jueves, 18 de febrero de 2016

PRESENTACIÓN DEL POEMARIO “OTRO CABALLO HERIDO” DE JAVIER RAMOS EN BARRANCO.



PRESENTACIÓN DEL POEMARIO “OTRO CABALLO HERIDO” DE JAVIER RAMOS

Hanan Harawi Editores los invita a la presentación del conjunto de poemas: OTRO CABALLO HERIDO, del poeta Javier T. Ramos. Esa noche podremos oir un breve recital por parte del autor y tendremos las palabras del editor John Martìnez y del poeta Pablo Salazar-Calderòn. 

La cita es el vIernes 19 de febrero, desde las 19:30 p.m., en las instalaciones de La Libre Librería de Barranco (av. San Martìn 144).

Entrada liberada.

sábado, 13 de febrero de 2016

HOMENAJE AL POETA NACIONAL “GUSTAVO ARMIJOS” EN LOS JUEVES DE POESÍA Y NARRATIVA.


Foto archivo: César Pineda Quilca.

HOMENAJE AL POETA NACIONAL “GUSTAVO ARMIJOS”

FERIA DE LIBROS “AMAZONAS”
37 años al servicio de la Cultura

JUEVES DE POESÍA Y NARRATIVA
18 de febrero 2016 - 5.00 p.m.

GUSTAVO ARMIJOS: Nació el 2 de febrero de 1952. Realizó sus estudios primarios en el Colegio Salesiano Don Bosco de Piura y secundarios en el Don Bosco. Egresado de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Trabajó como periodista en “Ovación” de Pocho Rospigliosi, Canal Panamericana TV. Fue fundador del Colegio de Periodistas del Perú. En 1990 fue elegido Primer Vice - Presidente de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas. Ha ejercido la docencia a nivel superior tanto en el Perú como el extranjero. Obtuvo el primer Premio de Poesía de la Municipalidad de Lima en 1982, Los Juegos Florales de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega en 1993, además de los Juegos Florales del Instituto Nacional de Cultura Filial Piura en 1994. Fue periodista en el diario La Industria de su ciudad natal, luego en el diario El Tiempo y el diario La Tarde de Piura. También trabajó en el “El Comercio” de Lima. Ha viajado por casi todo el país desempeñando misión periodística, América Latina y Europa. Actualmente es director de la revista literaria 'La Tortuga Ecuestre' desde 1973 hasta nuestros días, decana de las publicaciones de su género en el Perú. Es una de las voces más importantes de la Generación del 70 de la Poesía Peruana Contemporánea. 

OBRAS PUBLICADAS:

Liturgia de la Vigilia (Lima, 1979)
Cántigas de Ruth (Lima, 1980)
Tierras del exilio (Lima, 1982)
Conversatorio (Haravi, 1989)
En esta vieja nave (Prólogo de César Toro Montalvo, Lima, 1998)
En esta vieja nave y otros poemas (1 Edición, Lima, 2000)
En esta vieja nave y otros poemas (Prólogo: Antonio Sarmiento, i Colofón: Lima 2003
Varia Canción (Prólogo de Miguel Angel Guzmán Dávila, Lima 2003)
Poesía Peruana Contemporánea. Antología de la Tortuga Ecuestre, Prólogo, Selección y Notas de Gustavo Armijos (Lima, 2003)
Foederis Arca y Otros Poemas (Lima, 2007)


lunes, 18 de enero de 2016

“TALLER DE POESÍA” A CARGO DE MIGUEL ILDEFONSO.



“TALLER DE POESÍA”

A cargo de Miguel Ildefonso

Fechas: sábados 30 de enero, 6, 13 y 20 de febrero.

Hora: 6:00 p.m. a 8:00 p.m.

Lugar: Calle Toribio Pacheco 352, departamento 101. Santa Cruz. Miraflores.


