lunes, 3 de octubre de 2016

“POESÍA DESDE ICA Y OTROS CENTROS DEL PERÚ” POR MIGUEL ILDEFONSO.




“POESÍA DESDE ICA Y OTROS CENTROS DEL PERÚ”

Por: Miguel Ildefonso

Hace poco tuve la suerte de participar, en Huacachina (Ica), en el II Festival de Poesía “Poetas en la Arena” organizada por la Biblioteca Abraham Valdelomar que dirige el poeta, escritor y promotor cultural Alberto Benavides. El autor del reciente libro Al pie del desierto es fundador de la Escuela Libre Puerto Huamaní en Samaca, Ica, y dirige, también, el sello editorial de la Biblioteca que lleva el nombre del más insigne escritor iqueño. Bajo la dirección de Patricia Meléndez, ellos editan la revista “El Ojo Interior. Semillas para la consciencia ciudadana”. De distribución gratuita y con un tiraje de diez mil ejemplares, en esta onceava edición de setiembre se publican interesantes artículos, por ejemplo, de César Panduro, David Novoa, Pedro Favaron y Jorge Chávez Peralta, quien escribe sobre Rogelio Gallardo “el poeta del ser”. Ojalá la revista sea más accesible en Lima, donde hace falta esa mística que nace de la sensible conexión con la naturaleza y de nuestra milenaria cultura peruana, que caracteriza a esta publicación.

En pleno Festival, en la orilla de la laguna, bajo las palmeras que apartaban los rayos del sol haciendo sombra en la tersa arena, tuve acceso a algunos libros de poesía.

Los lados del agua (Paracaídas, 2016) de César Panduro (Ica, 1980). “Criatura libre, el poeta nada en la sustancia de la que se compone él mismo (aunque a veces lo olvide), se reencuentra con imágenes de su pasado, se extravía en sus amores y deseos, se descubre más y más oscuro conforme se dirige al fondo”, dice el texto de contratapa. Aquí un poema:

Mar

Amo el mar porque se parece a mí.
Bajo la piel tiene barcos devastados,
botellas rotas
y anclas que no levaron.
Se enfurece si la luna tiembla
la ausencia de las estrellas.

El mar es lejano, oscuro y lo amo
porque nunca habla
ni tiene piernas, ni billetera,
porque es el mismo grito rompiéndose en la piedra.

Amo el mar de una caleta,
de un cigarrillo confundiéndose en la niebla,
el mar que oxida ventanas,
que vuela su prisa por golpear
el día en mi puerta.

Brayan Rojas Osores (Ica, 1990) tiene dos plaquetas pulcramente editadas: Buque de primavera y Recamara de flor. De esta última, extraemos este breve poema:

IX

Paso la vida como una isla a ciegas
una flauta de hueso
es suficiente
para describir el abandono de mis huesos
la arena llora
amables cangrejos de todas las edades
una mujer de la que nadie habla
dibuja sus labios en el agua
para que los bese.

Como errante que no quiere nada (Paracaídas, 2016) de William Siguas (Cañete, 1990). “Las palabras surgirán como herramientas útiles para remover los pliegues donde se ocultan, reunidos desde hace tanto, recuerdos familiares, experiencias personales, deseos y perdidas”, se dice del poemario. Aquí va una muestra.

Juglar

Cantor desde antes y en lengua popular,
extraje cantos de Roma
como cantos de amor.
La belleza para mí fue incluir lo profundo de la vida,
las cosas simples, complejas, parecidas al laberinto.
Anillé mis pliegos de la boca y los dediqué a un dios
porque nosotros nunca hemos escrito,
solo sentimos poesía.
Lo nuestro ha sido un largo sonido sin conexión,
siempre celoso de aquellos que pueden escribir.
Soy intermediario entre musas y semidioses,
entre ninfas y hombres.

Nunca podre escribir un verso,
por condena me toca cantar.

Gonzalo Valderrama (Cusco, 1978) trae su reciente publicación, el libro objeto  Canciones de radio. Aquí un fragmento: “escucho/ en este aguacero/ en esta retirada/ las viejas canciones de radio/ las tonadas pegajosas/ imagina que a veces camino/ con una radio colgada del hombro/ como se caminan las pampas/ desoladas/ donde no hay gente/ solo ichu y viento”.

Mipibaal (Editorial Bracamoros, 2016) de Carlos Ríos Moreno (San Martín), es un poemario “arraigado en la tradición bíblica y la poesía mística”. Va este poema.

