viernes, 12 de noviembre de 2010
jueves, 11 de noviembre de 2010
“MIGUEL ILDEFONSO EN TV BLOG LITERARIO”.

“MIGUEL ILDEFONSO EN TV BLOG LITERARIO”
Amigos de Tv Blog Literario:
En esta oportunidad nos complacemos en presentar la entrevista realizada al prolífico escritor y poeta peruano Miguel Ildefonso, incansable viajero, quien nos cuenta detalles sobre algunos de sus libros (tanto poéticos como narrativos), el por qué de su escritura y arte poética, la poesía de su generación, la movida literaria de los 90 hasta la actualidad, sus referentes literarios y musicales; el exilio, la frontera, el amor, el huayno y la chicha, siempre presentes, en sus diez libros de poesía y el nuevo ciclo que empieza a vivir en los EE.UU, así como también escuchar algunas palabras sobre su más reciente poemario: “Todos los trágicos desiertos”. (Ediciones Letra en llamas, 2010) y otras razones más.
Esperamos, nos acompañen como siempre.
Abrazos.
Atte,
César Pineda y Raúl Heraud.
Si desea ver esta entrevista ingrese a: http://tvblogliterario.blogspot.com/
Link:
En esta oportunidad nos complacemos en presentar la entrevista realizada al prolífico escritor y poeta peruano Miguel Ildefonso, incansable viajero, quien nos cuenta detalles sobre algunos de sus libros (tanto poéticos como narrativos), el por qué de su escritura y arte poética, la poesía de su generación, la movida literaria de los 90 hasta la actualidad, sus referentes literarios y musicales; el exilio, la frontera, el amor, el huayno y la chicha, siempre presentes, en sus diez libros de poesía y el nuevo ciclo que empieza a vivir en los EE.UU, así como también escuchar algunas palabras sobre su más reciente poemario: “Todos los trágicos desiertos”. (Ediciones Letra en llamas, 2010) y otras razones más.
Esperamos, nos acompañen como siempre.
Abrazos.
Atte,
César Pineda y Raúl Heraud.
Si desea ver esta entrevista ingrese a: http://tvblogliterario.blogspot.com/
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OLGA OROZCO EN CON-FABULACIÓN Nº 161.

“OLGA OROZCO EN CON-FABULACIÓN Nº 161”
Publicamos uno de los más notables poemas de la argentina Olga Orozco, cuya estremecedora conversación aparece en el libro Grandes entrevistas de Común Presencia, que se presentará el jueves en el Gimnasio Moderno de Bogotá a las 6:30 pm. Reiteramos, copa de vino. Entrada libre.

“EN EL FINAL ERA EL VERBO”
Por: Olga Orozco
Como si fueran sombras de sombras que se alejan las palabras,
humaredas errantes exhaladas por la boca del viento,
así se me dispersan, se me pierden de vista contra las puertas del silencio.
Son menos que las últimas borras de un color, que un suspiro en la hierba;
fantasmas que ni siquiera se asemejan al reflejo que fueron.
Entonces ¿no habrá nada que se mantenga en su lugar,
nada que se confunda con su nombre desde la piel hasta los huesos?
Y yo que me cobijaba en las palabras como en los pliegues de la revelación
o que fundaba mundos de visiones sin fondo
para sustituir los jardines del edén sobre las piedras del vocablo.
¿Y no he intentado acaso pronunciar hacia atrás todos los alfabetos de la muerte?
¿No era ese tu triunfo en las tinieblas, poesía?
Cada palabra a imagen de otra luz, a semejanza de otro abismo,
cada una con su cortejo de constelaciones, con su nido de víboras,
pero dispuesta a tejer ya destejer desde su propio costado el universo
y a prescindir de mí hasta el último nudo.
Extensiones sin límites plegadas bajo el signo de un ala,
urdimbres como andrajos para dejar pasar el soplo alucinante de los dioses,
reversos donde el misterio se desnuda,
donde arroja uno a uno los sucesivos velos, los sucesivos nombres,
sin alcanzar jamás el corazón cerrado de la rosa.
Yo velaba incrustada en el ardiente hielo, en la hoguera escarchada,
traduciendo relámpagos, desenhebrando dinastías de voces,
bajo un código tan indescifrable como el de las estrellas o el de las hormigas.
Miraba las palabras al trasluz.
Veía desfilar sus oscuras progenies hasta el final del verbo.
Quería descubrir a Dios por transparencia.
Fuente:
http://con-fabulacion.blogspot.com/
Link:
http://con-fabulacion.blogspot.com/2007/08/en-el-final-era-el-verbo.html
Como si fueran sombras de sombras que se alejan las palabras,
humaredas errantes exhaladas por la boca del viento,
así se me dispersan, se me pierden de vista contra las puertas del silencio.
Son menos que las últimas borras de un color, que un suspiro en la hierba;
fantasmas que ni siquiera se asemejan al reflejo que fueron.
Entonces ¿no habrá nada que se mantenga en su lugar,
nada que se confunda con su nombre desde la piel hasta los huesos?
Y yo que me cobijaba en las palabras como en los pliegues de la revelación
o que fundaba mundos de visiones sin fondo
para sustituir los jardines del edén sobre las piedras del vocablo.
¿Y no he intentado acaso pronunciar hacia atrás todos los alfabetos de la muerte?
¿No era ese tu triunfo en las tinieblas, poesía?
Cada palabra a imagen de otra luz, a semejanza de otro abismo,
cada una con su cortejo de constelaciones, con su nido de víboras,
pero dispuesta a tejer ya destejer desde su propio costado el universo
y a prescindir de mí hasta el último nudo.
Extensiones sin límites plegadas bajo el signo de un ala,
urdimbres como andrajos para dejar pasar el soplo alucinante de los dioses,
reversos donde el misterio se desnuda,
donde arroja uno a uno los sucesivos velos, los sucesivos nombres,
sin alcanzar jamás el corazón cerrado de la rosa.
Yo velaba incrustada en el ardiente hielo, en la hoguera escarchada,
traduciendo relámpagos, desenhebrando dinastías de voces,
bajo un código tan indescifrable como el de las estrellas o el de las hormigas.
Miraba las palabras al trasluz.
Veía desfilar sus oscuras progenies hasta el final del verbo.
Quería descubrir a Dios por transparencia.
Fuente:
http://con-fabulacion.blogspot.com/
Link:
http://con-fabulacion.blogspot.com/2007/08/en-el-final-era-el-verbo.html
I CONCURSO NACIONAL DE ARTE "CIUDAD DE HUAMACHUCO" 2010.
I CONCURSO NACIONAL DE ARTE "CIUDAD DE HUAMACHUCO" 2010.
La Casa del Arte de Huamachuco y la Municipalidad Provincial de Sánchez Carrión, convocan a los I Concursos Nacionales de Arte
I PREMIO NACIONAL DE DECLAMACIÓN POÉTICA
I PREMIO NACIONAL DE CUENTO ESCRITO
I PREMIO NACIONAL DE POESÍA ESCRITA
I PREMIO NACIONAL DE FOTOGRAFÍA
“CIUDAD DE HUAMACHUCO”
La Casa del Arte de Huamachuco y la Municipalidad Provincial de Sánchez Carrión, convocan a los I Concursos Nacionales de Arte
I PREMIO NACIONAL DE DECLAMACIÓN POÉTICA
I PREMIO NACIONAL DE CUENTO ESCRITO
I PREMIO NACIONAL DE POESÍA ESCRITA
I PREMIO NACIONAL DE FOTOGRAFÍA
“CIUDAD DE HUAMACHUCO”
PREMIOS PARA CADA MODALIDAD
Primer premio: S/. 5, 000.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Segundo premio S/. 2, 500.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Tercer premio: S/. 1, 000.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Cuarto premio: S/. 500.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Quinto premio: S/. 250.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Participe, lea las bases de declamación en: http://casadelarte.webs.com/basesdeclamacion.htm
Primer premio: S/. 5, 000.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Segundo premio S/. 2, 500.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Tercer premio: S/. 1, 000.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Cuarto premio: S/. 500.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Quinto premio: S/. 250.00 nuevos soles, más diploma, más trofeo, más publicación.
Participe, lea las bases de declamación en: http://casadelarte.webs.com/basesdeclamacion.htm
Participe, lea las bases de cuento en: http://casadelarte.webs.com/basescuento.htm
Participe, lea las bases de poesía en: http://casadelarte.webs.com/basespoesia.htm
Participe, lea las bases de fotografía en: http://casadelarte.webs.com/basesfotografia.htm
Para obtener mayor información, diríjase a: CASA DEL ARTE “HUAMACHUCO”:
Jr. San Román 713, ciudad de Huamachuco, Departamento de La Libertad, Perú.
Teléfono (044) 440561.
Cel. Movistar: 942075001.
RPM: *0060801.
http://www.casadelarte.webs.com/
E-mail: premiociudadhuamachuco@hotmail.com
Teléfono (044) 440561.
Cel. Movistar: 942075001.
RPM: *0060801.
http://www.casadelarte.webs.com/
E-mail: premiociudadhuamachuco@hotmail.com
PRESENTACIÓN DE LA REVISTA “CASA DE CITAS ” Nº 7 (DE LOCURA).

PRESENTACIÓN DE LA REVISTA “CASA DE CITAS ” Nº 7
Nota de prensa
Celebración. Con un poema inédito de Domingo de Ramos y entrevistas al poeta Enrique Verástegui y al artista plástico José Tola, entre otros, Casa de Citas. Revista de Literatura presentará su nuevo número dedicado a la locura, recreando la atmósfera que sugiere el siempre trágico y enriquecedor encuentro entre la creación y la destrucción o la demencia. La cita es en el Auditorio del Hospital Víctor Larco Herrera, el viernes 12 de noviembre a las 18:45 h. y comenzará con las palabras de honor del Director del Hospital, Edgar Jesús Miraval Rojas, seguido de un recital-performance a cargo de los escritores Alessandra Tenorio, Carlos Estela, Domingo de Ramos, Enrique Verástegui, Florentino Díaz, Giancarlo Huapaya, Tilsa Otta y Terom Maira, y cerrará la noche la banda de rock Cocaína además del generoso brindis acostumbrado.
El ingreso es por la Av. El Ejército #600, Magdalena del Mar, puerta de Informes, presentando DNI. (Costo del parqueo dentro del sanatorio: S/. 2 por hora).
Los Anfitriones
Celebración. Con un poema inédito de Domingo de Ramos y entrevistas al poeta Enrique Verástegui y al artista plástico José Tola, entre otros, Casa de Citas. Revista de Literatura presentará su nuevo número dedicado a la locura, recreando la atmósfera que sugiere el siempre trágico y enriquecedor encuentro entre la creación y la destrucción o la demencia. La cita es en el Auditorio del Hospital Víctor Larco Herrera, el viernes 12 de noviembre a las 18:45 h. y comenzará con las palabras de honor del Director del Hospital, Edgar Jesús Miraval Rojas, seguido de un recital-performance a cargo de los escritores Alessandra Tenorio, Carlos Estela, Domingo de Ramos, Enrique Verástegui, Florentino Díaz, Giancarlo Huapaya, Tilsa Otta y Terom Maira, y cerrará la noche la banda de rock Cocaína además del generoso brindis acostumbrado.
El ingreso es por la Av. El Ejército #600, Magdalena del Mar, puerta de Informes, presentando DNI. (Costo del parqueo dentro del sanatorio: S/. 2 por hora).
Los Anfitriones
RECITAL DE POESÍA “VERBOS PARALELOS” EN EL BAR ZELA.

“BAR ZELA PRESENTA”
Primera mesa:
Revista "Revolcándonos"
- Pilar d. Hincho Quispe
- Estefany Yaringaño Camarena
- William Gonzáles
Segunda mesa:
Presentación de "Prosternación y "Rain"de Karina Bocanegra.
Comentan:
- Stanley Vega
- Fernando Carrasco
- Rosario Rivas
Invitada especial:
- Dira Martínez (Venezuela)
Viernes 12 de Noviembre 20:00 p.m.
Entrada liberada
Av. Nicolás De Piérola 961.
Plaza San Martín - Lima
Primera mesa:
Revista "Revolcándonos"
- Pilar d. Hincho Quispe
- Estefany Yaringaño Camarena
- William Gonzáles
Segunda mesa:
Presentación de "Prosternación y "Rain"de Karina Bocanegra.
Comentan:
- Stanley Vega
- Fernando Carrasco
- Rosario Rivas
Invitada especial:
- Dira Martínez (Venezuela)
Viernes 12 de Noviembre 20:00 p.m.
Entrada liberada
Av. Nicolás De Piérola 961.
Plaza San Martín - Lima
miércoles, 10 de noviembre de 2010
UNA NOCHE MÁS DE POESÍA, CUENTOS Y MÚSICA EN “ALBAZOS”.

“UNA NOCHE DE POESÍA, CUENTOS Y MÚSICA EN ALBAZOS”
Este jueves 4 de noviembre a las 7:00 p.m.
Albazos te invita a conocer este nuevo espacio
Calle Berlín 172 - Miraflores
LEEN:
- Martín Camps ( México)
- Jimmy Marroquín
- José Jiménez Cruz
- Fernando Carrasco ( cuentos)
- Luis Bocelli
- Daniel Otoya
Wasq'a, electropoesía-electrorrelatos "para conversar" La Puezta
Música con didgeridoo
Leer y dinfundir
Gracias
martes, 9 de noviembre de 2010
“POESÍA DE MIÉRCOLES” EN NUEVO ESCENARIO.

Amigos y amigas:
El recital POESÍA DE MIÉRCOLES sigue su curso imparable. Este miércoles 10 la fiesta es en nuevo escenario, el nuevo local del Café Bar BOHEMIOS, Jr. Pizarro 274 - Trujillo.
Los esperamos.