Cel: 992310324


viernes, 15 de enero de 2016

“TEXTO DE CEREMONIA DE PREMIACIÓN” POR MIGUEL ILDEFONSO.



“TEXTO DE CEREMONIA DE PREMIACIÓN”

Por: Miguel Ildefonso

La poesía es como transportarse en Lima día a día, un arduo trabajo no remunerado. Pero así como de pronto se puede avistar a una hermosa chica en el asiento de la otra fila, en el paradero esperando su combi, o ser testigo de un acto de humanidad, caridad, solidaridad o desprendimiento, en esta Lima la horrible, así también puede haber noches como esta en que el poeta puede decir que vale la pena seguir escribiendo.

Hablo de mi experiencia. Yo empecé escribiendo sin saber si publicaría algún día. Luego, al conocer a Luchito Hernández, a Fernando Pessoa o a Martín Adán, supe que si mi obra era buena, después de muerto podría alguien sabio y con plata llegar a publicarla. Pasó un tiempo y otra de las primeras lecciones pero terriblemente duras que aprendí era que no siempre sucedía así. Y lo más desolador, lo más traumático, era que nunca llegaría a ser como Luchito ni como Pessoa ni como Adán.

La última lección de esos primeros años de mi escritura, era que debía trabajar muy concienzudamente para ser yo mismo. Y, por otra parte, ver la manera de publicar. En esos años iniciales de la década del noventa conocí a poetas de mi edad o que frisaban o rondaban por ahí, y con espíritus afines. Una mañana iba en el Chosicano a la Universidad La Cantuta con Carlos Oliva. Nos habían invitado a un recital. Carlos era el verdadero poeta maldito del grupo Neón, el resto éramos solamente unos fans de Baudelaire, Rimbaud o Kerouac. La figura de Carlos podía ser intimidante para quien no lo conociera. Con su metro ochenta y rasgos felinos, tenía una postura permanente como si estuviera dispuesto al ataque. Pero entre los poetas, entre sus amigos del grupo Neón, y no era una pose, era como el más chiquillo.

Había un aprecio mutuo, y yo sé que me respetaba también porque me iba formando académicamente; cosa que en aquel entonces trataba de que no sea notorio, pues yo quería ser el más maldito de todos. En ese viaje a Chosica, de entre sus hojas impresas de poemas sacó uno que era un texto breve, se titulaba Epitafio, y me dijo muy sereno: “Miguel, esto quiero que vaya en mi tumba”. No pasó mucho tiempo y él murió trágicamente en una de las avenidas de Lima. Igual como murió un año después, en 1994, otro amigo del grupo, Juan Vega. Gracias a Paolo de Lima, otro miembro de Neón, salió publicado póstumamente el libro que Carlos dejara inédito, Lima o el largo camino de la desesperación. Lamentablemente no ha ocurrido eso con la poesía de Juan Vega, pues la familia prefirió dejarla en la privacidad.

Quiero agradecer, por eso, a la Asociación Peruano Japonesa por organizar este concurso, por hacer que aun persista en este oficio o karma que es la escritura. Gracias al premio José Watanabe Varas por dar la oportunidad, a poetas y escritores como yo, de poder difundir esa pasión que muchas veces es secreta e incomprendida.

Por mi parte quiero que sea un homenaje para el poeta José Watanabe, a quien tuve la suerte de conocer un poco, pero lo suficiente para aprender de él no solo de su gran poesía sino de su humildad, esa naturalidad de ser poeta y esa sinceridad en su sonrisa.

Quiero agradecer a mi familia porque sin su apoyo tampoco hubiera persistido, soy solo el menor de siete hermanos. Ellos siempre han estado allí. Aunque esta vez mi padre ya no está para recibir el premio por mí. Y es que en las ceremonias de premiación de los concursos nacionales que tuve la suerte de ganar, estuve fuera del país, y mi padre era quien recibía el trofeo por mí. Esta vez yo lo recibiré por él. Y él se lo hará llegar a mi madre. Porque es por ellos que escribo, quienes me enseñaron realmente a persistir contra viento y marea en mis ideales.