Níspola Ardiente

El alce almizclero,
muy seguro de sí,
llama a su especie,
pero los hombres,
atávicos en su desprecio,
hacen de mí
un ángel,
refriegan mi cuerpo
apenas enterados
que una níspola ardiente
me consume.
¿Acaso alguien puede desear
esa figura al sol?,
se preguntan.
No adoro mi rol
pero el sueño
de Priapo
cabalga desbocado
por mis muslos.

Una hoguera bajo el agua (Lustra Editores) de Víctor Guillen (Lima, 1958). El es autor de poemarios como 9 ventanas y otros poemas y Sin camino ni espejo. Aquí un fragmento: “Bob Dylan lo dijo cantando:/ la respuesta está en el viento/ el viento que dejas atrás/ sumido en transparencia irreal/ y envuelto en redondez de orbe/ y la mano/ la mano sobreviviente/ del cuerpo/ yace sin su par/ ni instrumento/ y en cada dedo siniestro/ apaga su música y verbo/ en cuanto llegas/ y llegas a tu cita ineludible/ de las nueve y nunca/ ya no con la velocidad/ de una liebre/ sino como alma que lleva el diablo”.

El poeta y el sapo (Editorial Bracamoros, 2016) de Mario Ávila Rubio. De él ha escrito el poeta y crítico Raúl Jurado: “Ávila Rubio sabe que la poesía se lee con otros ojos, que se siente en la fragilidad de un “corazón de bambú”, que camina como el ciempiés bailando bajo el sol. Sabe que el poeta tiene necesidad de mantener un silencio prolongado que solo se rompe cuando una nueva víbora nos regala manzanas de flama y lujuria para volver a escribir un nuevo libro y publicarlo. Ávila sabe que el poeta es un gato-tigre, un atoq enamorado del silencio de la escritura.” Aquí un poema del libro que acaba de publicar luego de treinta años en que publicara La canción de los topos.

Galileo

“La mañana es hermosa”
escribió el aprendiz,
y le cayeron encima
las observaciones
de su preceptor.
“La principal tarea del poeta
_ dijo _
es evitar los lugares comunes”.
Y corrigió:
“La mañana es una dama enamorada”.

Después miró a su discípulo,
quien lo aprobó con una sonrisa.
Mas, luego
dijo entre dientes:
“Cierto,
pero sigue siendo hermosa”.

Por último, el poderoso poemario Prooémium mortis del conocido poeta, traductor, editor y promotor cultural Renato Sandoval. Con este libro se hizo del Premio Copé de Bronce de la XVII Bienal de Poesía 2015. “Entonces el punto/ la escueta cava del encanto/ el norte imbuido en su propia especie/ a tientas en el umbral de la razón no concebida/ el murmullo de las manos replegadas contra la mente/ un escozor en una palma y un orificio en la otra/ por donde se cuelan todos los talentos/ el munífico saber de los más débiles/ crepitando azules entre las llamas del despojo/ a ciencia cierta o desierta/ la voz en su ola de aliento y deseo/ como la afrenta en su día más plano/ o la desidia empozada sobre la cuesta no vista y sin palabras”; así inicia este libro que dialoga con veinticuatro filósofos que se reunieron en el siglo XI en un simposio para dar cada uno su propia definición de la divinidad.

Una de las mejores cosas de mi experiencia en el II Festival de Poesía “Poetas en la Arena” fue el taller que di en la Biblioteca. Más que un taller fue una charla con un público compuesto de niños, hombres y mujeres, de todas las edades, y donde escuché la poesía de distintas generaciones de iqueños que llegaron libremente a ese oasis de la palabra y el espíritu, del conocimiento y del éxtasis.

Lunes, 3 de octubre de 2016.
Calle NN.

jueves, 29 de septiembre de 2016

“LA ESCRITURA COMO UNA OCURRENCIA TRANSGRESORA” POR DAVID ABANTO ARAGÓN.



“LA ESCRITURA COMO UNA OCURRENCIA TRANSGRESORA”
Por: David Antonio Abanto Aragón
¡No es profesión escribir novelas y poesías!
José María Arguedas en el «Primer diario»,
El zorro de arriba y el zorro de abajo.