Visite nuestro portal de libros: www.infolecperu.blogspot.com
El recital POESÍA DE MIÉRCOLES sigue su curso imparable. Este miércoles 10 la fiesta es en nuevo escenario, el nuevo local del Café Bar BOHEMIOS, Jr. Pizarro 274 - Trujillo.
Los esperamos.
Visite nuestro portal de libros: www.infolecperu.blogspot.com
domingo, 7 de noviembre de 2010
BORIS ESPEZÚA Y JAIME COÁGUILA JUNTOS EN LA ALIANZA FRANCESA DE AREQUIPA.
BORIS ESPEZÚA Y JAIME COÁGUILA LA ALIANZA FRANCESA DE AREQUIPA
Este martes 9 de noviembre se presentarán en la Alianza Francesa de Arequipa los destacados escritores:
Boris Espezúa (Puno), poeta y abogado, Premio Nacional de Poesía Copé de Oro 2009; y Jaime Coáguila (Arequipa), narrador y abogado.
Ambos doctores en derecho y profesores universitarios.
Los esperamos a las siete de la noche.
Atte,
Fredy Tito y Gloria Mendoza Borda (promotores culturales).
Boris Espezúa (Puno), poeta y abogado, Premio Nacional de Poesía Copé de Oro 2009; y Jaime Coáguila (Arequipa), narrador y abogado.
Ambos doctores en derecho y profesores universitarios.
Los esperamos a las siete de la noche.
Atte,
Fredy Tito y Gloria Mendoza Borda (promotores culturales).
sábado, 6 de noviembre de 2010
“PERFORMANCE POÉTICA” (LELLO VOCE).
La polipoesía de Lello Voce estuvo en Lima.“PERFORMANCE POÉTICA”
En el marco de la celebración de la Semana de la Lengua Italiana, el escritor y ‘performer’ Lello Voce estuvo en Lima. Lo suyo es la “polipoesía”, una poesía que regresa a su tradición oral y utiliza los recursos multimedia actuales, generando múltiples formas de presentar un poema.
El escritor napolitano Lello Voce no escribe poemas, los compone: los escribe, les pone Música, los lee en voz alta y con un público; una simbiosis entre Música, palabra hablada y ‘actuación’. A oídos neófitos, un audio de estos polipoemas puede parecer una canción, pero Voce dice que no, que son poemas, porque están hechos para leerse… en voz alta.
Estuvo en Lima por vez primera, en el Microfestival de Poesía Tridimensional (un nombre que sorprende) realizado en homenaje a Edoardo Sanguinetti, poeta italiano que falleció a inicios de este año y miembro de Gruppo 63, del que Voce forma parte. Esta actividad se complementa con la edición del libro “Molecole. Antología de poesía italiana (1990-2010)”, en edición bilingüe y con un CD audiovisual, que surgió como idea de los editores de la revista Manofalsa.
“Ellos querían hacer una antología de la poesía italiana reciente, ya que la poesía italiana en el Perú se quedó en los años 50”, afirma María Antonietta Tamburello, profesora de literatura en la Universidad de Lima, por intercambio, y que se encargó de hacer la antología. Ella considera que Lello Voce “ha permitido refrescar la poesía. Su concepción no es solamente textual, sino que trabaja con músicos en una relación muy fuerte”.
-Lello, lo suyo es una poesía hablada, pero con Música.
-Es una poesía que regresa a sus raíces. La poesía en la tradición “romance”, en la poesía de Occidente, es un arte que se recita con Música, recordemos a los trovadores. La poesía era actuada en voz alta, tenía ritmo, instrumentos de percusión. Es una tradición; parece vanguardia, pero es un retorno. La poesía vuelve a sus raíces y lo hace gracias a los medios contemporáneos, con instrumentación electrónica.
-¿Dante estaría de acuerdo con ello?
-Yo sé que sí. Hay un pasaje en la Divina Comedia en el que Dante habla de su amigo Casella, que encuentra en su viaje, y Casella le pone la Música a Dante. La poesía no es una actividad literaria; es un arte oral.
-Usted usa instrumentos no tradicionales.
-La tradición no es una cosa muerta. La tradición es la memoria y está presente en el arte. Si se olvida la memoria, se hace la misma cosa millones de veces. Yo tengo una teoría: que la tradición es sustancialmente genealogía de la vanguardia. En este momento, en todo el mundo se hace poesía con Música, cada cual con su propia tradición. Yo grabo o publico CD de poesía o publico libros que tienen su parte de audio.
-La llaman “spoken music” en inglés. ¿Cómo lo llamaría en español?
-Un término que se puede usar es polipoesía, una poesía en relación con otras artes, no solo la Música. La poesía que yo amo es como la comida criolla: bastante mezcla.
-Aquí no es muy común, aunque hay poemas musicalizados y recitales con Música.
-En Europa es muy común. Poetas que tienen 50 años como yo actúan la poesía en muchísimos festivales. Y ahora hay otro gran fenómeno que se llama “poetry slam”, donde la poesía se hace en un escenario y el ganador lo decide el público. Este es un fenómeno importante en Europa y América. Hay de 2 mil a 3 mil personas para hacer el juicio de los poetas. Yo dirijo un festival en Italia, “Absolute Poetry”, y van alrededor de 700 personas cada noche. Lo mismo pasa en muchísimos festivales de Europa; en SudAmérica, el festival de Medellín tiene de 7 mil a 8 mil personas; en Nicaragua, de 3 mil a 4 mil. La poesía puede tener muchísimo público si busca el camino. En un festival se tienen miles de personas que escuchan. Imagínese en varios; sería mejor que el libro. Todo depende de los jóvenes.
06/11/2010
Fuente:
Diario “La Primera”
“PAOLO ASTORGA EN LA ERA DIGITAL” POR NIKO VELITA.

“PAOLO ASTORGA EN LA ERA DIGITAL”
Por: Niko Velita
Paolo Astorga es un poeta que ha tomado por asalto la era digital para hacer poesía: dirige la revista digital Remolinos, que anda cerca al número 50, tiene dos libros digitales publicados y este año ha sorprendido a los amantes de la literatura con el poemario (en audio y papel) “De Lima a Chosica” y una revista en audio, “Voz Efímera”.
“De Lima a Chosica”
El trabajo de Astorga en este poemario es la búsqueda de otros formatos para la expresión poética. No se queda solo en el papel. Se adapta ante las nuevas circunstancias y nos da la posibilidad de poder conectarnos con la poesía a través de formatos nuevos. Así, sus poemas puedes bajarlo a la computadora, al mp3, al celular y escucharlo en cualquier espacio donde más te plazca.
Viajar de Lima a Chosica todos los días resulta francamente estresante. Son cuatro horas de ida y de vuelta. Cuatro horas de viaje, en el cual puedes aburrirte mirando las caras también aburridas de los otros pasajeros o dormirte durante todo el viaje o leerte un buen libro al ritmo de las sacudidas de la combi asesina o escribir poesía al ritmo de las canciones según el disyóquey que hace de chofer. Y esto último es lo que hace Paolo Astorga. Por lo menos, eso es lo que nos hace creer él con el título de su poemario “De Lima a Chosica”, un poemario hecho en dos versiones: uno, en papel; y otro, en audio. Así tenemos otras posibilidades para el viaje: leer o escuchar la poesía de Astorga o ambas cosas: leer y escuchar. Luego los viajeros pueden recrear la imaginería de Paolo in situ. Esa imaginería que nos hace viajar por el “puente hacia Chosica que excita a los ateos” (13) o detenernos “en Lima, puerta sudorosa, música en combi desagarrada por la inclemencia que quiebra las manos iluminadas de una niña jugando a la pelota” (06). Pero no solo se queda en la descripción de estas dos ciudades unidas por la Carretera Central, sino que además monologa sobre la vida: “Somos un enjambre de bichos raros tratando de saber qué es tener vergüenza” (06) y del disfrute de la misma aunque sea en condiciones duras: “encuentro un extraño placer el caminar herido por las calles mostrando mis llagas a flor de piel” (16). Sentir el dolor le hace saber que está vivo. Y el ser vivo que pregunta y responde se eleva a lo humano: “escribo que soy más humano” (11). El ser humano que habita entre las dos ciudades, Lima y Chosica, es quien habla a través de este poemario.
“Voz Efímera Nº 1”
Esta revista de poesía en audio es otra publicación de Paolo, donde ha antologado a varios poetas en sus propias voces y, a otros, en la voz de él mismo. Poetas como Enrique Verástegui, Gustavo Armijos, Raúl Heraud, Johnny Barbieri desfilan en Voz Efímera. Antología de lo más genuino que sorprende por el formato, pero que seguramente se hará una constante su uso, dado que el papel ya no es el único soporte para la conservación de las ideas. Se espera nuevas entregas de esta revista y ¡Éxitos!
MARIO VARGAS LLOSA: “ESCRIBIR ES EL PLACER SUPREMO”.
Mario Vargas Llosa: “Mi manera de vivir es escribir”.“ESCRIBIR ES EL PLACER SUPREMO”
En la presentación del libro “El sueño del Celta”, realizado en Madrid hace dos días, Mario Vargas Llosa habló de su personaje, su investigación acerca de él, su forma de escribir y dio algunas apreciaciones políticas. Aquí rescatamos lo que tiene que ver solo con la literatura.
La seducción del tema
“Es difícil saber qué es lo que le atrae a uno de un personaje histórico… Supongo que hay una suma de factores. Yo lo descubrí leyendo una biografía de Conrad… cuando va a El Congo… va lleno de ilusiones a este país donde él creía que gracias a la generosidad, al altruismo de Leopoldo II se estaba incorporando a la civilización, y se encuentra con este señor Casement que le dice ‘no, aquí está ocurriendo todo lo contrario… El canibalismo no es absolutamente nada en comparación a las cosas que están ocurriendo… se cortan las orejas, las narices, las manos, los pies de los africanos que no traen los cupos de caucho que se les encarga’. El efecto que le hace a Conrad esto es de tal naturaleza que se enferma físicamente y luego cancela el contrato que tenía, que era un contrato de varios años, con la compañía de Leopoldo II, y escapa a Inglaterra y escribe ese libro extraordinario que es ‘El corazón de las tinieblas’, que es un libro sobre la barbarización, sobre cómo el ser civilizado puede convertirse en un salvaje criminal, que es lo que ocurrió con muchísimos europeos en el marco de la industria del caucho”.
El sueño secreto del escritor
“Nunca estuvo entre mis aspiraciones literarias ganar el premio Nobel. Mis aspiraciones literarias han sido más ambiciosas desde que empecé a escribir: escribir buenas novelas, escribir buenos libros. Mi sueño —y creo que es el sueño secreto de todo escritor— es que algún día mis libros se lean como he leído yo los libros que me han cambiado la vida, que me han conmovido, que me han deslumbrado, que me han enriquecido como ser humano. Como escritor, ese ha sido mi sueño, un sueño que nunca sabré si será realidad, porque esas cosas se saben cuando uno ha desaparecido hace ya mucho tiempo”.
La verdad de las mentiras
“Yo siempre digo que yo solo digo mentiras cuando escribo novelas. Yo creo que eso forma parte del derecho de un novelista. Hay tres hasta cuatro ediciones de los diarios (de Roger Casement) y las cuatro son distintas, no coinciden. Yo he respetado lo básico. Creo que en lo básico, en lo esencial no he sido infiel”.
Matrimonio con la literatura
“El centro de mi vida es mi trabajo. Flaubert dijo: ‘Escribir es una manera de vivir’. Y esa frase para mí es absolutamente exacta. Mi manera de vivir es escribir. Mi vida entera está organizada en torno a mi trabajo. Yo nunca dejo de escribir… Para mí, escribir es el placer supremo. Leer y escribir son como el anverso y el reverso de una moneda. Mi vida está realmente organizada en función de eso… Cuando ese horario se interrumpe por factores exógenos, me siento como perdido… extraviado, siento que he perdido un centro y esa inseguridad no me gusta nada. Procuro volver pronto a mi sistema de trabajo.
Afortunadamente, no he tenido eso que llama el blanco del escritor… El problema más bien es que tengo la sensación de que nunca voy a tener tiempo suficiente para hacer todas las cosas que voy a hacer. Siempre tengo muchos proyectos en carpeta. Mi vida es muy normal y corriente, muy poco extraordinaria. Tengo mucha envidia a los escritores que tienen vidas interesantísimas, infernales, demoniacas, y admiro mucho eso desde lejos, pero no podría vivir eso. En realidad, a mí lo que me gusta es vivir mi rutina diaria, mis horas en mi biblioteca,… en mi escritorio; una película, una comida con amigos. Mediocridades de ese tipo a mí me llenan la vida... Onetti me dijo: ‘Yo tengo una relación adulterina con la literatura y tú tienes una relación conyugal’... Yo voy a seguir hablando como un loro, escribiendo todos los días. A mí me encontrará la muerte con la pluma en la mano”.
05/11/2010
Fuente:
Diario “La Primera”
“EL SUEÑO DEL CELTA” POR RICARDO SENABRE (EL CULTURAL).
Mario Vargas Llosa. Por Kai Fosterling.Edición impresa / LIBROS

“EL SUEÑO DEL CELTA DE MARIO VARGAS LLOSA”
Por: Ricardo Senabre
La reciente concesión del premio Nobel a Mario Vargas Llosa ha rodeado de expectación el anuncio de su última novela, que acaba de llegar a las librerías. No se sentirán defraudados los lectores. El sueño del celta reúne algunas de las mejores virtudes del escritor y se integra, además, en la estela de motivos temáticos fundamentales reiterados a lo largo de su obra. Como en La guerra del fin del mundo (1981), Historia de Mayta (1984) o La fiesta del chivo (2000), el novelista parte de hechos históricos bien documentados. Se trata en este caso de seguir la trayectoria de un personaje singular: el irlandés Roger Casement (1864-1916), que desempeñó importantes misiones diplomáticas para el gobierno británico hasta que, atraído por los proyectos secesionistas irlandeses, trató de impulsarlos con ayuda del ejército alemán y fue detenido, condenado a muerte por un tribunal inglés y ejecutado.