Calle NN. 14-01-2016


jueves, 7 de enero de 2016

miércoles, 6 de enero de 2016

jueves, 26 de noviembre de 2015

miércoles, 28 de octubre de 2015

lunes, 19 de octubre de 2015

“MAR DE LA INTENSIDAD” POR MIGUEL ILDEFONSO.




“MAR DE LA INTENSIDAD DE ALFREDO HERRERA FLORES”

Por: Miguel Ildefonso

Alfredo Herrera Flores (Lampa, Puno - 1965) obtuvo el premio Copé Oro de Poesía en 1995 con Montaña de Jade. Entre otros ha publicado los poemarios: Etapas del Viento y de las Mieses, Recital de Poesía, Elogio de la Nostalgia y Mare Nostrum. “Mar de la Intensidad” (Cascahuesos Editores, 2014) es su reciente libro que reúne poemas del júbilo y la nostalgia, de la iluminación y el eros. Su discurso fluctúa entre la interrogante del misterio de la vida, mediante el asombro ante la belleza, y la celebración del mar como metáfora de la azarosa existencia.

Herrera corresponde a la interesante producción de poesía en Puno de estos tiempos, que tiene nombres como Boris Espezúa, Pacha Jata Huillka, Rudy Frisancho, Lolo Palza, Luis Pacho y Darwin Bedoya. A alguno de ellos lo podemos apreciar en la breve antología editada por el Gobierno Regional de Cusco: Qelqa Saqras (Poesia Surandina de los 80’s) publicada este año.

Aquí dos de los poemas más breves de Mar de la Intensidad.


Visión

La ciudad cambia.
Nadie se da cuenta, no se fijan en las esquinas
desaparecidas
ni en los parques arrasados por el olvido, tampoco
ven las nuevas torres y las calles que se superponen.

Las casas cambian por dentro y por fuera
sin que sus habitantes se digan buenos días, buenas
            noches.

Puede que en las veredas haya ropa olvidada
o que en las ventanas se diluyan adioses,
nadie observa la espalda de quien va adelante
ni huele la comida ya servida.

Un piano hace la travesía de ir de un teatro a otro,
no encuentra su destino y al volverse tampoco halla
el suyo. La ciudad cambia al ritmo de una melodía
sombría, espeluznante.


Río

Para mi hija Dwuana

¿Y si es de luz este río
de palabras, y su sombra
es otro río?

¿Y si es de palabras
este río de luz,

y su sombra soy yo?


domingo, 4 de octubre de 2015

“VOCES Y VISIONES [RECOGIDAS A LA SOMBRA DEL LIRIO]” POR MIGUEL ILDEFONSO.




“VOCES Y VISIONES [RECOGIDAS A LA SOMBRA DEL LIRIO] DE GONZALO PORTALS ZUBIATE”

Por: Miguel Ildefonso

Voces y visiones [recogidas a la sombra del lirio] (Buró Látex, 2015) de Gonzalo Portals Zubiate (Lima, 1961), trae poemas en prosa y en verso. Poesía que no se lee de modo tradicional, rítmicamente, siguiendo el hilo del sentido; sino que en sus quiebres, en sus sinuosos caminos, vamos penetrando en una nueva forma de asimilar una realidad más amplia. Sin ser surrealismo, aun cuando haya ese ensamblaje de Moro en sus prosas, sino más cerca al neobarroquismo, la poesía de Portals es una puerta a esas visiones y voces cotidianas y trascendentales que nos obliga leerla con los sentidos, con el cuerpo y con el espíritu. Sin buscar ser estridentes, más bien con reflexión y mirada honda, son poemas que nos remecen, que no nos dejan en la pasividad del consumo fácil como hay mucho en la literatura complaciente de hoy.