           Para Mario Vargas Llosa, el escritor «saquea» la realidad en sus diversas instancias. Es de la experiencia que brotan los «temas» (los «demonios» que obseden sus vivencias y/o su entorno histórico), depende del talento del escritor la conversión de esos «temas» en «formas» (recreación de lo real en lo que es fundamental «el elemento añadido»). De ahí que la biografía sea ineludible, para la confección de un relato.
Los doce cuentos de Peripecias de un contratado (a los que se suma el Bonus conformado por una composición de impulso «lúdico» como lo reconoce el autor) parecen sustentarse en ese principio. Con gran facilidad para los diálogos, capacidad para pintar hábitos y prejuicios sociales puestos sutilmente en cuestión por los protagonistas de las historias que ofrecen un singular fresco de costumbres de nuestra sociedad.
Las narraciones de Fernando Muñasqui Rivera pergeñan intriga, personajes y diálogos que se dejan leer con interés por la marcha del argumento o por las anécdotas abordadas con picardía, unas, y humor, otras. Sus narraciones se presentan con una prosa ágil y sin adornos retóricos lo cual supone una opción estilística muy cara a gran número de autores recientes.
Sin embargo, el deseo de saldar cuentas con el orden existente y la decisión de hablar sin tapujos llevan a Fernando Muñasqui a asumir la escritura como un medio para expresar sus temas con determinación. Pero tengamos presente que no se hace literatura para contar la vida, sino para transgredirla añadiéndole algo. Recordemos que la literatura tiene una finalidad esencialmente estética y re-elabora imaginariamente la realidad en una ficción vero-símil y no verídica (como ya puntualizó Aristóteles hace más de dos milenios y medio).
No hay duda de que atreverse a esto en tiempos de pérdida de fe en la esencia de las palabras es tarea de existencias atrevidas. Juzgue, el lector de los cuentos de Peripecias de un contratado, los resultados.


Independencia-Surco, septiembre de 2016

martes, 20 de septiembre de 2016

CONGRESO INTERNACIONAL “AMOR HASTA LA MUERTE: LA POESÍA PASIONAL DE CÉSAR MORO”.






“EL HACEDOR DE LLUVIA” POR MIGUEL ILDEFONSO.



“EL HACEDOR DE LLUVIA DE VEDRINO LOZANO ACHUY”

Por: Miguel Ildefonso

Vedrino Lozano Achuy (Tarapoto, 1981) ha publicado su quinto poemario El hacedor de lluvia (Summa, 2016). Luego de entregarnos su lírica en Bálsamo de cenizas o Shadowplay. Diario de Ian Curtis, y con novelas infantiles como Matías y las sonrisas perdidas, entre otras publicaciones, nos lleva ahora al mundo amazónico. En el prólogo el poeta y editor Harold Alva dice: “Tengo la sensación que Vedrino Lozano necesitó volver a su tierra (Tarapoto) para cerrar un ciclo. ‘El hacedor de lluvia’ es un libro de profunda poesía que pone los puntos sobre las íes a lo que el autor inició con ‘Bálsamo de cenizas’, hace quince años, cuando apenas frisaba los 19. (…) el viaje con el ayahuaskha, la incorporación de dialectos amazónicos, la fauna con la que sostiene a sus personajes, son los recursos con los que Lozano, a sus 35 años, ha logrado construir un libro sagrado.”

Vedrino, ciertamente, nos trae poemas que nacen de la experiencia sublime de habitar los ríos, el monte y la selva amazónica. Hay un anhelo de transmitir la sabiduría milenaria, sus tradiciones, pero también de conectarse libremente con ese mundo interior, lo cual lo logra poéticamente a través de la memoria familiar, de personajes familiares y de los habitantes no solo humanos (el hombre pájaro, el katawa, los abuelos, Guillermo, Berenice).

En apenas catorce poemas logra situarnos en este viaje de búsqueda, encuentros y entrega principalmente a la naturaleza. “Imagino que debe dolerte mucho el corazón/ ahora que los hombres han olvidado quién eres”, nos dice en uno de los primeros poemas, iniciando así el despojamiento necesario de lo perentorio, para ir luego adentrándose en lo esencial.  

“Domestícame para ser uno con el sol”, dice la voz poética y utópica de este hacedor de lluvia, de agua regenerativa, de vida y esplendor. Vedrino nos presenta un libro que nos remite a  voces como la de Josemári  Recalde, con Libro del Sol, o de las prosas de César Calvo, por nombrar a autores de la urbe que, en su tiempo, se conectaron con el mundo selvático. Aquí un poema:

A la memoria de J.G.R.

Mal he comenzado la semana. Adolorido y sollozando
como un niño al recuerdo de mi abuelo, hombre tacaño
y de tez tostada por el maíz.