Tres etapas son esenciales en la agitada vida de Casement, cuyos informes al Foreign Office y cuyos diarios proporcionan datos preciosos (incluso el título de la novela pertenece a un escrito suyo): su viaje al Congo para supervisar la política belga en la extracción del caucho, una misión análoga en las caucherías del Putumayo peruano -amparada en el hecho de que la empresa explotadora estuvo radicada en Gran Bretaña- y por último, liberado ya de toda obligación diplomática, una progresiva asimilación de las teorías nacionalistas irlandesas que despertó pronto las sospechas de los servicios de inteligencia británicos y dio al traste con sus propósitos.
Las tres etapas están reconstruidas mediante sucesivas analepsis desde el tiempo de la narración, cuando Casement, condenado ya a muerte, se encuentra recluido en un infecto calabozo mientras aguarda el indulto solicitado a las autoridades políticas. Sin grandes alardes técnicos, con un ritmo narrativo que confiere a cada suceso y cada detalle la atención debida, el relato sumerge al lector en las crueles y escalofriantes medidas adoptadas en el Congo por la Force Publique para utilizar a sus indígenas como mano de obra, sometidos a una verdadera esclavitud, a un trato despiadado que incluye expolios, reclutamientos forzosos, torturas, mutilaciones y asesinatos. La tarea de contemplar y anotar para sus futuros informes la explotación de los nativos, encubierta con el pretexto de “abrir mediante el comercio el camino de la civilización” (p. 51), hace del viaje de Casement al Congo un auténtico descenso al infierno que inevitablemente recuerda en algunos momentos ciertas páginas de Conrad en Heart of Darkness. La aparente impasibilidad del narrador, que acerca el relato a la crónica, no oculta la codicia desenfrenada y el salvajismo de los ocupantes europeos, la brutalidad de los dominadores sobre los dominados. Así, Casement sorprende al teniente Francqui azotando a un niño maniatado: “El chiquillo debía haber perdido el sentido hacía rato. Su espalda y piernas eran una masa sanguinolenta y Roger recordaba un detalle: cerca del cuerpecillo desnudo desfilaba una columna de hormigas” (p. 57). La narración no abulta los hechos ni los adjetiva con énfasis -de ahí su aire cronístico-, pero sí anota la reacción violenta e indignada de Casement, porque se trata de construir un personaje -independientemente de que haya existido en la realidad, como otros muchos que aparecen- y detallar su evolución psicológica: crónica y, al mismo tiempo, novela, como en el mejor Vargas Llosa.
Del viaje de Casement a las explotaciones peruanas cabe decir otro tanto, o tal vez precisar que el brutal comportamiento de los caucheros con la población indígena llega aquí a extremos inimaginables, como si el autor que conduce el relato se sintiera, al evocar una vez más fragmentos del pasado de su país de origen, especialmente afectado por la materia histórica que novela. Ante los ojos atónitos de Casement -calificado ya tras su experiencia en el Congo por el propio ministro británico de Relaciones Exteriores como “especialista en atrocidades” (p. 154)-, desfilan de modo implacable los mecanismos de un auténtico genocidio que es también una denuncia de los comportamientos más tenebrosos del ser humano. Las ferocidades aisladas que se narraban en La casa verde, situadas en un marco geográfico cercano, adquieren ahora proporciones gigantescas. La intensidad narrativa confiere a estas páginas un valor histórico, literario y moral que sitúa El sueño del celta en el ámbito de la mejor literatura.
Si los episodios del Congo y de Perú (y, en parte, los antecedentes que se recuerdan de la anexión de Irlanda) prolongan y matizan uno de los motivos recurrentes de la obra del escritor -el abuso de poder, el aplastamiento de los humildes por la fuerza de una autoridad despótica y cruel-, la postrera aventura de Casement, con su adhesión a los rebeldes irlandeses, se sitúa, si bien con las características especiales que impone la historia real, en la misma línea temática, ya explorada por el autor, de los alzamientos contra el poder establecido que, por su erróneo planteamiento, se ven condenados al fracaso y echan por tierra los proyectos idealistas de algunos iluminados. Éste era el caso de La guerra del fin del mundo o de Historia de Mayta. El Antonio Conselheiro de aquella novela o el Alejandro Mayta de ésta se nos ofrecen, vistos desde aquí, como precedentes de este enfebrecido Roger Casement, que abraza con fe y entusiasmo de neófito la causa independentista. Conviene subrayar estas analogías para advertir que El sueño del celta es también una muestra de fidelidad artística, ya que no se separa un ápice de la literatura más valiosa y trascendente de Vargas Llosa, de su mundo peculiar y de sus ideas acerca de la función de la literatura en la sociedad.
Y tampoco lo hace en el tratamiento literario de los hechos, que trasciende los aspectos documentales del texto y convierte a personas reales en personajes con vida, con el mismo estatuto que a los tipos de ficción. Para empezar, el mismo Casement, muchos de cuyos rasgos íntimos, además, pueden ser brumosos por la sospecha de que sus diarios fueron manipulados por el servicio secreto inglés, con lo cual la verdad profunda del personaje se mantiene insegura en algunos aspectos, como sucedía en el caso de Mayta. El enriquecimiento psicológico progresivo otorga una especial densidad a tipos como el sheriff de los calabozos donde Casement se halla recluido, que pasa de ser un altivo y duro carcelero a un individuo fragilísimo, encerrado en otra cárcel: la de su forzada soledad y su infelicidad sin remedio. Notas parecidas podrían señalarse en los retratos de muchos personajes que convierten la novela en una gran representación de la vida humana. Todo se aúna en estas páginas para producir el efecto de cualquier novela auténtica: sacar de sus casillas al lector, transportarlo a otro mundo y hacer que brote en su espíritu, además del sobresalto, la inquietud, el horror o la compasión que proporciona la historia, esa flor preciosa y escasísima que es el placer de la lectura.
05/11/2010
Fuente:
http://www.elcultural.es/
Link: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28113/El_sueno_del_celta
La reciente concesión del premio Nobel a Mario Vargas Llosa ha rodeado de expectación el anuncio de su última novela, que acaba de llegar a las librerías. No se sentirán defraudados los lectores. El sueño del celta reúne algunas de las mejores virtudes del escritor y se integra, además, en la estela de motivos temáticos fundamentales reiterados a lo largo de su obra. Como en La guerra del fin del mundo (1981), Historia de Mayta (1984) o La fiesta del chivo (2000), el novelista parte de hechos históricos bien documentados. Se trata en este caso de seguir la trayectoria de un personaje singular: el irlandés Roger Casement (1864-1916), que desempeñó importantes misiones diplomáticas para el gobierno británico hasta que, atraído por los proyectos secesionistas irlandeses, trató de impulsarlos con ayuda del ejército alemán y fue detenido, condenado a muerte por un tribunal inglés y ejecutado.
Tres etapas son esenciales en la agitada vida de Casement, cuyos informes al Foreign Office y cuyos diarios proporcionan datos preciosos (incluso el título de la novela pertenece a un escrito suyo): su viaje al Congo para supervisar la política belga en la extracción del caucho, una misión análoga en las caucherías del Putumayo peruano -amparada en el hecho de que la empresa explotadora estuvo radicada en Gran Bretaña- y por último, liberado ya de toda obligación diplomática, una progresiva asimilación de las teorías nacionalistas irlandesas que despertó pronto las sospechas de los servicios de inteligencia británicos y dio al traste con sus propósitos.
Las tres etapas están reconstruidas mediante sucesivas analepsis desde el tiempo de la narración, cuando Casement, condenado ya a muerte, se encuentra recluido en un infecto calabozo mientras aguarda el indulto solicitado a las autoridades políticas. Sin grandes alardes técnicos, con un ritmo narrativo que confiere a cada suceso y cada detalle la atención debida, el relato sumerge al lector en las crueles y escalofriantes medidas adoptadas en el Congo por la Force Publique para utilizar a sus indígenas como mano de obra, sometidos a una verdadera esclavitud, a un trato despiadado que incluye expolios, reclutamientos forzosos, torturas, mutilaciones y asesinatos. La tarea de contemplar y anotar para sus futuros informes la explotación de los nativos, encubierta con el pretexto de “abrir mediante el comercio el camino de la civilización” (p. 51), hace del viaje de Casement al Congo un auténtico descenso al infierno que inevitablemente recuerda en algunos momentos ciertas páginas de Conrad en Heart of Darkness. La aparente impasibilidad del narrador, que acerca el relato a la crónica, no oculta la codicia desenfrenada y el salvajismo de los ocupantes europeos, la brutalidad de los dominadores sobre los dominados. Así, Casement sorprende al teniente Francqui azotando a un niño maniatado: “El chiquillo debía haber perdido el sentido hacía rato. Su espalda y piernas eran una masa sanguinolenta y Roger recordaba un detalle: cerca del cuerpecillo desnudo desfilaba una columna de hormigas” (p. 57). La narración no abulta los hechos ni los adjetiva con énfasis -de ahí su aire cronístico-, pero sí anota la reacción violenta e indignada de Casement, porque se trata de construir un personaje -independientemente de que haya existido en la realidad, como otros muchos que aparecen- y detallar su evolución psicológica: crónica y, al mismo tiempo, novela, como en el mejor Vargas Llosa.
Del viaje de Casement a las explotaciones peruanas cabe decir otro tanto, o tal vez precisar que el brutal comportamiento de los caucheros con la población indígena llega aquí a extremos inimaginables, como si el autor que conduce el relato se sintiera, al evocar una vez más fragmentos del pasado de su país de origen, especialmente afectado por la materia histórica que novela. Ante los ojos atónitos de Casement -calificado ya tras su experiencia en el Congo por el propio ministro británico de Relaciones Exteriores como “especialista en atrocidades” (p. 154)-, desfilan de modo implacable los mecanismos de un auténtico genocidio que es también una denuncia de los comportamientos más tenebrosos del ser humano. Las ferocidades aisladas que se narraban en La casa verde, situadas en un marco geográfico cercano, adquieren ahora proporciones gigantescas. La intensidad narrativa confiere a estas páginas un valor histórico, literario y moral que sitúa El sueño del celta en el ámbito de la mejor literatura.
Si los episodios del Congo y de Perú (y, en parte, los antecedentes que se recuerdan de la anexión de Irlanda) prolongan y matizan uno de los motivos recurrentes de la obra del escritor -el abuso de poder, el aplastamiento de los humildes por la fuerza de una autoridad despótica y cruel-, la postrera aventura de Casement, con su adhesión a los rebeldes irlandeses, se sitúa, si bien con las características especiales que impone la historia real, en la misma línea temática, ya explorada por el autor, de los alzamientos contra el poder establecido que, por su erróneo planteamiento, se ven condenados al fracaso y echan por tierra los proyectos idealistas de algunos iluminados. Éste era el caso de La guerra del fin del mundo o de Historia de Mayta. El Antonio Conselheiro de aquella novela o el Alejandro Mayta de ésta se nos ofrecen, vistos desde aquí, como precedentes de este enfebrecido Roger Casement, que abraza con fe y entusiasmo de neófito la causa independentista. Conviene subrayar estas analogías para advertir que El sueño del celta es también una muestra de fidelidad artística, ya que no se separa un ápice de la literatura más valiosa y trascendente de Vargas Llosa, de su mundo peculiar y de sus ideas acerca de la función de la literatura en la sociedad.
Y tampoco lo hace en el tratamiento literario de los hechos, que trasciende los aspectos documentales del texto y convierte a personas reales en personajes con vida, con el mismo estatuto que a los tipos de ficción. Para empezar, el mismo Casement, muchos de cuyos rasgos íntimos, además, pueden ser brumosos por la sospecha de que sus diarios fueron manipulados por el servicio secreto inglés, con lo cual la verdad profunda del personaje se mantiene insegura en algunos aspectos, como sucedía en el caso de Mayta. El enriquecimiento psicológico progresivo otorga una especial densidad a tipos como el sheriff de los calabozos donde Casement se halla recluido, que pasa de ser un altivo y duro carcelero a un individuo fragilísimo, encerrado en otra cárcel: la de su forzada soledad y su infelicidad sin remedio. Notas parecidas podrían señalarse en los retratos de muchos personajes que convierten la novela en una gran representación de la vida humana. Todo se aúna en estas páginas para producir el efecto de cualquier novela auténtica: sacar de sus casillas al lector, transportarlo a otro mundo y hacer que brote en su espíritu, además del sobresalto, la inquietud, el horror o la compasión que proporciona la historia, esa flor preciosa y escasísima que es el placer de la lectura.
05/11/2010
Fuente:
http://www.elcultural.es/
Link: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28113/El_sueno_del_celta
viernes, 5 de noviembre de 2010
jueves, 4 de noviembre de 2010
“EL PODER DE LA PALABRA. ENTREVISTA CON MIGUEL GUTIERREZ”. POR DIMAS ARRIETA (DIARIO EL PERUANO).

Con la nueva y definitiva edición de La violencia del tiempo (Grupo Santillana, 2010) de Miguel Gutiérrez, se viene a robustecer este año por ser de grandes ediciones y publicaciones. Gutiérrez ya es un referente Hispanoamericano por presentar una coherencia de gran nivel en cada una de sus entregas.
¿Cómo se siente con la publicación de La violencia del tiempo casi veinte años después?
-Obviamente, me siento feliz porque las dos ediciones anteriores de mi novela estaban completamente agotadas. Pero sobre todo volver al texto después de tantos años me llenó de asombro y de recuerdos. Me he sentido transportado a los nueve años que duró su gestación y escritura en que el país pasaba por un momento terriblemente crítico de su historia. De modo que la escritura de mi libro se erigió en fortaleza de resistencia a los furores del tiempo en que murió gente de todas las trincheras, entre las que se encontraban seres caros a mi vida. Y además he sentido asombro al tomar conciencia por los poderes de la palabra y la imaginación que en esos años generosamente me concedió la vida.