Azotado

No creo que merezcamos tanto color
Las paletas del ventilador me lo señalan así
Pero confío en la apropiación de las tierras cálidas
El eje y su desierto
Su clandestino rigor para apaciguarnos
Mi hija vino el otro día y comenzó a rasguñar
la pared blanca del silencio
Solo es cuestión de dotar a los pilares de hielo
de lenguas distintas
Y satisfacerse ufanarse merodear
Yo giro entre tus labios de música apagada
La salobre sensación es eso
Venir llegado El hombre del mameluco ha dispuesto
el orden entre las flores
Ha enfilado y dicho A cada flor su cima Por cada pétalo un abanico
Doscientas cadencias y una cintura La aproximación posible
de lo férreo
El cierto anuncio renuente del estar nunca en el todo meridiano
La melancolía tutelar El sentir no del todo liquidado
Los discretos episodios del alma El efluvio mayor de los cielos
Tu música etérea y glandular La aspergesia cincelada
de mi espejo  La rúbrica salobre Los discursos en tiendas
De techos ampulosos Y corpiños El paseo es eso
Un iracundo ajetreo de vaivenes Paseos lanceolados Pie
Hegemonías del dos y su paseante
Saberse amable Optimizar la brisa blanda entre los dientes
¿Recuerdas la ventada del viaje aproximado? Ibas Ahora llanos
Ya no se esferan los destinos Una ventana pasa Es adelante
que pasa Luego se descubre Negra ante tu agua ¿Quién va?
Campos que fueron navegables durante el corto esfuerzo
de su existencia oros ecuménicos Cierzos Meandros de tomillo
y cinamoro bastardía de un yo saliendo entre las dunas Existe
una puerta en el desierto No la intuyo solo la veo Así como intuyo
el agua entre mis dedos Dios avanza El mundo se queda Correrías
de hombre viejo tras un ciclo de ruedas profusas Caminar
es eso Perfilar los montes nadie le reza a los vestigios
del poniente Tu der está cubierto han venido a darte
la extremaunción Con cirios infelices y una duplicidad de paisaje
que hace que pienses en ti más allá de ti Soy doble, me dice
Desierto novedoso Pasamanería de viento bordado por más manos
Tornasol de redondeces Te ves Eres esa ruma de soles
tendidos en la arena Pasear es eso Segar en la tarde Mirar
por donde se avistan las formas Decirle sí al agua
en el camino Sí al bridón que hurta tus monedas
No al reluciente esfuerzo del arquero



sábado, 3 de octubre de 2015

“APU KALIPSO / PALABRAS DE LA BRUMA” POR MIGUEL ILDEFONSO.



“APU KALIPSO / PALABRAS DE LA BRUMA DE JOSÉ ANTONIO MAZZOTTI”

 Por: Miguel Ildefonso

Apu Kalipso / palabras de la bruma (Hipocampo Editores, 2015) de José Antonio Mazzotti (Lima, 1961), destacado miembro de la Generación Poética del 80, es una obra de fulgor lingüístico, de barroca imaginería e ingeniería estructural. Como dice Doris Sommer en la contracarátula: “Apu Kalypso, el brillante título de este libro, es una combinación de la deidad andina y la seductora ninfa de la mitología griega, que juntas connotan el Apocalipsis.” Se sintetizan dos momentos (es el fin y es el nacimiento) y dos mundos: aquí la simbología marítima sirve para enlazar esos dos mundos contrastados (occidente y la bautizada América, la de México para abajo). El resultado es una amalgama intensa de discursos en donde dialogan la historia, la mitología, la literatura y el eros. "Hay una fuerza exultante, una celebración de la buena fortuna, cuando un escritor se reconoce como testigo del amanecer de una cultura que se está dibujando a sí misma rama por rama, hoja por hoja, en esa alborada de autodefinición," decía Derek Walcott.