Sentado en su perezosa remienda las roturas de su piel.
unas arrugadas manos zurcen con gran destreza sus
pies, sus brazos y la extensión de su lengua.

Cuán semejantes pueden llegar a ser el cuero con la piel.

He comenzado mal la semana. Ebrio y melancólico,
aferrándome al deseo de convertirme en zapatero.

Siempre quise ser zapatero, no lo niego. Quizás porque
una parte de mí aún habita en ese pueblo fantasma
donde las luciérnagas migran al hacer la noche.


lunes, 19 de septiembre de 2016

jueves, 15 de septiembre de 2016

“EL COMEDIO DEL BREÑAL” POR MIGUEL ILDEFONSO.



“EL COMEDIO DEL BREÑAL DE CARLOS LUJÁN ANDRADE”

Por: Miguel Ildefonso

Una mañana el narrador protagonista conoce en un centro asistencial de salud a un hombre de unos cincuenta y cinco años, y un metro ochenta de estatura. Se llamaba Julián Farkas. Él le entrega un sobre de cartulina que contenía sus manuscritos. Nunca más lo volvió a ver. El libro El comedio del breñal es lo que le dejó aquel extraño sujeto. “Son reflexiones, relatos y poemas no enumerados”, explica el protagonista al inicio. Por su parte, Iván Fernández Dávila dice en el prólogo: “Luján Andrade ha creado un personaje difícil: exmillonario, con formación universitaria, taxista, barbudo, poeta. De soterrado e involuntario humor. A ratos conmovedor en su inocencia y en su angustia existencial.” Ciertamente, el autor Carlos Luján Andrade nos entrega un libro que obedece al campo de las reflexiones dentro de lo ficcional; es decir, las ideas del personaje son las que construyen un mundo propio, pero no lejano. El lector entrará a ese mundo para debatir o dialogar o deslumbrarse con las revelaciones allí anotadas. Es un libro que debe al pensamiento existencialista; digamos, es una relectura de esos variados autores de la primera mitad del siglo XX, Sartre o Camus, por ejemplo.

“El desprecio al cuerpo es un sentimiento recurrente en la vida. La condición de ser seres orgánicos avergüenza hasta al más descreído. La masa débil y vulnerable nos muestra lo efímero de la existencia: el límite de la sed de comprensión  y de la imaginación, sin embargo, es el transporte de intenciones interiores donde aflora lo más profundo del espíritu.” Así empieza El comedio, donde hallamos también este excelente poema titulado Inventario, que transcribimos solo el inicio:

“Tengo 1349 versos en la cuenta corriente.
150 poemas en rima en mi bolsillo derecho.
48 décimas en mi sencillera.
450 sonetos debajo de mi colchón.
56 coplas en una lata de galletas.
97 estrofas con verso irregular en letras de cambio.
Presté 56 canciones a 2 estrofas por mes de interés.
¿Cuánto necesitaré para cancelar los recibos de luz, de agua y el
alquiler?”

Carlos Luján Andrade (Lima, 1978) estudió Derecho en la Universidad de Lima. Ha publicado el poemario bifronte Soundtrack /Miles de misiles. También publicó virtualmente los poemarios: El descenso de la realidad, El mundo inventado y Clase de anatomía. Ha dirigido y coordinado revistas como El Círculo de Tiza y Lanceros. El comedio del breñal (Calcomanía, 2016) es su primera obra narrativa.




domingo, 21 de agosto de 2016

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “EL ARRIBO DE UN ÉXTASIS VIOLENTO” DE CÉSAR PINEDA QUILCA EN LA 2DA FERIA DEL LIBRO DE LOS OLIVOS.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO “EL ARRIBO DE UN ÉXTASIS VIOLENTO”

EN LA 2DA FERIA DEL LIBRO DE LOS OLIVOS

Presenta:

·         Raúl Jurado Párraga (poeta y catedrático)

Día y fecha:

Martes, 23 de agosto 2016

Hora:

8:00 p.m.

Lugar:

Frontis de la municipalidad de Los Olivos

Ingreso libre

sábado, 20 de agosto de 2016

FERIA DEL LIBRO EN LA I.E.P. “SANTA ROSA DE HUACHIPA”.



FERIA DEL LIBRO

“SI QUIERES AVENTURA, LÁNZATE A LA LECTURA”

Día y fecha:

Martes, 23 de agosto de 2016

Hora:

12:30 p.m.