¿Qué novedades trae esta tercera edición?
-En primer lugar, por primera vez La violencia del tiempo sale en un solo tomo acentuando su carácter de novela unitaria y única. Y lo que es más importante aún es que se ha restablecido el texto original mecanografiado. Como yo me hallaba casi jaqueado por las circunstancias, no pude participar en el proceso de corrección. Mi desaparecido amigo Carlos Milla Batres hizo lo que pudo al trabajar con unos originales que le faltaban las últimas correcciones y añadidos. Se ha restablecido la estructura de los capítulos y de los títulos de algunos de ellos. Y también se ha restituido un texto que mi editor se vio obligado a censurar ante la posibilidad de que se tome como lesivo a la memoria de un héroe de nuestra patria.
¿Cómo caracterizaría a esta novela como estructura artística?
-En uno de sus niveles es una novela de aprendizaje. Entre otras búsquedas para superar su conciencia infeliz Martín Villar (protagonista de la novela) decide escribir una novela sobre su linaje. Así inicia un aprendizaje de la escritura novelística. Y joven y pedante como es se propone una meta que lo supera: escribir una novela summa.
¿Qué significa este concepto?
-Una novela en que cristalice toda la tradición de la novela como género. Por eso se alude a los clásicos antiguos y a los grandes maestros de la novela, como Dostowieski, Tolstoy, Proust, Joyce, Faulkner. Asimismo hay ecos (a veces en tono paródico) de los grandes de la narrativa latinoamericana: Carpentier, Asturias, Borges, Guimaraes Rosa, Onetti, Rulfo... Y están presentes también nuestros clásicos como Alegría y Arguedas.
¿Cuál es la intención del personaje?
-El desmesurado Martín se propone componer una estructura narrativa con tópicos del realismo crítico, del realismo social, de la novela regionalista e indigenista, pero como un lenguaje moderno. Pretende escribir un libro que sea realista y metarrealista, épico y lúdico, serio, grave, pero también irreverente y jocoso. Como podrás advertirlo, por esos años Martín Villar estaba completamente loco.
29/10/2010
Fuente
Diario “El Peruano”
¿Cómo se siente con la publicación de La violencia del tiempo casi veinte años después?
-Obviamente, me siento feliz porque las dos ediciones anteriores de mi novela estaban completamente agotadas. Pero sobre todo volver al texto después de tantos años me llenó de asombro y de recuerdos. Me he sentido transportado a los nueve años que duró su gestación y escritura en que el país pasaba por un momento terriblemente crítico de su historia. De modo que la escritura de mi libro se erigió en fortaleza de resistencia a los furores del tiempo en que murió gente de todas las trincheras, entre las que se encontraban seres caros a mi vida. Y además he sentido asombro al tomar conciencia por los poderes de la palabra y la imaginación que en esos años generosamente me concedió la vida.
¿Qué novedades trae esta tercera edición?
-En primer lugar, por primera vez La violencia del tiempo sale en un solo tomo acentuando su carácter de novela unitaria y única. Y lo que es más importante aún es que se ha restablecido el texto original mecanografiado. Como yo me hallaba casi jaqueado por las circunstancias, no pude participar en el proceso de corrección. Mi desaparecido amigo Carlos Milla Batres hizo lo que pudo al trabajar con unos originales que le faltaban las últimas correcciones y añadidos. Se ha restablecido la estructura de los capítulos y de los títulos de algunos de ellos. Y también se ha restituido un texto que mi editor se vio obligado a censurar ante la posibilidad de que se tome como lesivo a la memoria de un héroe de nuestra patria.
¿Cómo caracterizaría a esta novela como estructura artística?
-En uno de sus niveles es una novela de aprendizaje. Entre otras búsquedas para superar su conciencia infeliz Martín Villar (protagonista de la novela) decide escribir una novela sobre su linaje. Así inicia un aprendizaje de la escritura novelística. Y joven y pedante como es se propone una meta que lo supera: escribir una novela summa.
¿Qué significa este concepto?
-Una novela en que cristalice toda la tradición de la novela como género. Por eso se alude a los clásicos antiguos y a los grandes maestros de la novela, como Dostowieski, Tolstoy, Proust, Joyce, Faulkner. Asimismo hay ecos (a veces en tono paródico) de los grandes de la narrativa latinoamericana: Carpentier, Asturias, Borges, Guimaraes Rosa, Onetti, Rulfo... Y están presentes también nuestros clásicos como Alegría y Arguedas.
¿Cuál es la intención del personaje?
-El desmesurado Martín se propone componer una estructura narrativa con tópicos del realismo crítico, del realismo social, de la novela regionalista e indigenista, pero como un lenguaje moderno. Pretende escribir un libro que sea realista y metarrealista, épico y lúdico, serio, grave, pero también irreverente y jocoso. Como podrás advertirlo, por esos años Martín Villar estaba completamente loco.
29/10/2010
Fuente
Diario “El Peruano”
miércoles, 3 de noviembre de 2010
VARGAS LLOSA: "A MÍ ME ENCONTRARÁ LA MUERTE CON LA PLUMA EN LA MANO".
El escritor Vargas Llosa, en Madrid / AP/Victor R. Caivano.VARGAS LLOSA: "A MÍ ME ENCONTRARÁ LA MUERTE CON LA PLUMA EN LA MANO"
El Premio Nobel ha presentado en Madrid su nueva novela, 'El sueño del celta', donde también ha hablado de política internacional, calificando el nacionalismo de "plaga".
Madrid. (Agencias).- Desde que ha ganado el Premio Nobel, Mario Vargas Llosa ha visto su rutina de trabajo "saltar por los aires", pero espera que sea una situación transitoria, porque quiere volver pronto a ese "placer supremo" de la literatura y proseguir con su sueño de "escribir buenas novelas".
"A mí me encontrará la muerte con la pluma en la mano", dijo hoy el escritor, en una multitudinaria conferencia de prensa en Madrid, en la que habló de su hueva novela, "El sueño del celta" (Alfaguara), y de cómo ha cambiado su vida tras la concesión del Nobel de Literatura, el pasado 7 de octubre.
A Vargas Llosa le dan "envidia los escritores que tienen vidas interesantísimas, infernales, demoníacas", pero no es así la suya. A él le gusta su rutina de trabajo, pasar horas en las bibliotecas, cultivar la amistad y escuchar música clásica. "Mediocridades de este tipo", señaló el escritor ante más de un centenar de periodistas de todas las partes del mundo.
Su nueva novela está protagonizada por un personaje "fascinante", "visionario", "mitad héroe, mitad hombre normal", que fue uno de los primeros europeos en denunciar la atrocidades cometidas por el colonialismo en el Congo y en la Amazonía.
Ha respetado los hechos básicos de la vida del protagonista, Roger Casement, pero también ha inventado mucho. "Yo sólo miento cuando escribo novelas".
Vargas Llosa pide a Rousseff "menos complacencia" con las dictaduras. El escritor peruano confió hoy en que la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, ponga en práctica una política internacional menos complaciente con las dictaduras que la llevada a cabo por su antecesor, Lula da Silva, según el novelista.
El ganador del Premio Nobel de Literatura, respondió durante el acto a distintas preguntas sobre la actualidad política internacional. En el caso de Brasil, el autor peruano, pronosticó que la presidenta electa de Brasil va a continuar con la política del presidente Lula en lo que se refiere al ámbito interno. Una política nacional que calificó de "excelente" y que consideró ha llevado consigo "enormes beneficios a Brasil".
"Al nacionalismo hay que combatirlo de una manera sistemática y enérgica". "Si se escarba en las raíces del nacionalismo hay una actitud discriminatoria que conduce a la violencia". Con estas palabras ha concluido Mario Vargas Llosa la presentación de su nuevo libro, 'El suelo del celta', que hoy sale a la venta en 17 países gracias a una tirada de 500.000 ejemplares.
Para el Nobel, el nacionalismo es una "plaga que ha llenado de sangre la historia" y ha conseguido que en América Latina "vivamos desunidos", ha señalado el autor en una multitudinaria rueda de prensa celebrada en la Casa de América de Madrid.
03/11/2010
Fuente:
http://www.lavanguardia.es/
Link:
http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20101103/54063887823/vargas-llosa-a-mi-me-encontrara-la-muerte-con-la-pluma-en-la-mano.html
"A mí me encontrará la muerte con la pluma en la mano", dijo hoy el escritor, en una multitudinaria conferencia de prensa en Madrid, en la que habló de su hueva novela, "El sueño del celta" (Alfaguara), y de cómo ha cambiado su vida tras la concesión del Nobel de Literatura, el pasado 7 de octubre.
A Vargas Llosa le dan "envidia los escritores que tienen vidas interesantísimas, infernales, demoníacas", pero no es así la suya. A él le gusta su rutina de trabajo, pasar horas en las bibliotecas, cultivar la amistad y escuchar música clásica. "Mediocridades de este tipo", señaló el escritor ante más de un centenar de periodistas de todas las partes del mundo.
Su nueva novela está protagonizada por un personaje "fascinante", "visionario", "mitad héroe, mitad hombre normal", que fue uno de los primeros europeos en denunciar la atrocidades cometidas por el colonialismo en el Congo y en la Amazonía.
Ha respetado los hechos básicos de la vida del protagonista, Roger Casement, pero también ha inventado mucho. "Yo sólo miento cuando escribo novelas".
Vargas Llosa pide a Rousseff "menos complacencia" con las dictaduras. El escritor peruano confió hoy en que la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, ponga en práctica una política internacional menos complaciente con las dictaduras que la llevada a cabo por su antecesor, Lula da Silva, según el novelista.
El ganador del Premio Nobel de Literatura, respondió durante el acto a distintas preguntas sobre la actualidad política internacional. En el caso de Brasil, el autor peruano, pronosticó que la presidenta electa de Brasil va a continuar con la política del presidente Lula en lo que se refiere al ámbito interno. Una política nacional que calificó de "excelente" y que consideró ha llevado consigo "enormes beneficios a Brasil".
"Al nacionalismo hay que combatirlo de una manera sistemática y enérgica". "Si se escarba en las raíces del nacionalismo hay una actitud discriminatoria que conduce a la violencia". Con estas palabras ha concluido Mario Vargas Llosa la presentación de su nuevo libro, 'El suelo del celta', que hoy sale a la venta en 17 países gracias a una tirada de 500.000 ejemplares.
Para el Nobel, el nacionalismo es una "plaga que ha llenado de sangre la historia" y ha conseguido que en América Latina "vivamos desunidos", ha señalado el autor en una multitudinaria rueda de prensa celebrada en la Casa de América de Madrid.
03/11/2010
Fuente:
http://www.lavanguardia.es/
Link:
http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20101103/54063887823/vargas-llosa-a-mi-me-encontrara-la-muerte-con-la-pluma-en-la-mano.html
LAS MOTIVACIONES A LA LECTURA Y ESCRITURA: “UN PLACER BUSCADO”.

LAS MOTIVACIONES A LA LECTURA Y ESCRITURA:
“UN PLACER BUSCADO”
Por: Nicolás Hidrogo Navarro
Leer como escribir deben ser necesidades sentidas, buscadas, no obligadas. Debe constituir placer y no una imposición, un acto y elección voluntaria, para que pueda tener éxito sostenido y no condicionado.
Pero la lectura como la escritura demandan un esfuerzo intelectual, atención, predisposición, concentración y voluntad de empezar y terminar esa aventura aunque por el camino nos afane la idea de abandonarla, que pocos se atreven hacerlo con la misma pasión para comprender como para producto un texto.
En un contexto de velocidad social y laboral, de ocio placer visual, de temas de conversa farandulescos, de miniaturización y fragmentación de lecturas tipo titular, abordar la lectura gigantesca de una novela es sólo para especialistas e interesados casi de manera profesional, laboral o pasional de la lectura. La gente lee fragmentos y luego abandona la lectura. Lee cosas cortas para, fundamentalmente por entretenimiento o recomendación u obligación académica. Escasos son los que han generado el hábito de leer porque son conscientes del placer que les produce. En los últimos tiempos la lectura se ha pedagogizado al mundo estudiantil, con escaso éxito, porque allí la cosa funciona como condicionamiento de una nota. El día que la lectura se deje a libre albedrío en el sistema escolar y hasta universitario, es posible que podamos contar a los verdaderos lectores como rarezas y seres raros.
¿Pero dónde nace la verdadera motivación a la lectura, si en el sistema educativo es un fracaso? Es posible que nazca del propio individuo cuando por cuestiones de la imposición de las lecturas planificadas en los diversos grados, cuando por casualidad nos encontramos con un texto deslumbrante y nos desdoble su alquimia y magia literaria o cuando las circunstancias de una biblioteca y hábito familiar nos introduzcamos por la curiosidad de ver qué mundos se esconden entre las hojas y las grafías y nos encontremos con esos mundo alternativos en los que al adentrarnos nos sintamos satisfechos. He escuchado mil peroras y sermones de inducción a la lectura, pero ninguna ha tenido tal eficacia como el que al bucear en los libros ellos me han dado.
Todavía no se ha encontrado la receta pedagógica ni metodológica mágica de cómo hacer que nuestros estudiantes pasen de la lectura a la escritura de manera habitual, placentera, consciente e in crescendo.
Siempre he creído que el verdadero secreto para un aspirante a escritor –y hasta para mejorar y ensanchar la experiencia tercera de los escritores ya dentro de esta cofradía- no está en los libros de técnicas, recetas, consejos, crítica literaria ni en lo decálogos, sino en los propios libros -novelas, cuentos, poemarios-, en cada párrafo o estructura sintagmática, está allí desenovillado o encriptado, el secreto profesional, el mundo y los artilugios del creador. Además ningún escritor puede enseñar a otro escritor hablando, sino escribiendo. Cada poema o cuento o novela, una vez hecho, es como un pastel después del horno, si salió crudo, quemado o en su punto quedará así con ese sabor y talante aunque lo maquille un corrector de estilo o lo adornes con otros ropajes. Es insalvable la sugerencia de otro escritor sobre un producto estético que él no ha vivenciado ni entiende la lógica del verdadero creador –nadie ha podido meterse en el cerebro y la lógica de le creación de un escritor en su momento febril, sólo son asedios, supuestos polisémicos y especulaciones iluminativas que muchas veces terminan siendo otro tipo de ficción.