Cochas

Dedo de río cabalgando sobre la gamuza
Paisaje en miniatura de la vía láctea
Hasta aquí he llegado para buscar en tu
Barriga nebulosa el batracio de luz

Quiero mirar sus aletas estirando rocío
Airear su ignorancia de milenios por donde
Se pisa el silencio de estar en esta bola
Mirando los luceros hasta encontrar un signo

De pronto una sirena se levanta del fondo
Los cabellos se le erizan de hermosura azul
Los ojos se le erectan como dos orquídeas
Ardiendo en la sombra de su tímida calma

Ella seduce al viajero como una lluvia la balsa
Lo lleva por castillos de amatista adonde no
Puede llorar para salvarse y se quema
Abandonado como un huérfano en la noche

En ese laberinto yanamayu se presenta
Señora de las boas de los fondos limosos
Allí lamen su escama las perlas de los peces
Y le abren paso ante la gruta dentada

Ella te habita como el alma la montaña mágica
Como una bocanada de aire puro los pulmones
Como la inercia de la ola que no encuentra
Consuelo entre las piedras de la playa dorada

Estruja tus tobillos de placer infinito lamiendo
Las comisuras de los dedos líquidos que soba
En su camino sinuoso que se escurre en la noche
Como el ave en el aire o el hombre en la hembra

Así desapareces en la bruma encendiendo cien ojos
El cielo toca por primera vez la hondura infinita
Goza la gloria tu ligera turbulencia que sólo dice

Las letras del vacío cuando ya eres un recuerdo


domingo, 27 de septiembre de 2015

“4 LIBROS DE POESÍA” POR MIGUEL ILDEFONSO.


“4 LIBROS DE POESÍA”

Por: Miguel Ildefonso


Ninata Rawrarichisun (Revivamos el fuego) es el reciente poemario de la poeta Nora Alarcón (Ayacucho, 1967), publicado por Corporación Obsidiana. Se trata de una publicación bilingüe, quechua y español, que aborda diversos tópicos relacionados con la tradición andina (la lucha del pueblo, la relación del hombre con la naturaleza, los mitos, etc.). Muy importante el esfuerzo por mantener vigente en la escritura nuestro idioma milenario, que recién hace cuarenta años, un 27 de mayo de 1975, mediante el decreto ley 21156, fue reconocido como idioma oficial del Perú. Como dice el escritor Sócrates Zuzunaga en el prólogo: “Aquí Nora se rebela, se subleva contra la posibilidad de un quechuicidio a mansalva. Y escribe con fuerza, con rabia comprensible, y echa a volar sus versos telúricos que nos hablan de la cantuta, del coca quinto, de pueblos humeantes, del hijo desaparecido, de recuerdos que mojan el pecho”.

Lechuzas

Estas aves conocen el brillo de la noche
La quietud de sus raíces,
A veces con su canto
Se alejan en silencio de inocentes árboles asesinados,
De modo que ya no duermen en sus ramas.
Esas aves vuelan sobre las filudas piedras vidriosas de
                                                    tenebrosos barrancos,
Muy tristes por encima del pueblo recién erigido a base de
                                                           cemento y hierro,
De modo que somos testigos de cómo sus alas se deshacen
Y se van al cielo.



Epigrama (Hanan Harawi Ediciones, 2015) es la opera prima de Juliane Angeles (Lima, 1986). Poesía fresca, con toques de humor, que a partir del retrato cotidiano de una casa o de una urbe, nos lleva a profundas reflexiones sobre la compleja vida de hoy, “en este mundo que se ensordece” como dice en el poema que cierra el breve libro, cuyo genero surgió en la época helenística de Arquíloco y Simónides, desarrollado también luego en la latina de Catulo y Marco Valerio Marcial.

Canto Bermellón

En esta casa, nuestras voces
revientan y acarician las paredes
Armonía son.
Pero tanta cháchara,
me joroba la frente, me abruma la espalda.

El gato prefiere cerrar los ojos e imaginarse en el techo.
Yo alucino ser también
un gato techero.

