles que sean,/ son lamentos del padre nuestro,/ son pasivos, son raspantes,/ son algún día de abril, bisiesto,/ o en lunada sonrisa/ de mayo.// te oigo raspar/ el delgado muslo de esta caja,/ el notorio táctil deformado/ o la deforme hinchazón de tu tacto,/ por dobles que parezcan,// eh! Escuche este huayno señor.”

Fosa común de Giancarlo Elio Morales Pérez poetiza el cuerpo amado como espacio urbano y como edén o jardín perdido; es la búsqueda de aquel cuerpo insepulto que se escapa de su fosa y de la mano del poeta como la ninfa de laurel se le escapaba a Apolo, el arte inasible y fatal que todo artista busca como medio de trascendencia y como arma para defenderse y golpear a esta realidad aplastante que se llama ciudad, escuela, vida. Cito el breve poema Bala perdida: “En el profundo mar de/ tu mano me he escondido he fingido ahogarme he fingido/ morir como cuando (de niño) caía fingiendo/ una … bala/ en mi pecho y de repente la larga plegaria de la sangre/ manchando/ mi ropa…”

Lisérgicos de Luis David Puris Arcos bajo el influjo de la poesía beatnik, de Allen Ginsberg, resemantiza viejos códigos poéticos en una realidad cercana, siglo XXI. El poeta nos da una voz personal, desencantada, pero no por eso sin el aullido en alto que ácidamente arremete contra los estamentos sociales e individuales, como el amor, la familia, el capitalismo. Entendemos esta poesía como un acto de purificación y sacrificio, incluso para salvarse y salvarnos de la propia poesía: “me voy/ y es que este absurdo oficio/ me tiene loco/ no es dinero, no/ el dinero se olvida en un orgasmo/ mujer tú no entiendes/ este oficio me tiene loco/ no son esos niños que vendrán/ son estos sueños que se irán”, nos dicen lúcidamente sus versos. Aquí cito completo el poema A ella: “Te amo!/ como cuando tú eras la flor/ y yo/ el colibrí que moría por tu néctar,/ te amo, desde ese tiempo/ inmemorable/ en el que éramos/ células simples/ moviéndonos entre las aguas.// Así será después el Karma/ tú serás el helecho/ y yo la roca ígnea,/ y cruzaremos el tiempo/ hasta sus confines/ siempre prendidos/ el uno del otro,/ así algún mago vudú/ trenzó nuestros destinos.”

En esta nueva era de globalización e internet, será imposible no seguir el excelente trabajo poético que se está haciendo en Cerro de Pasco. En buenahora.