En la lectura, ocurre otro fenómeno igual, los sermones de profesores que piden a sus alumnos lo que ellos no hacen con el ejemplo: leer. Los padres de familia, ni hablar ya no piden que lean sino que dejen de ver la televisión: como ellos ya no leen, no hay autoridad para pedir que sus hijos hagan lo contrario que ellos hacen: ver sus telenovelas.
Como la lectura no se posesiona en el lector con decretos, ni con planes lectores, ni con sermones, es necesario utilizar el efecto enamoramiento: generar los lectores por seducción, con el uso de la justificación estética, el sentido de trascendencia del texto, la expansión del vocabulario, la mejora de la lógica de las ideas, la apropiación de otras experiencias y la maduración de la lógica del razonamiento metacognitivo, el decir la frase más famosa: eres lo que lees.
Creo que la conexión de tránsito que existe entre un lector a escritor, entre la lectura y escritura, es apenas una delgada línea invisible. Es de sospechar que en cada buen lector hay un potencial escritor que debe atreverse a sentir el pálpito de fabular sus propias vivencias de lo que admira. La admiración del lector por los escritores los induce a emularlos. Y así como hay tan pocos escritores, es la consecuencia que hay tan raleados lectores de convicción que leen por puro placer sin que medie ningún condicionamiento.
Aunque a veces se piense y se señalen los ocasos de la lectura y escritores, siempre la lectura y el libro impreso tendrá su magia y su encanto que vivan entre analfabetos funcionales, entre lectores especializados o meros curiosos que compran sus textos para adornar el estante y dar la impresión de intelectuales y amantes de la lectura sin abrir el texto. Siempre habrá una lectura para entretener, otra para deleitarse, otra para descubrir técnicas y tendencias estéticas, otras para estudiar para un examen, otras para resumir y esquematizar algún trabajo académico, otras de pasada en un hipertexto de pantalla de computador, otras lecturas técnicas y especializadas para extraer ideas y fichajes para investigación, pero en general la lectura nos acompañará en diversos grados, tipos e intensidades. Por lo mismo, la labor de escritor con o sin premios, con o sin reconocimiento, con o sin titulares de periódicos o reportajes en suplementos, con o sin blogs o páginas webs que lo publiciten, con o sin libro impreso que sea su partida de nacimiento, con o sin multitud de lectores, con o sin estar en las programaciones oficiales escolares o universitarias, siempre habrá una historia que leer y un escritor capaz de escribirla.
Toda la literatura lambayecana en:
http://literaturaenlambayeque.blogspot.com/
Leer como escribir deben ser necesidades sentidas, buscadas, no obligadas. Debe constituir placer y no una imposición, un acto y elección voluntaria, para que pueda tener éxito sostenido y no condicionado.
Pero la lectura como la escritura demandan un esfuerzo intelectual, atención, predisposición, concentración y voluntad de empezar y terminar esa aventura aunque por el camino nos afane la idea de abandonarla, que pocos se atreven hacerlo con la misma pasión para comprender como para producto un texto.
En un contexto de velocidad social y laboral, de ocio placer visual, de temas de conversa farandulescos, de miniaturización y fragmentación de lecturas tipo titular, abordar la lectura gigantesca de una novela es sólo para especialistas e interesados casi de manera profesional, laboral o pasional de la lectura. La gente lee fragmentos y luego abandona la lectura. Lee cosas cortas para, fundamentalmente por entretenimiento o recomendación u obligación académica. Escasos son los que han generado el hábito de leer porque son conscientes del placer que les produce. En los últimos tiempos la lectura se ha pedagogizado al mundo estudiantil, con escaso éxito, porque allí la cosa funciona como condicionamiento de una nota. El día que la lectura se deje a libre albedrío en el sistema escolar y hasta universitario, es posible que podamos contar a los verdaderos lectores como rarezas y seres raros.
¿Pero dónde nace la verdadera motivación a la lectura, si en el sistema educativo es un fracaso? Es posible que nazca del propio individuo cuando por cuestiones de la imposición de las lecturas planificadas en los diversos grados, cuando por casualidad nos encontramos con un texto deslumbrante y nos desdoble su alquimia y magia literaria o cuando las circunstancias de una biblioteca y hábito familiar nos introduzcamos por la curiosidad de ver qué mundos se esconden entre las hojas y las grafías y nos encontremos con esos mundo alternativos en los que al adentrarnos nos sintamos satisfechos. He escuchado mil peroras y sermones de inducción a la lectura, pero ninguna ha tenido tal eficacia como el que al bucear en los libros ellos me han dado.
Todavía no se ha encontrado la receta pedagógica ni metodológica mágica de cómo hacer que nuestros estudiantes pasen de la lectura a la escritura de manera habitual, placentera, consciente e in crescendo.
Siempre he creído que el verdadero secreto para un aspirante a escritor –y hasta para mejorar y ensanchar la experiencia tercera de los escritores ya dentro de esta cofradía- no está en los libros de técnicas, recetas, consejos, crítica literaria ni en lo decálogos, sino en los propios libros -novelas, cuentos, poemarios-, en cada párrafo o estructura sintagmática, está allí desenovillado o encriptado, el secreto profesional, el mundo y los artilugios del creador. Además ningún escritor puede enseñar a otro escritor hablando, sino escribiendo. Cada poema o cuento o novela, una vez hecho, es como un pastel después del horno, si salió crudo, quemado o en su punto quedará así con ese sabor y talante aunque lo maquille un corrector de estilo o lo adornes con otros ropajes. Es insalvable la sugerencia de otro escritor sobre un producto estético que él no ha vivenciado ni entiende la lógica del verdadero creador –nadie ha podido meterse en el cerebro y la lógica de le creación de un escritor en su momento febril, sólo son asedios, supuestos polisémicos y especulaciones iluminativas que muchas veces terminan siendo otro tipo de ficción.
En la lectura, ocurre otro fenómeno igual, los sermones de profesores que piden a sus alumnos lo que ellos no hacen con el ejemplo: leer. Los padres de familia, ni hablar ya no piden que lean sino que dejen de ver la televisión: como ellos ya no leen, no hay autoridad para pedir que sus hijos hagan lo contrario que ellos hacen: ver sus telenovelas.
Como la lectura no se posesiona en el lector con decretos, ni con planes lectores, ni con sermones, es necesario utilizar el efecto enamoramiento: generar los lectores por seducción, con el uso de la justificación estética, el sentido de trascendencia del texto, la expansión del vocabulario, la mejora de la lógica de las ideas, la apropiación de otras experiencias y la maduración de la lógica del razonamiento metacognitivo, el decir la frase más famosa: eres lo que lees.
Creo que la conexión de tránsito que existe entre un lector a escritor, entre la lectura y escritura, es apenas una delgada línea invisible. Es de sospechar que en cada buen lector hay un potencial escritor que debe atreverse a sentir el pálpito de fabular sus propias vivencias de lo que admira. La admiración del lector por los escritores los induce a emularlos. Y así como hay tan pocos escritores, es la consecuencia que hay tan raleados lectores de convicción que leen por puro placer sin que medie ningún condicionamiento.
Aunque a veces se piense y se señalen los ocasos de la lectura y escritores, siempre la lectura y el libro impreso tendrá su magia y su encanto que vivan entre analfabetos funcionales, entre lectores especializados o meros curiosos que compran sus textos para adornar el estante y dar la impresión de intelectuales y amantes de la lectura sin abrir el texto. Siempre habrá una lectura para entretener, otra para deleitarse, otra para descubrir técnicas y tendencias estéticas, otras para estudiar para un examen, otras para resumir y esquematizar algún trabajo académico, otras de pasada en un hipertexto de pantalla de computador, otras lecturas técnicas y especializadas para extraer ideas y fichajes para investigación, pero en general la lectura nos acompañará en diversos grados, tipos e intensidades. Por lo mismo, la labor de escritor con o sin premios, con o sin reconocimiento, con o sin titulares de periódicos o reportajes en suplementos, con o sin blogs o páginas webs que lo publiciten, con o sin libro impreso que sea su partida de nacimiento, con o sin multitud de lectores, con o sin estar en las programaciones oficiales escolares o universitarias, siempre habrá una historia que leer y un escritor capaz de escribirla.
Toda la literatura lambayecana en:
http://literaturaenlambayeque.blogspot.com/
“DELIRIUM TREMENS POESÍA ACTUAL” POR ROGER GARCÍA CLAVO

“DELIRIUM TREMENS POESÍA ACTUAL”
Por: Roger García Clavo
La poesía nos despierta del embotellamiento que el sistema impone a través de todos sus medios. La palabra nos sacude el alma cada vez que el hombre intenta sumergirse en la ignorancia y en el pasatiempo inútil del momento. Es por ello que la creación poética es un hincapié a conocer la incertidumbre de nuestra época y convertirla en la primera inspiración transformadora.
La poesía tiene esa intención, tiene esa iniciativa, de hacer de la imagen un ángulo de esperanza en medio de la modernidad y de la lectura de puro entretenimiento o de simple placer. A pesar de la incertidumbre existente en la poesía de Delirium Tremens, Revista de poesía de alcance internacional, Nº 1, agosto del 2010, dirigida por Paolo Astorga hay esa exigencia social, inclusive personal, por incendiar toda debilidad que vaya contra la lucha diaria.
La anécdota y la cuestión simbólica se convierten en una consecuencia de la realidad personal en cada uno de los catorce poetas que integran esta revista.
Quizá esta iniciativa ha surgido en mi pensamiento algunos versos que van enumerados en el orden que tiene cada poeta en la revista. Que sea una cuestión de inspiración y de rendimiento a la palabra.
POESÍA INTENCIONAL
I
La lluvia y el sol;
las flores y la experiencia
acabaron con la casa de mis abuelos.
El campo y su patio de hojarascas
hicieron que el tío loco
pateara toda la bosta de las vacas
y toda mi infancia
al filo del machete
y alforjas llenas de silencio
y sonrisas lejanas.
Allá en Balsas
hasta el rebuzno del pollino
o el valido del ternero por su dueño,
se engrandecía en la plácida sombra
de chirimoyos y guayabas.
Aún nos vemos soltar de golpe la tranca
para correr tras el perro o el agua.
Aún veo a mi abuelo desaparecer
por entre sacates y lúcumas,
tan conejo como los fantasmas de los cerros.
Aún siento la caída de la abuela
por el correr de un cerdo
que adelantó su muerte entre guarangos
y misas de domingo
en la radio y su cama.
Todavía encuentro los trastes de la choza
como un espejo de soledad,
ese encuentro innecesario con el viento.
Todo ha terminado,
hasta la muerte sigue rondando
las zarzas y pajonales de bardas y eras
que un día fueron de fiesta...
II
Somos todos los nombres
que se desvarían en cada cristal del tiempo;
nuestros ahojados y ajados ojos
desbordan todo el dolor de sus sílabas
como un repentino paso a la muerte.
III
Inmóvil,
sentenciosa
y afriada es tu boca
después de un ecuestre beso.
IV
Estoy asfaltado de jardines
humanamente solitarios.
Las flores sencillean sus pétalos a diario
hacia la nada:
transcurso a la muerte
y a la felicidad.
V
Nuestra edad
es un desnivel con el pasado y el presente.
Toda la fiesta de la familia
se multiplica cada cierto tiempo en los cementerios
cual juego de trompos
o tajo de cebollas.
Nadie recordará nuestra felicidad
entre ese juego
y el incendio de velas
de seguir viviendo.
VI
La libertad
es un pájaro que vuela
tan enfermo
por un campo
o ciudad
de América.
VII
El león y su melena
atrapa la luz de un poema,
tan medieval
como la vida
de algunos hombre
en esta época.
VIII
Algo inédito está en nuestras manos,
el latido del corazón
mientras nos espiamos.
IX
El camino, un ojo de agua,
nos acorta la soledad al cementerio.
Todos los eucaliptos
o el silencio de crucificados
o las heridas de los pies por sus piedrecillas
nos da contra la puerta de nuestros secretos.
XI
En Lima,
en la avenida democracia,
la noche
es una patada a la belleza de esta vida.
La poesía nos despierta del embotellamiento que el sistema impone a través de todos sus medios. La palabra nos sacude el alma cada vez que el hombre intenta sumergirse en la ignorancia y en el pasatiempo inútil del momento. Es por ello que la creación poética es un hincapié a conocer la incertidumbre de nuestra época y convertirla en la primera inspiración transformadora.
La poesía tiene esa intención, tiene esa iniciativa, de hacer de la imagen un ángulo de esperanza en medio de la modernidad y de la lectura de puro entretenimiento o de simple placer. A pesar de la incertidumbre existente en la poesía de Delirium Tremens, Revista de poesía de alcance internacional, Nº 1, agosto del 2010, dirigida por Paolo Astorga hay esa exigencia social, inclusive personal, por incendiar toda debilidad que vaya contra la lucha diaria.
La anécdota y la cuestión simbólica se convierten en una consecuencia de la realidad personal en cada uno de los catorce poetas que integran esta revista.
Quizá esta iniciativa ha surgido en mi pensamiento algunos versos que van enumerados en el orden que tiene cada poeta en la revista. Que sea una cuestión de inspiración y de rendimiento a la palabra.
POESÍA INTENCIONAL
I
La lluvia y el sol;
las flores y la experiencia
acabaron con la casa de mis abuelos.
El campo y su patio de hojarascas
hicieron que el tío loco
pateara toda la bosta de las vacas
y toda mi infancia
al filo del machete
y alforjas llenas de silencio
y sonrisas lejanas.