Pero ajusto mis oídos, achino mis ojos,
suelto mi lanudo pelo,
para participar del sábado dominguero.

Y en mi soledad, allí donde he guardado para siempre
sus voces altas bermellón.
                                               Cuando me vaya.
Echaré de menos el blanco cuchicheo, las cucarachas
y hasta al perro enano acelerado
que parece estar en drogas,
lo echaré de menos.

Tyrion, el incansable, juega con nuestras manos y piernas
cuando nos sentamos en la mesa
brinca y ladra por la casa
como si tuviera dos colas.


Inventario Inútil (Hanan Harawi Ediciones, 2015) es el libro que el poeta chiclayano Stanley Vega reedita luego de más de diez años de su aparición (el 2001). Pasado el tiempo, su lenguaje sigue vigente. La ironía ácida y el arrojo visceral con que desnuda las falsas armaduras del hombre, nos recuerda al filósofo rumano de Breviario de podredumbre (Emil Cioran). Stanley Vega Requejo (Santa Cruz, Cajamarca) vivió su infancia en Chiclayo. Estudió Lengua y Literatura. Ha publicado los poemarios: "Inútil Inventario" (Arte Rupestre, 2001), "Soliloquio de las Hojas" (2003) y "Danza Ominosa" (Prometeo Desencadenado, 2005). Durante siete años colaboró en el suplemento del diario La Industria de Chiclayo. Buena oportunidad, con esta publicación, de echar una mirada a la poesía del 90, que cumple 25 años.

¿SON ESTOS MISMOS ÁRBOLES
los que ayer observé?
¿Acaso trinan mis oídos
y no aquellas aves?
¿Es el cielo
un océano silencioso
y mi espíritu
una inquieta nube que picotea el aire?
¿Son estas mismas calles
donde anoche sembré mi sombra?
¿Es esta misma realidad
a la que ayer observé
viviendo apenas
o es que acaso
simplemente es otro
el ser que ahora soy?


El Cielo de los Topos (Hanan Harawi Ediciones, 2015) de Bruno Montané Krebs (Valparaiso, Chile, 1957). Roberto Bolaño dijo de Montané: “Su poesía está hecha de pinceladas suspendidas en el aire. A veces son solo apuntes, otras veces miniaturas, en ocasiones largos poemas existencialistas reducidos a ocho o doce versos. Su poesía está hecha de sangre suspendida en el aire… Para mí es uno de los mejores poetas chilenos actuales”. El autor de los libros El maletín de Stevenson (1985 y 2013), Cuenta (1998) y El cielo de los topos (2002), entre otros, ha vivido en diferentes países, ciudades: “Valparaíso, La Serena, Santiago, México, han sido su paisaje de la exploración, de las lecturas y de llevar la literatura a límites de la irreverencia, a lo colectivo de un grupo, como lo fueron los Infrarrealistas, movimiento poético fundado en 1976 en su casa del número 17 de Avenida Argentina, de la capital mexicana.”

Qué Están Esperando

Suena la canción del viejo comienzo.
Entre los gases de la paciencia
y la comida que se pudre.
Resuena en la cabeza lo que decimos.
Lo que nos dicen o imaginamos.
Un programa un tanto patético y sanguinario,
dijo el filósofo-hechicero.
Una coalición de huellas en las ensoñaciones
de un interpretador del Universo.
El equilibrio o el eco acelerado
de nuestras tripas que cantan a media voz.
Y una vez más la balada
de los trabajadores desnudos.
Y una vez más la canción
de los desnudos torturados.



viernes, 25 de septiembre de 2015

jueves, 27 de agosto de 2015

jueves, 20 de agosto de 2015

miércoles, 19 de agosto de 2015

lunes, 17 de agosto de 2015

“DOS ÓPERAS PRIMAS: DOS LIBROS DE CUENTO” POR MIGUEL ILDEFONSO.