Lugar:

I.E.P. “SANTA ROSA DE HUACHIPA”

Ingreso libre


“ENCUENTRO DE LECTORES Y ESCRITORES” EN LA I.E.P. “SANTA ROSA DE HUACHIPA”.



“ENCUENTRO DE LECTORES Y ESCRITORES”

Día y fecha:

Martes, 23 de agosto de 2016

Hora:

10:00 a.m.

Lugar:

I.E.P. “SANTA ROSA DE HUACHIPA”

Ingreso libre

domingo, 14 de agosto de 2016

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “EL AMOR ES MEMORIA Y OTROS CUENTOS” DE PAOLO ASTORGA EN LA CASA DE LA LITERATURA PERUANA.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO “EL AMOR ES MEMORIA Y OTROS CUENTOS” DE PAOLO ASTORGA

Queridos amigos, ya está aquí. Los invito este 16 de agosto a la presentación de "El amor es memoria y otros cuentos" (Ambedue, 2016). Lugar: Casa de la Literatura Peruana a las 6:30 p.m. Espero verlos. 

Paolo Astorga. 

miércoles, 10 de agosto de 2016

“ROCK AND ROLL” POR MIGUEL ILDEFONSO.



“ROCK AND ROLL DE JAMES QUIROZ”

Por: Miguel Ildefonso

James Quiroz (Trujillo, 1984), luego de publicar en 2010 el poemario La noche que no has de habitar, nos presenta ahora Rock and Roll (Vivirsinenterarse, 2015). Bajo la influencia de la poesía beatnik, reúne treintaiocho poemas que abordan distintos temas como la muerte, la poesía y la trascendencia, en varios escenarios, principalmente urbanos.

Tal como dicta el título del libro hay un tributo al rock, no solo por los homenajes que hace a distintos iconos de este arte moderno, sino también por rescatar esa onda narrativa y popular. Recordemos que el rock nació del blues, un género de las clases bajas de los Estados Unidos, que musicalizaba el dolor y el sufrimiento de sus personajes. Por eso hay un apelar al sentimiento ante el devenir de la existencia visto como un destino trágico, no sin signos de ironía.

El lenguaje coloquial, pleno de bellas imágenes, también obedece a esa intención de contar lugares públicos, zonas en que el lector pueda identificarse y entablar un dialogo con esa voz que se desgarra y a la vez seduce.

Hay un poema extenso que nadie debería perderse de leer, Un día en la vida. Muy bueno.

Aquí dos poemas.

Balada para un Hombre Dormido

Qué extraño ese profundo
                                   definitivo aroma de féretro
Hoy me detengo una brizna en mis lamentaciones
          – Busco trabajo –
Y diviso un viejo anuncio con preocupación:
Fallece extraordinario poeta
                                               solitario
                                   exiliado  rendido y olvidado
por sus semejantes
Entonces
no puedo ver la justeza de mis posibilidades
como antes
Antes me sobreviene una visión espantosa
                                                           y grotesca
La de pertenecer a un reducido grupo de facinerosos
que sobreviven en el eterno valle de los muertos
He oído sus voces cantándome desde lejos
Los sigo oyendo durante la noche
como un pesado sueño
Todos mis puertos sepultados
Todas mis alucinaciones y sospechas
de que no podré dormir
mientras uno de ellos me sorprenda
en una sangrante noche, son ciertas
Reanudo la marcha soy un viandante eliminado
                                               de la acera
Camino en la autopista
                        a la espera de un auto hambriento
No le temo a los fantasmas que a diario
hacen cola en los sepulcros
Ni a los bufones llorones que se apostan en las esquinas
No hay tiempo para romanticismos anacrónicos
Cruzo una puerta y encuentro otra puerta
Cada vez más grande y ceremoniosa
Bizarro oficio el de buscar una lonja de carne
en un mercado vacío
Pero los perros siguen adelante
El estomago vacio les alumbra el camino
Y yo      debo proseguir mi paso breve
porfiando como un perro
el difícil trabajo
Mordiendo el cielo con los dientes
Observando cómo la luna que antes bailaba
presuntuosa frente al espejo
en un charco oscureció su rostro
Nunca más volvió a salir para los lobos afligidos
y desde entonces  cabalgan kilómetros de tierra desolada
Soportando ver como adentro de las cercas dispuestas
                        de manera arbitraria
los animales domésticos se llenan la mandíbula
de colosal carne fina
mientras afuera en el soberbio desierto
las hienas se juegan la vida
en otro sigiloso asalto