Allá en Balsas
hasta el rebuzno del pollino
o el valido del ternero por su dueño,
se engrandecía en la plácida sombra
de chirimoyos y guayabas.
Aún nos vemos soltar de golpe la tranca
para correr tras el perro o el agua.
Aún veo a mi abuelo desaparecer
por entre sacates y lúcumas,
tan conejo como los fantasmas de los cerros.
Aún siento la caída de la abuela
por el correr de un cerdo
que adelantó su muerte entre guarangos
y misas de domingo
en la radio y su cama.
Todavía encuentro los trastes de la choza
como un espejo de soledad,
ese encuentro innecesario con el viento.
Todo ha terminado,
hasta la muerte sigue rondando
las zarzas y pajonales de bardas y eras
que un día fueron de fiesta...
II
Somos todos los nombres
que se desvarían en cada cristal del tiempo;
nuestros ahojados y ajados ojos
desbordan todo el dolor de sus sílabas
como un repentino paso a la muerte.
III
Inmóvil,
sentenciosa
y afriada es tu boca
después de un ecuestre beso.
IV
Estoy asfaltado de jardines
humanamente solitarios.
Las flores sencillean sus pétalos a diario
hacia la nada:
transcurso a la muerte
y a la felicidad.
V
Nuestra edad
es un desnivel con el pasado y el presente.
Toda la fiesta de la familia
se multiplica cada cierto tiempo en los cementerios
cual juego de trompos
o tajo de cebollas.
Nadie recordará nuestra felicidad
entre ese juego
y el incendio de velas
de seguir viviendo.
VI
La libertad
es un pájaro que vuela
tan enfermo
por un campo
o ciudad
de América.
VII
El león y su melena
atrapa la luz de un poema,
tan medieval
como la vida
de algunos hombre
en esta época.
VIII
Algo inédito está en nuestras manos,
el latido del corazón
mientras nos espiamos.
IX
El camino, un ojo de agua,
nos acorta la soledad al cementerio.
Todos los eucaliptos
o el silencio de crucificados
o las heridas de los pies por sus piedrecillas
nos da contra la puerta de nuestros secretos.
XI
En Lima,
en la avenida democracia,
la noche
es una patada a la belleza de esta vida.
Tanto trabajo;
para tan poca pasta en la mesa.
XII
El sueño,
la esperanza que se nos va por la ventana
con la primera sensación del día.
Lo demás,
es realidad en la calles
y hogares del Perú.
XIII
Otra vez la espiga en la piedra;
en las hojalatas de nuestros ojos.
Pisco y Puno
es un ritmo de tragedia y hambre;
abandono y frío.
XIV
Un poco de chicha y aguardiente
para sortear este altar que es nuestra patria.
Un poco de la danza de las golondrinas
para encaminar nuestra mitra por la ciudad
que nos ensaca la esperanza y la sonrisa.
Entaca la alegría de los niños
en todo un zapato de payaso
para tan poca pasta en la mesa.
XII
El sueño,
la esperanza que se nos va por la ventana
con la primera sensación del día.
Lo demás,
es realidad en la calles
y hogares del Perú.
XIII
Otra vez la espiga en la piedra;
en las hojalatas de nuestros ojos.
Pisco y Puno
es un ritmo de tragedia y hambre;
abandono y frío.
XIV
Un poco de chicha y aguardiente
para sortear este altar que es nuestra patria.
Un poco de la danza de las golondrinas
para encaminar nuestra mitra por la ciudad
que nos ensaca la esperanza y la sonrisa.
Entaca la alegría de los niños
en todo un zapato de payaso
que divaga por palacio
como una gran hormiga.
XV
La vida,
ese trance de compra y venta,
camina como un verdugo en supermercados.
Es infausta y egoísta
porque el hombre con su macana en la puerta
finge seguridad
como una hipocresía a la muerte
que palpa su espalda
en cualquier iniciativa,
en las calles de Lima.
como una gran hormiga.
XV
La vida,
ese trance de compra y venta,
camina como un verdugo en supermercados.
Es infausta y egoísta
porque el hombre con su macana en la puerta
finge seguridad
como una hipocresía a la muerte
que palpa su espalda
en cualquier iniciativa,
en las calles de Lima.
PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE CUENTOS "LA EDAD DE ORO" DE JOHNNY BARBIERI.
PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE CUENTOS "LA EDAD DE ORO" DE JOHNNY BARBIERI
Presentadores:
- Mag. Juan Alvarado
- Lic. Digna Villaorduña
Día: Viernes 05 de noviembre 2010
Hora: 11:00 a.m.
Lugar: I.E. Perú BIRF
(Calle Ciro Alegría s/n Collique 1era zona- Comas)
INGRESO LIBRE
Presentadores:
- Mag. Juan Alvarado
- Lic. Digna Villaorduña
Día: Viernes 05 de noviembre 2010
Hora: 11:00 a.m.
Lugar: I.E. Perú BIRF
(Calle Ciro Alegría s/n Collique 1era zona- Comas)
INGRESO LIBRE
Oír cuentos es lo primero que recuerdo de mi niñez, y fue maravilloso de verdad cuando aprendí a leer. Pero escuchar es el primer acto de recreación que nos viene desde los orígenes de la civilización. Y luego, aparece la imagen auditiva hecho mundo, experiencia, dolor, alegría, amor; palabras que enlazan la existencia humana y nos desatan a mundos ficcionales realmente sorprendentes.
Es la sensación que sentí cuando terminé de leer “La Edad de oro” de Johnny Barbieri, conjunto de cuentos sensibles, elaborados, tal vez, a partir de su experiencia personal como profesor de literatura en diversas Instituciones Educativas de Lima norte. Su lenguaje es depurado y limpio, interioriza y atrapa al lector con personajes que parecen sacados de la vida real y circulan en un tiempo actual de la manera más intensa. Allí están los personajes de estos doce cuentos escritos para devolvernos a una época en que éramos rebeldes, románticos, marginales, bohemios o suicidas.
Johnny Barbieri, no es un iniciado en el arte del cuento, fue tercer finalista de la XIV Bienal de Cuento “Premio Copé 2006” y ganador del 2do Premio “Horacio” de cuento 2010. Pero es con este libro de cuentos, con que se abre paso en la narrativa peruana acercándonos a un mundo mágico e inolvidable que es el mundo de la adolescencia, el mundo que representa para todos nosotros – de alguna u otra forma - nuestra edad de oro.
Es la sensación que sentí cuando terminé de leer “La Edad de oro” de Johnny Barbieri, conjunto de cuentos sensibles, elaborados, tal vez, a partir de su experiencia personal como profesor de literatura en diversas Instituciones Educativas de Lima norte. Su lenguaje es depurado y limpio, interioriza y atrapa al lector con personajes que parecen sacados de la vida real y circulan en un tiempo actual de la manera más intensa. Allí están los personajes de estos doce cuentos escritos para devolvernos a una época en que éramos rebeldes, románticos, marginales, bohemios o suicidas.
Johnny Barbieri, no es un iniciado en el arte del cuento, fue tercer finalista de la XIV Bienal de Cuento “Premio Copé 2006” y ganador del 2do Premio “Horacio” de cuento 2010. Pero es con este libro de cuentos, con que se abre paso en la narrativa peruana acercándonos a un mundo mágico e inolvidable que es el mundo de la adolescencia, el mundo que representa para todos nosotros – de alguna u otra forma - nuestra edad de oro.
Leoncio Luque
SE AGRADECE LA DIFUSIÓN
SE AGRADECE LA DIFUSIÓN
martes, 2 de noviembre de 2010
“LEVE CENIZA” POR MIGUEL ILDEFONSO.
“LEVE CENIZA DE DARWIN BEDOYA”
Por: Miguel Ildefonso
Acaba de aparecer Leve Ceniza (Grupo Editorial Hijos de la Lluvia, 2010) del poeta afincado en Juliaca Darwin Bedoya (Moquegua, 1974). Como ya hemos visto en sus anteriores poemarios, Darwin ha demostrado que es uno de lo mejores y finos poetas de la más sensible lírica actual, un importante exponente de esta vertiente que proviene de la tradición poética tanto contemplativa o reflexiva (léase los Románticos) como de la vital (entiéndase los Simbolistas). Estos breves poemas en prosa giran en torno a las pulsaciones más intensas del ser humano: el amor y la muerte. Y la vía del poeta, para acceder a esos ámbitos sinuosos, es la del diálogo con la poesía misma. “Todo ángel es terrible”, decía Rilke; “Realidad, el ángel que me guía”, escribió Martín Adán. En Leve Ceniza el ángel de la poesía es quien conduce a aquella ceniza hacia estas exploraciones del alma (viejas pasiones humanas). Solo la ceniza, como palabra, vestigio y restauración, en esta época sin mitologías, es capaz de conducirnos finalmente hacia ese espacio sagrado, el de la otra orilla, el lugar intemporal: el del arte como espacio supremo de plenitud, en donde se fusionan lo material con lo espiritual. Son cuatro secciones (Poiesis, Cantares, Salmos y Rituales) que componen este leve reino de belleza y sabiduría. Aquí algunos poemas.
[II]
Algo oculto en mí comienza a morir irremediablemente. La ceniza duerme conmigo, creo asediar a cada instante cada infierno mío. En el irme estará la conformidad, sólo ahí podrán existir los árboles para mis aves negras. Desde ahora ya no será necesario el deseo de querer oscurecerme como un pájaro en el centro de la lluvia. Así acaban las ausencias y comienza el alfabeto de las sombras.
[XII]
Mi mano escribe un nombre con palabras que no existen, con voces que nunca fueron ni siquiera un signo. Quizá humareda frágil de una tarde imposible cuando el viento hizo arena en los ojos. Lejos, mis camisas colgadas, son otros pájaros borrados de la memoria, aves que cuidan una puerta entreabierta que no me atrevo a cruzar por nada del mundo.
[XL]
Cuando me crecen las palabras, la poesía suplica un poco de ceniza entre sus ojos. Llora olvidos interminables, y ya no tiene un llanto conmovedor. Entonces todos se preguntan: ¿seguirá siendo la misma poesía?
[CXXXVIII]
Escribo para sentir que aún estoy vivo. Aunque escribir sólo sea la vana intención de restaurar cenizas. Aquí en estas oraciones moran mis huesos. Por más que hable de serpientes o palabras, aunque escriba silencios y letras muertas; huesos y desapariciones, siempre hablaré de oscuras ceremonias. Aunque sé que nunca más volveré a escribir.
“BIOGRAFÍA POÉTICA”.

“BIOGRAFÍA POÉTICA”
El poemario “En el umbral insolente” (Ed. Línea Andina) es la recopilación de un quehacer literario que incluye desde textos de la infancia de la escritora Clara Rojas hasta sus creaciones más recientes. Cada poema de esta edición tiene su reflejo en un momento especial en la vida de la poeta, lo que convierte a este libro en una biografía sentimental.
La autora es licenciada en Comunicación, magíster en Antropología, y como editora tiene más de 100 libros publicados. Ha escrito una variedad de artículos en revistas y periódicos; sin embargo, la poesía estuvo siempre presente en su vida. Como dice la autora, “la poesía está todo el tiempo con uno, no nos deja. Estés donde estés, ella te atrapa”.
02/10/2010
Fuente:
Diario “La Primera”
La autora es licenciada en Comunicación, magíster en Antropología, y como editora tiene más de 100 libros publicados. Ha escrito una variedad de artículos en revistas y periódicos; sin embargo, la poesía estuvo siempre presente en su vida. Como dice la autora, “la poesía está todo el tiempo con uno, no nos deja. Estés donde estés, ella te atrapa”.
02/10/2010
Fuente:
Diario “La Primera”
“LECTURA POÉTICA EN ALBAZOS”.
lunes, 1 de noviembre de 2010
“CENTENARIO DE FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS” POR ANTONIO MUÑOZ MONGE.
(1) Con el poeta Mario Florián (izquierda), con quién don Pancho compartió gratos momentos.(2) Francisco Izquierdo enseñaba a sus alumnos a amar al Perú.
(3) Francisco Izquierdo y Jorge Basadre.
Homenaje al gran escritor y maestro.
“CENTENARIO DE FRANCISCO IZQUIERDO RÍOS”
Por: Antonio Muñoz Monge
Colaborador
Hace 29 años, el martes 30 de junio de 1981 dejó de existir en Lima el gran escritor y maestro Francisco Izquierdo Ríos. Su literatura nos entregó una real visión humana de la selva con un manejo sencillo de la palabra, la desnudó de agregados y supuestos, de forzados giros que buscan sorprender por impactantes, nos entregó una palabra bella, transparente, como fluyen las aguas de los ríos.
“Escribir de un modo natural y sencillo, como crece la hierba. Y que por entre lo escrito se vea la luz de la vida”, reza el epígrafe a manera de “Credo” del libro de narraciones “Sinti el Viborero”, de Francisco Izquierdo Ríos.
Murió cuando ejercía la Presidencia de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA), hoy desaparecida o en el limbo de caprichos y desencuentros personales. Recordamos la presentación de su último libro “En la tierra de los árboles”, paseo fantástico, sensible y tierno por nuestra selva. Fue en enero de 1981, a cinco meses antes de su ida definitiva. Esa noche un público atento y algo nervioso, escuchó la palabra algo dificultosa del escritor. Había sido operado meses atrás de un tumor en la boca, pero don Francisco Izquierdo se sentía bien.
Mateo Paiva
Optimista, alegre, conversador como siempre. Trejo, juguetón, voluntarioso, tierno, se sentaba a charlar y nos llevaba por los lejanos y perdidos pueblos del Perú, donde fue profesor por años, sufriendo y asumiendo con los puños cerrados, traslados que eran destierros al fin del mundo, “donde Dios no había pasado”, pero que sin embargo en la voluntad y cariño de Francisco Izquierdo esos rincones perdidos de su patria eran las verdaderas entrañas, el verdadero corazón del Perú. Pueblos, donde desechando Planes y Programas, Directivas burocráticas del centralismo limeño, abría las Escuelas a la comunidad, a la sociedad, a la cotidianidad de la vida.