“DOS OPERAS PRIMAS: DOS LIBROS DE CUENTO”

Por: Miguel Ildefonso

“ESTACIÓN PERDIDA Y OTROS CUENTOS”


Estación perdida y otros cuentos, publicada por la editorial San Marcos, opera prima de César Ruiz Ledesma, comprende nueve historias de la vida contemporánea de una Lima que no cesa de transformarse día a día. Sea una estación del año o sea una referencia a las estaciones de transporte, cada cuento significa un momento inesperado en la vida de sus protagonistas, un momento crucial y que les cambiará el destino o, en otros casos, se les revelará el destino secreto que les aguarda.

Los cuentos de Ruiz Ledesma configuran una urbe en constante ebullición, desde sus centros oficiales hasta los periféricos y marginales, en donde los personajes se mezclan en los claroscuros de sus calles, y asimismo se retratan a esos héroes solitarios, incomprendidos e inocentes, en un duelo contra el amor o la muerte, y ante el paso irremediable del tiempo.

Desde el primer título, Amor, hay en el personaje una suerte de desubicación, de inconformismo, que lo trata de resolver con la literatura. El escritor se define: “Eres una contradicción andante: mitad real, mitad ficción”. Justamente este rasgo, de plasmar las dos caras del ser humano (que parten de dos fondos: el racional y el irracional), se mantendrá en todas las historias; prevaleciendo muchas veces el lado sombrío, fatal, como sucede con los personajes de Julio Ramón Ribeyro, por citar a un referente cercano.

¿Pero por qué esta insistencia en pintar una Lima dura, deteriorada y moderna a la vez, y con estos personajes en constante movimiento? Justamente en el cuento que da título al libro, vemos que a partir de la mirada del protagonista a un perro que se había escapado de alguna casa, y al no conocer las calles, se ve arrollado por dos carros, suceden varias cosas que rompen la cotidianidad de los involucrados. Y que dará paso a que el protagonista conozca a una chica con quien iniciará un romance. Este relato es uno de los mejores del libro, por la capacidad de narrar cómo los sujetos se van transformando a la vez que se muestra una ciudad extraña, deshumanizante.

La ciudad se configura como un universo opresivo, un sistema del cual los personajes buscan librarse. Esta ciudad no permite seres pasivos, por más sombríos que sean, sombríos como el cielo de la estación del invierno limeño. Y es que como dice el epígrafe de Sartre, en este relato: “el infierno son los otros”, lo cual no quiere decir que el paraíso es uno. Podríamos resumir esta idea diciendo que la ciudad es el infierno que sacamos del alma y que está a la luz para los otros. Y es que sin esa mirada de los otros no hay infierno. Por eso el debate de los personajes por escapar de los otros o por reconciliarse.  Lo vemos en el protagonista de El viaje, en el de Jean Pierre ovacionado, o en la pareja que buscaba un cuarto de hostal por Petit Thouars en el cuento La circunstancia.

Personajes como el discriminado jugador de fulbito que se convierte en profesional de fútbol y con éxito, no solo buscan salir bien librados del infortunio que significa vivir en el lugar que a uno le ha tocado, sino hay otra batalla más con la cual no se puede, que es el de muerte. La felicidad, vista así, en estas breves historias, pareciera ser el anticipo de lo fatídico. Es lo que aprende el niño del cuento Visitador. También es aquello que le espera al personaje de El despertar de Alberto, y a lo que se enfrentan los protagonistas de Anochecer inevitable y La tía Ricardina. El eros contra la muerte se hace una constante en estos conflictos afectivos, existenciales y morales, que se suceden en los cuentos que conforman este buen libro de César Ruiz Ledesma.


“JESÚS EL POLÍTICO”

Los cuentos y relatos que conforman el libro de Christian Reto, publicado por la editorial Mesa Redonda, tienen como eje temático el deseo en sus diferentes manifestaciones. Es por el deseo que los personajes buscan construir una identidad. Los protagonistas son jóvenes inmersos en la cultura del consumo que caracteriza a la sociedad capitalista de hoy. Es el mundo actual en que los jóvenes están en constante búsqueda de lo más nuevo, sensibles a la aventura, y capaces de sortear o evadir los riesgos que pueden acaecer en dicha  exploración.