Simpatía por los Dioses

Time waits for no one
Qué bestia de canción
El comienzo, siempre decisivo
Amplifica la emoción continua
Parece ser una resistencia contra el tiempo
Igual ese punteo inimitable
Que se extiende más allá de lo permitido
Y no quiere terminar, Mick tú
No querías  que esa canción
Terminara
Por eso la canción termina como empieza
Pero hasta los viejos dioses, Mick
Ven dime, cómo se siente
Seguir siendo mortal
Después de escribir esa canción
Quizás alguna tarde no lo serás

No seguirás esperando

jueves, 28 de julio de 2016

lunes, 25 de julio de 2016

miércoles, 6 de julio de 2016

sábado, 25 de junio de 2016

“NECESIDAD DE LA POESÍA” POR DIEGO MARÍN CONTRERAS.



“NECESIDAD DE LA POESÍA”
Por: Diego Marín Contreras
Más que nunca, como siempre, necesitamos poesía. Que respire, que transpire, que inspire nuestras sagradas navegaciones hacia las playas de la infancia, donde la ola, la roca y el golpe repiten su ritual eterno. Cosmos y caos, locura y lucidez. Que venga, atardecida, y nos sobrecoja la mirada con un cielo sesgado por pliegues naranja entre reverberaciones de un azul oscuro apocalíptico. No importa que seamos muy pocos los que extrañemos la poesía, sin ella no somos sino aspirantes a humanos. La nada vanidosa.
Que retorne la noche de los poetas, la noche de los siete mares, con sus raíces milenarias de células mitocondriales que crepitan y aseguran la perpetua acechanza de la vida. Que aparezca la poesía entre los fantasmas que emergen de la Mar Caribe, la matria. En las ruinas del Muelle de Puerto Colombia, que emerjan esas criaturas profundas y hagan el amor con inextinguible vitalidad de náufragos que han sobrevivido a todos los naufragios. No importa que casi nadie la extrañe, que muy pocos la valoren y ellos se conjuren, nos conjuremos, ah, noble rincón de mis abuelos, para que la poesía permanezca como permanecen los zapatos viejos del Tuerto López.
Ni Platón ni Prozac: poesía. Ni psicoanálisis ni discurso. Magia ancestral, menesteres propios de los brujos de la tribu. Anacrónica por excelencia, ella nos mete y nos saca del tiempo: es pasado y es aquí y ahora, es el roce de la rosa. Es nunca y es siempre. Oración del solitario, murmullo del inconsciente colectivo. Religión y profanación. No está a favor ni en contra de ningún partido, no se suma a ninguna opinión. Los únicos deberes que conoce nada tienen qué ver con la moral establecida o lo socialmente razonable. Solo habla de creación y libertad. Y vuelve sagrado lo más íntimo: el recuerdo de la madre muerta, las irreparables roturas que dejan en el alma los amores idos, el rapto de una mujer, el largo retorno a Itaca, el patio de la infancia perdida. Eso de lo que nadie habla, pero todos hemos vivido. Cuánto te necesitamos, poesía, así como los animales, en el mediodía furioso, necesitan las sombras de las bongas en las bellas tierras de Córdoba.
Cómo muerdes la inhumana cadena productiva, donde el tiempo está reglamentado de tal forma que hasta el placer y las vacaciones en La Patagonia forman parte de un plan que la muerte ha diseñado para asesinarnos en cuotas mensuales. La poesía nos abre sésamos de tiempo para recorrer el bosque de los placeres, donde vibra el mito, Edén de los edenes, o irse a La Patagonia, o al País de Las Maravillas. Nada la detiene. Es vida: un rayo que no cesa. Nada la reprime. Es pasión: mi voz, que madura, mi voz, quemadura. Por eso las instituciones y el orden socialmente razonable del discurso le temen: es peligrosa, todo lo pone en tela de juicio. Es inútil.
Pero es el camino y el lugar de arribo. Como ese túnel frondoso, verde-azul, escenario de leyenda, la ruta a Valledupar, o la vieja carretera a Puerto invadida por la Lluvia de oro, como el Guatapurí, como el Sinú, como los ojos de los hijos.
Sigue esos caminos mágicos. Síguelos, y ya habrás comprendido por qué necesitamos la poesía.
25/06/2016


Fuente:


jueves, 23 de junio de 2016

sábado, 18 de junio de 2016

miércoles, 15 de junio de 2016

“POETAS EN LA FAMILIA” EN MIRAFLORES.