Al tiempo, un huerto, una cancha de fútbol, un taller de carpintería, construidos, levantados, sembrados por profesores, alumnos, padres de familia, vecinos, quedaban como testimonio de su presencia, de su entrega. Esta larga aventura de amor por su patria y por una verdadera y real Educación, nutre, alimenta, da vida, recrea la existencia de su novela “Mateo Paiva el maestro”, publicada en 1968, un verdadero testimonio de la vida, pasión y olvidos del maestro peruano, del maestro provinciano.
Viaje a Lima
Nacido el 21 de junio de 1910 en Saposoa, capital de la provincia de Huallaga en el departamento de San Martín, termina su secundaria en Moyabamba, la capital departamental. Desde esta ciudad situada a orillas del río Mayo emprende un largo viaje a Lima. Tenía 16 años de edad. La travesía a pie demora cerca de tres meses. Viene a Lima con una beca para estudiar en el Pedagógico Nacional del Lima.
De su poncho de jebe para la lluvia, del sombrero alón, del terno envuelto en una bolsa no quedaron nada; solo cien soles que los “pierde” cuando desembarca en la capital soñada.
A los veinte años de edad se graduó de Normalista. Apenas egresado solicita iniciar su carrera pedagógica en una aldea selvática. Así retorna a la naturaleza que lo vio nacer. En esas noches silentes, con los cantos de las aves nocturnas y el recuerdo del silbido del tunchi, un candil alumbra la única casa en vigilia. El profesor le quita horas al sueño y va adentrándose en las tiernas angustias de César Vallejo, en el andariego camino de Máximo Gorki, en el patetismo de Fedor Dostoievski. Esas lecturas, su sensibilidad y la comunión con su pueblo, van madurando su creación.
Así nacen, “Muyuna”, “Los Sachapuyas”(1936), “Ande y Selva” (1939), “Vallejo y su tierra” (1949), “Selva y otros cuentos” (1949), “Cuentos del tío Doroteo”(1950), “Días Oscuros”(1950), “Gregorillo“(1957), “El árbol blanco” (1962) (Premio Nacional de Fomento a la Cultura “Ricardo Palma” de 1963), “Mi aldea” (1964), “El colibrí con cola de pavo real” (1965), “Los cuentos de Adán Torres” (1966), “Mateo Paiva el maestro” (1968). No olvidemos una obra importantísima que la trabaja y edita con José María Arguedas en 1947: “Mitos, leyendas y cuentos peruanos”.
Todas estas obras, alimentadas por su amplio conocimiento fundamentalmente de la selva y el país, donde el hombre a cada instante se instala en el eterno afán de vida van dibujando el paisaje espiritual del Perú.
El abrazo de la selva
Ahí están al acecho los “rápidos”, que como fieras míticas desaparecen en las profundidades de las aguas de los ríos a embravecidos balseros, las criaturas de leyenda como el inofensivo “chullachaqui” que pierde en los caminos con falsas huellas a desprevenidos peregrinos; mariposas multicolores, aves, víboras, bejucos, en una comunión con el hombre de todos los días en un mismo destino.
La selva apenas tocada con insinuaciones generales nos llega plena, abierta en sus obras. Francisco Izquierdo vuelve a recorrer en sus creaciones el antiguo camino “exótico”, ubicando al ser humano en una constante lucha que deviene triunfante o trágica, insistiendo en una afirmación de la existencia.
Hace cuarenta y un años, 1969, Francisco Izquierdo Ríos publica “La Literatura Infantil en el Perú”. Su trabajo se abre con una pregunta que todavía es constante para este género y para todo un entendimiento y compromiso educativo: ¿Existe literatura para niños en el Perú? Su respuesta caracterizaba como relativa la existencia de esta narrativa; además subrayaba:
“Me inclino por los temas escritos sin previa intención, sin ese afán didáctico con la consabida moraleja. El niño debe descubrir, acercarse a las composiciones como lo hace ante una mariposa, ante una flor, ante un oculto nido de ave, que ese descubrimiento lo haga fraterno, sensible y que ese vital goce estético lo lleve a amar la vida, a las otras personas, a la patria, a la humanidad”.
“Indudablemente – agregaba- tenemos valiosos escritores que han creado para niños, quiero resaltar dos obras fundamentales: el cuento “Paco Yunque” de César Vallejo y la novela “El Retoño” de Julián Huanay”. Nosotros quisiéramos añadir: “Juan Volatín” de José María Eguren, “Warma Kuyay” (Amor de niño) de José María Arguedas y “El Bagrecico” del mismo Francisco Izquierdo Ríos.
Ante este sensible panorama que nos ha dejado Francisco Izquierdo, nos preguntamos, ¿qué habrá sido de los huertos, de los talleres de carpintería, de las granjas comunales, de las aulas abiertas, de los salones de clase con el sol en pleno rostro, del acento ortográfico en la ú de Perú, del olor a lápiz, a cuaderno, de la palabra redonda y bien hablada reventando en nuestros labios?.
No creemos que todo se haya perdido detrás de un escritorio burocrático; no, Francisco Izquierdo Ríos está ahí caminando con el huerto abierto como un libro y con la risa de niño grande como cuando se detuvo junto con otro gran escritor, el poeta Mario Florián en la esquina del ex cine Colón de la Plaza San Martín. De pronto, don Pancho se acerca a Mario Florián hasta casi encimarle el cuerpo.
Humor
El poeta Florián, algo extrañado, lo mira escudriñándolo. ¿Ahora qué se trae entre manos?, se preguntaba. Excitado, don Pancho mira sigilosamente a los costados como cuidando que nadie lo escuche y le descubre al oído la gran sorpresa: - “Mario,- le dice - somos los escritores más famosos de Lima, del Perú, nos han reconocido, fíjate, todos nos saludan”.
Serenos ya, después de tamaño descubrimiento, fueron contestando los saludos. Don Pancho, a mano limpia, repartía venias y adioses, mientras Mario Florián, sombrero en mano, macora en mano, es decir, parecía estar dando un paso de cashua, ese hermoso huayno cajamarquino.
Por fin eran reconocidos. El país no era tan ingrato, tan desagradecido con sus escritores. Aquí, en plena plaza San Martín, a las 6 de la tarde, en el mismísimo centro de Lima, que es el centro del Perú, estos dos grandes escritores eran saludados por anónimos y numerosos admiradores. Así se quedaron un largo momento, extasiados ante sus propias famas. Al rato, nuevamente del brazo, los dos escritores se fueron por las calles limeñas, comentando risueños esa dicha compartida.
-“¿Y sabes quiénes nos saludaban?”, me preguntaba sonriente don Pancho, cuando solía contarnos ésta y muchas otras historias. - “Qué tal fama de escritores, ¿no?... já, ja, ja, ja, ja... reía a carcajada limpia- “Eran los choferes de los colectivos que iban a Miraflores y agitaban las manos para llamar a los pasajeros...”- ¿Qué tal fama no?, y la risa se le venía a borbotones achinando sus tiernos ojos y entregando todo su cuerpo a la dicha de jugar con la vida, con el candor de un niño.
Bonachón, gran conversador, juguetón, irónico, caminante empedernido, tenía la existencia a flor de piel y la mirada de un niño grande eternamente sorprendido por el destino de desencuentros de nuestra Patria. Sin embargo, contagió su alegría de vivir a quienes lo conocieron.
26/10/2010
Fuente:
Diario “La Primera”
Hace 29 años, el martes 30 de junio de 1981 dejó de existir en Lima el gran escritor y maestro Francisco Izquierdo Ríos. Su literatura nos entregó una real visión humana de la selva con un manejo sencillo de la palabra, la desnudó de agregados y supuestos, de forzados giros que buscan sorprender por impactantes, nos entregó una palabra bella, transparente, como fluyen las aguas de los ríos.
“Escribir de un modo natural y sencillo, como crece la hierba. Y que por entre lo escrito se vea la luz de la vida”, reza el epígrafe a manera de “Credo” del libro de narraciones “Sinti el Viborero”, de Francisco Izquierdo Ríos.
Murió cuando ejercía la Presidencia de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA), hoy desaparecida o en el limbo de caprichos y desencuentros personales. Recordamos la presentación de su último libro “En la tierra de los árboles”, paseo fantástico, sensible y tierno por nuestra selva. Fue en enero de 1981, a cinco meses antes de su ida definitiva. Esa noche un público atento y algo nervioso, escuchó la palabra algo dificultosa del escritor. Había sido operado meses atrás de un tumor en la boca, pero don Francisco Izquierdo se sentía bien.
Mateo Paiva
Optimista, alegre, conversador como siempre. Trejo, juguetón, voluntarioso, tierno, se sentaba a charlar y nos llevaba por los lejanos y perdidos pueblos del Perú, donde fue profesor por años, sufriendo y asumiendo con los puños cerrados, traslados que eran destierros al fin del mundo, “donde Dios no había pasado”, pero que sin embargo en la voluntad y cariño de Francisco Izquierdo esos rincones perdidos de su patria eran las verdaderas entrañas, el verdadero corazón del Perú. Pueblos, donde desechando Planes y Programas, Directivas burocráticas del centralismo limeño, abría las Escuelas a la comunidad, a la sociedad, a la cotidianidad de la vida.
Al tiempo, un huerto, una cancha de fútbol, un taller de carpintería, construidos, levantados, sembrados por profesores, alumnos, padres de familia, vecinos, quedaban como testimonio de su presencia, de su entrega. Esta larga aventura de amor por su patria y por una verdadera y real Educación, nutre, alimenta, da vida, recrea la existencia de su novela “Mateo Paiva el maestro”, publicada en 1968, un verdadero testimonio de la vida, pasión y olvidos del maestro peruano, del maestro provinciano.
Viaje a Lima
Nacido el 21 de junio de 1910 en Saposoa, capital de la provincia de Huallaga en el departamento de San Martín, termina su secundaria en Moyabamba, la capital departamental. Desde esta ciudad situada a orillas del río Mayo emprende un largo viaje a Lima. Tenía 16 años de edad. La travesía a pie demora cerca de tres meses. Viene a Lima con una beca para estudiar en el Pedagógico Nacional del Lima.
De su poncho de jebe para la lluvia, del sombrero alón, del terno envuelto en una bolsa no quedaron nada; solo cien soles que los “pierde” cuando desembarca en la capital soñada.
A los veinte años de edad se graduó de Normalista. Apenas egresado solicita iniciar su carrera pedagógica en una aldea selvática. Así retorna a la naturaleza que lo vio nacer. En esas noches silentes, con los cantos de las aves nocturnas y el recuerdo del silbido del tunchi, un candil alumbra la única casa en vigilia. El profesor le quita horas al sueño y va adentrándose en las tiernas angustias de César Vallejo, en el andariego camino de Máximo Gorki, en el patetismo de Fedor Dostoievski. Esas lecturas, su sensibilidad y la comunión con su pueblo, van madurando su creación.
Así nacen, “Muyuna”, “Los Sachapuyas”(1936), “Ande y Selva” (1939), “Vallejo y su tierra” (1949), “Selva y otros cuentos” (1949), “Cuentos del tío Doroteo”(1950), “Días Oscuros”(1950), “Gregorillo“(1957), “El árbol blanco” (1962) (Premio Nacional de Fomento a la Cultura “Ricardo Palma” de 1963), “Mi aldea” (1964), “El colibrí con cola de pavo real” (1965), “Los cuentos de Adán Torres” (1966), “Mateo Paiva el maestro” (1968). No olvidemos una obra importantísima que la trabaja y edita con José María Arguedas en 1947: “Mitos, leyendas y cuentos peruanos”.
Todas estas obras, alimentadas por su amplio conocimiento fundamentalmente de la selva y el país, donde el hombre a cada instante se instala en el eterno afán de vida van dibujando el paisaje espiritual del Perú.
El abrazo de la selva
Ahí están al acecho los “rápidos”, que como fieras míticas desaparecen en las profundidades de las aguas de los ríos a embravecidos balseros, las criaturas de leyenda como el inofensivo “chullachaqui” que pierde en los caminos con falsas huellas a desprevenidos peregrinos; mariposas multicolores, aves, víboras, bejucos, en una comunión con el hombre de todos los días en un mismo destino.
La selva apenas tocada con insinuaciones generales nos llega plena, abierta en sus obras. Francisco Izquierdo vuelve a recorrer en sus creaciones el antiguo camino “exótico”, ubicando al ser humano en una constante lucha que deviene triunfante o trágica, insistiendo en una afirmación de la existencia.
Hace cuarenta y un años, 1969, Francisco Izquierdo Ríos publica “La Literatura Infantil en el Perú”. Su trabajo se abre con una pregunta que todavía es constante para este género y para todo un entendimiento y compromiso educativo: ¿Existe literatura para niños en el Perú? Su respuesta caracterizaba como relativa la existencia de esta narrativa; además subrayaba:
“Me inclino por los temas escritos sin previa intención, sin ese afán didáctico con la consabida moraleja. El niño debe descubrir, acercarse a las composiciones como lo hace ante una mariposa, ante una flor, ante un oculto nido de ave, que ese descubrimiento lo haga fraterno, sensible y que ese vital goce estético lo lleve a amar la vida, a las otras personas, a la patria, a la humanidad”.
“Indudablemente – agregaba- tenemos valiosos escritores que han creado para niños, quiero resaltar dos obras fundamentales: el cuento “Paco Yunque” de César Vallejo y la novela “El Retoño” de Julián Huanay”. Nosotros quisiéramos añadir: “Juan Volatín” de José María Eguren, “Warma Kuyay” (Amor de niño) de José María Arguedas y “El Bagrecico” del mismo Francisco Izquierdo Ríos.