Las historias que se cuentan en Jesús el político son rápidas, así como la aceleración del devenir de nuestros tiempos. Aquí no hay espacio para el aburrimiento; y dado que el vacío del ser es un estado de ánimo producto de la pérdida del deseo, los personajes están luchando por llenar sus vacíos.

El libro se abre con el relato que da título al mismo. Aquí se aborda el tema de la instauración de la Ley en el orden social, la que guía a la civilización. Se trata de una conjura para la construcción de un discurso histórico y mitológico que elevará a Jesús a la condición de ser el hijo de Dios. El tono de la voz narrativa si bien tiene mucho de ironía y algo de sarcasmo, es más bien reflexivo en cuanto a posicionarse con un distanciamiento prudencial, tanto para denunciar estas imposturas históricas y sociales, como para penetrar en la complejidad de estas estructuras que la cultura ha impuesto como inviolables. Y es que, por otro lado, se necesita de ese imperio de la Ley para que el deseo la quebrante.

El tema del deseo y sus formas de lograr su satisfacción, lo vemos en el segundo relato que inicia así: “Nació en este parte del Tercer Mundo. Empezó a tener conciencia del dolor a los tres años, cuando se cayó y su madre corrió hacia él, enseñándole de esa manera el poder del llanto.” Justamente de esta forma el deseo se convierte en algo más allá que la demanda de la protección de la madre, de una necesidad ante el dolor. Con el llanto el bebé entabla una conexión con el mundo simbólico del lenguaje. En esa etapa es cuando nace el deseo y se instaura la Ley, la ley que trajo Jesús el político.

Entonces vemos en estas historias la lucha por satisfacer esos deseos que no son solo los primarios. Decía Lacan: “El deseo no es una relación con un objeto, sino la relación con una falta”. Los personajes de Christian Reto tratan de precisar qué es lo que se desea, teniendo siempre presente que éste no es plenamente realizable. De ahí la ironía que se plantea desde el título mismo del libro.

La identidad, por otra parte, se relaciona con el deseo propio y sus formas de actuar en el mundo. También hay identidades prestadas, como en el cuento Enmarcados, que son las  ofertadas por el mercado, identidades con las cuales los personajes buscan pertenecer a una sociedad que dicta las modas a seguir. El capitalismo se basa en una supuesta libertad, en nuestra capacidad para forjar, mediante los objetos que consumimos, una identidad propia. Esta identidad entonces es producto del bombardeo propagandístico y mediático que apuntan a posesionarse en función al placer.

Zizek dice: “Ahora la gente ya no se siente culpable cuando tiene placeres ilícitos, como antes, sino cuando no es capaz de sacar provecho, cuando no logra gozar.” Esto supone un sujeto con una psicología maleable, moralmente muy dependiente del otro, con una personalidad muy indefinida, una identidad muy precaria. En el cuento Vesanio esquizo o Mala fama, el deseo es deseo de reconocimiento. Al desear lo que desea otro, puedo hacer que el otro reconozca mi derecho a poseer ese objeto.

Zizek dice que la estructura subjetiva del capitalismo actualmente es precisamente la del sujeto nómada, sin identidad fija. Dado este flujo, la felicidad que se busca no puede ser una categoría ética. Dice Zizek: “No deberíamos legitimar un cambio diciendo que brindará más  felicidad. El verdadero cambio político consiste siempre en modificar los parámetros mismos de lo que se entiende por felicidad.”

Jesús, el político, trajo esa promesa de felicidad eterna a seres precarios, trajo un nuevo discurso que dio origen al mundo de Occidente. Algunas consecuencias de esta doctrina, es lo que vemos en las historias de Christian Reto.