Ante este sensible panorama que nos ha dejado Francisco Izquierdo, nos preguntamos, ¿qué habrá sido de los huertos, de los talleres de carpintería, de las granjas comunales, de las aulas abiertas, de los salones de clase con el sol en pleno rostro, del acento ortográfico en la ú de Perú, del olor a lápiz, a cuaderno, de la palabra redonda y bien hablada reventando en nuestros labios?.
No creemos que todo se haya perdido detrás de un escritorio burocrático; no, Francisco Izquierdo Ríos está ahí caminando con el huerto abierto como un libro y con la risa de niño grande como cuando se detuvo junto con otro gran escritor, el poeta Mario Florián en la esquina del ex cine Colón de la Plaza San Martín. De pronto, don Pancho se acerca a Mario Florián hasta casi encimarle el cuerpo.
Humor
El poeta Florián, algo extrañado, lo mira escudriñándolo. ¿Ahora qué se trae entre manos?, se preguntaba. Excitado, don Pancho mira sigilosamente a los costados como cuidando que nadie lo escuche y le descubre al oído la gran sorpresa: - “Mario,- le dice - somos los escritores más famosos de Lima, del Perú, nos han reconocido, fíjate, todos nos saludan”.
Serenos ya, después de tamaño descubrimiento, fueron contestando los saludos. Don Pancho, a mano limpia, repartía venias y adioses, mientras Mario Florián, sombrero en mano, macora en mano, es decir, parecía estar dando un paso de cashua, ese hermoso huayno cajamarquino.
Por fin eran reconocidos. El país no era tan ingrato, tan desagradecido con sus escritores. Aquí, en plena plaza San Martín, a las 6 de la tarde, en el mismísimo centro de Lima, que es el centro del Perú, estos dos grandes escritores eran saludados por anónimos y numerosos admiradores. Así se quedaron un largo momento, extasiados ante sus propias famas. Al rato, nuevamente del brazo, los dos escritores se fueron por las calles limeñas, comentando risueños esa dicha compartida.
-“¿Y sabes quiénes nos saludaban?”, me preguntaba sonriente don Pancho, cuando solía contarnos ésta y muchas otras historias. - “Qué tal fama de escritores, ¿no?... já, ja, ja, ja, ja... reía a carcajada limpia- “Eran los choferes de los colectivos que iban a Miraflores y agitaban las manos para llamar a los pasajeros...”- ¿Qué tal fama no?, y la risa se le venía a borbotones achinando sus tiernos ojos y entregando todo su cuerpo a la dicha de jugar con la vida, con el candor de un niño.
Bonachón, gran conversador, juguetón, irónico, caminante empedernido, tenía la existencia a flor de piel y la mirada de un niño grande eternamente sorprendido por el destino de desencuentros de nuestra Patria. Sin embargo, contagió su alegría de vivir a quienes lo conocieron.
26/10/2010
Fuente:
Diario “La Primera”
“LITERATURA Y LOCURA” POR JOSÉ LUIS DÍAZ-GRANADOS.
“LITERATURA Y LOCURA”
Por: José Luis Díaz-Granados *
Hace algún tiempo, el periódico "British Journal of Psychiatry", vocero de la psiquiatría en la Gran Bretaña, reveló que los escritores "sobrecargan su cerebro de imaginación y en consecuencia sufren con frecuencia de disturbios mentales".
El estudio, realizado por el profesor Félix Post, se basó en las biografías de un centenar de escritores británicos y norteamericanos y se hizo con el fin de explicar (o de tratar de explicar) por qué los creadores literarios en esos países sufren a menudo de enfermedades mentales, ya que según un estudio precedente publicado en 1994, el doctor Post había llegado a la conclusión de que "los creadores sufrían con más frecuencia que los demás mortales, problemas mentales y emocionales".
El caso es que en más de una ocasión, literatura y locura han ido de la mano con inusitada asiduidad. Y aunque el concepto de locura es relativo, en el artista es más notoria por cuanto él mismo o a través de sus obras expresa como nadie sus delirios y perturbaciones sin ninguna clase de inhibiciones o disimulos.
La escueta noticia del periódico inglés no revela detalles de la metodología utilizada por el doctor Post. Simplemente informa que "los casos de psicosis o depresión afectan al 80% de los poetas, al 80.5% de los novelistas y al 87.5% de los dramaturgos" y agrega que "sólo el 31% de los poetas son alcohólicos, contra el 54% de los dramaturgos". Por razones incomprensibles no se nos suministran datos acerca del porcentaje de novelistas alicorados.
"Los poetas ---concluye la información--- viven más tiempo, se divorcian menos, pero sufren cambios de humor más bruscos que los narradores".
Aunque, desde luego, nos parezca bastante superficial el mencionado artículo, pensamos que los problemas emocionales y los desequilibrios mentales que padecen los creadores literarios y artísticos, no se diferencian en mucho de los que sufre el resto de los mortales. Sólo que los artistas poseen en grado sumo una alucinada sensibilidad que se extiende, se bifurca, se arquitectura, se enreda y se confunde de tal manera que la mente del poeta la transfigura en ocasiones en un infierno exquisito o en un paraíso de delirios.
Son conocidos los casos de escritores que llegaron a la esquizofrenia, como Antonin Artaud (1896-1948), célebre poeta y dramaturgo francés, quien conmovió a sus contemporáneos con los hermosos delirios de su Teatro doble, pero también con sus fantasmagorías. El ombligo de los limbos fue su gran aporte poético al surrealismo. "La razón me abandona", escribía desesperado. "Y no logro recobrarla ni materializarla, ni siquiera a través de las palabras".
En cambio al poeta norteamericano Ezra Pound lo encerraron en un manicomio en Washington durante doce años acusado de loco y condenado al ostracismo por haber combatido a la entrada de sus compatriotas a Italia a través de emisoras radiales al término de la Segunda Guerra Mundial.
Los progresivos tormentos mentales de Ernest Hemingway llevaron a suponer que en el colmo de la angustia (real o imaginaria), se suicidó de un tiro en la boca. Decían que en los últimos años se sentía perseguido por agentes del FBI, a quienes veía en cada esquina, en los cafés y en las plazas de toros. Una vez intentó escapar de un avión en pleno vuelo, acosado por los ojos inquisidores de un supuesto (o real) perseguidor y no fue tarea fácil para pasajeros y tripulantes de la nave el disuadirlo de su paranoia. Años después de la muerte del novelista, se comprobó que en efecto el FBI lo seguía a sol y a sombra en todas las latitudes, por su participación al lado de los republicanos en la Guerra Civil Española y sus simpatías por la naciente Revolución Cubana.
Edgar Allan Poe, en un momento de abstinencia alcohólica, sufrió de "delirium tremens", estado en el cual sufre de alucinaciones que toman forma de siniestros insectos y de hórridos animales.
Otros poetas han experimentado alteraciones del sentimiento o de la conducta hacia el mundo exterior a consecuencia del consumos de algunas drogas alucinógenas. El poeta colombiano Raúl Gómez Jattin, pequeño dios alucinado, maníaco-depresivo y esquizo-afectivo, coincidió con la poeta venezolana Martha Kornblith en una larga e inútil terapia en la Clínica Montserrat de Bogotá. Ella descubrió en el iconoclasta de Cereté un hombre que había logrado sublimar los límites de su alienación mediante un poema, una palabra, una metáfora. Hicieron una breve y bella amistad en la Clínica, en donde llegaron a la conclusión de que "el genio es una forma de la locura".
Raúl murió atropellado por un autobús en Cartagena en mayo de 1997 y Martha se suicidó, luego de una prolongada depresión, arrojándose por la ventana de su apartamento en Caracas, en diciembre del mismo año. Ambos habían alcanzado la etapa del "darse cuenta" de su mal y creían en el pasado como único punto de llegada.
Sin saber en qué punto de la realidad estamos, solemos preguntarnos a menudo: ¿Dónde está la verdad, el lugar exacto de la sensatez y la cordura? ¿Y dónde el de la locura, la demencia y la enajenación? Borges dijo que si Hamlet acudía a la representación del Hamlet y Don Quijote leía párrafos de Don Quijote, probablemente los lectores éramos los ficticios.
DATOS:
* José Luis Díaz-Granados (Santa Marta, 1946), poeta, novelista y periodista cultural. Su novela Las puertas del infierno (1985), fue finalista del Premio Rómulo Gallegos. Su poesía se halla reunida en un volumen titulado La fiesta perpetua. Obra poética, 1962-2002 (2003).
Fuente:
http://con-fabulacion.blogspot.com/
Link:
http://con-fabulacion.blogspot.com/2007/08/literatura-y-locura.html
Hace algún tiempo, el periódico "British Journal of Psychiatry", vocero de la psiquiatría en la Gran Bretaña, reveló que los escritores "sobrecargan su cerebro de imaginación y en consecuencia sufren con frecuencia de disturbios mentales".
El estudio, realizado por el profesor Félix Post, se basó en las biografías de un centenar de escritores británicos y norteamericanos y se hizo con el fin de explicar (o de tratar de explicar) por qué los creadores literarios en esos países sufren a menudo de enfermedades mentales, ya que según un estudio precedente publicado en 1994, el doctor Post había llegado a la conclusión de que "los creadores sufrían con más frecuencia que los demás mortales, problemas mentales y emocionales".
El caso es que en más de una ocasión, literatura y locura han ido de la mano con inusitada asiduidad. Y aunque el concepto de locura es relativo, en el artista es más notoria por cuanto él mismo o a través de sus obras expresa como nadie sus delirios y perturbaciones sin ninguna clase de inhibiciones o disimulos.
La escueta noticia del periódico inglés no revela detalles de la metodología utilizada por el doctor Post. Simplemente informa que "los casos de psicosis o depresión afectan al 80% de los poetas, al 80.5% de los novelistas y al 87.5% de los dramaturgos" y agrega que "sólo el 31% de los poetas son alcohólicos, contra el 54% de los dramaturgos". Por razones incomprensibles no se nos suministran datos acerca del porcentaje de novelistas alicorados.
"Los poetas ---concluye la información--- viven más tiempo, se divorcian menos, pero sufren cambios de humor más bruscos que los narradores".
Aunque, desde luego, nos parezca bastante superficial el mencionado artículo, pensamos que los problemas emocionales y los desequilibrios mentales que padecen los creadores literarios y artísticos, no se diferencian en mucho de los que sufre el resto de los mortales. Sólo que los artistas poseen en grado sumo una alucinada sensibilidad que se extiende, se bifurca, se arquitectura, se enreda y se confunde de tal manera que la mente del poeta la transfigura en ocasiones en un infierno exquisito o en un paraíso de delirios.
Son conocidos los casos de escritores que llegaron a la esquizofrenia, como Antonin Artaud (1896-1948), célebre poeta y dramaturgo francés, quien conmovió a sus contemporáneos con los hermosos delirios de su Teatro doble, pero también con sus fantasmagorías. El ombligo de los limbos fue su gran aporte poético al surrealismo. "La razón me abandona", escribía desesperado. "Y no logro recobrarla ni materializarla, ni siquiera a través de las palabras".
En cambio al poeta norteamericano Ezra Pound lo encerraron en un manicomio en Washington durante doce años acusado de loco y condenado al ostracismo por haber combatido a la entrada de sus compatriotas a Italia a través de emisoras radiales al término de la Segunda Guerra Mundial.
Los progresivos tormentos mentales de Ernest Hemingway llevaron a suponer que en el colmo de la angustia (real o imaginaria), se suicidó de un tiro en la boca. Decían que en los últimos años se sentía perseguido por agentes del FBI, a quienes veía en cada esquina, en los cafés y en las plazas de toros. Una vez intentó escapar de un avión en pleno vuelo, acosado por los ojos inquisidores de un supuesto (o real) perseguidor y no fue tarea fácil para pasajeros y tripulantes de la nave el disuadirlo de su paranoia. Años después de la muerte del novelista, se comprobó que en efecto el FBI lo seguía a sol y a sombra en todas las latitudes, por su participación al lado de los republicanos en la Guerra Civil Española y sus simpatías por la naciente Revolución Cubana.
Edgar Allan Poe, en un momento de abstinencia alcohólica, sufrió de "delirium tremens", estado en el cual sufre de alucinaciones que toman forma de siniestros insectos y de hórridos animales.
Otros poetas han experimentado alteraciones del sentimiento o de la conducta hacia el mundo exterior a consecuencia del consumos de algunas drogas alucinógenas. El poeta colombiano Raúl Gómez Jattin, pequeño dios alucinado, maníaco-depresivo y esquizo-afectivo, coincidió con la poeta venezolana Martha Kornblith en una larga e inútil terapia en la Clínica Montserrat de Bogotá. Ella descubrió en el iconoclasta de Cereté un hombre que había logrado sublimar los límites de su alienación mediante un poema, una palabra, una metáfora. Hicieron una breve y bella amistad en la Clínica, en donde llegaron a la conclusión de que "el genio es una forma de la locura".
Raúl murió atropellado por un autobús en Cartagena en mayo de 1997 y Martha se suicidó, luego de una prolongada depresión, arrojándose por la ventana de su apartamento en Caracas, en diciembre del mismo año. Ambos habían alcanzado la etapa del "darse cuenta" de su mal y creían en el pasado como único punto de llegada.
Sin saber en qué punto de la realidad estamos, solemos preguntarnos a menudo: ¿Dónde está la verdad, el lugar exacto de la sensatez y la cordura? ¿Y dónde el de la locura, la demencia y la enajenación? Borges dijo que si Hamlet acudía a la representación del Hamlet y Don Quijote leía párrafos de Don Quijote, probablemente los lectores éramos los ficticios.
DATOS:
* José Luis Díaz-Granados (Santa Marta, 1946), poeta, novelista y periodista cultural. Su novela Las puertas del infierno (1985), fue finalista del Premio Rómulo Gallegos. Su poesía se halla reunida en un volumen titulado La fiesta perpetua. Obra poética, 1962-2002 (2003).
Fuente:
http://con-fabulacion.blogspot.com/
Link:
http://con-fabulacion.blogspot.com/2007/08/literatura-y-locura.html
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