sábado, 8 de agosto de 2009

Nuevo elogio de la fugacidad: Entrevista con José Emilio Pacheco.

Contradicción. El poeta detesta que le tomen fotos y le hagan entrevistas pero se somete a ellas como un mártir de la lírica. Foto: EFE.

El escritor mexicano, que este año obtuvo el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, habla de su obra poética, del éxito impensado de la novela Las batallas en el desierto y de su fracaso como dramaturgo. Además, evoca el tiempo en que la radio se nutría de historias y versos, y critica duramente a Borges y Bioy Casares como personas.

Nuevo elogio de la fugacidad

Por: Hernán Bravo Varela

México, 2009

Del poema, la novela, el cuento y el artículo periodístico a la traducción, el ensayo y la antología, José Emilio Pacheco (México, 1939) ha cultivado todos los géneros imaginables de la literatura. Sus casi treinta títulos, sometidos a un riguroso artesanado formal y a una limpieza extrema de sus contenidos, han hecho de él una de las voces más inconfundibles de las letras iberoamericanas.

La presente conversación tuvo lugar en su casa, con motivo de que se lo distinguiera con el prestigioso Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2009.

- En tu poema "Contraelegía" escribiste: "Mi único tema es lo que ya no está./ Sólo parezco hablar de lo perdido./ Mi punzante estribillo es nunca más". La "estética de la desaparición" que predican estos versos ha regido tu escritura desde hace más de medio siglo. Sin embargo, la presencia de tu obra en la literatura iberoamericana de hoy es evidente y sustancial.

- En la naturaleza efímera de las cosas no todo es negativo. Sería terrible que el mundo se hubiera detenido el 5 de mayo de 1862. Todo debe cambiar sin tregua. Estamos aquí porque desaparecieron los que estaban antes. Nos vamos para que otros ocupen nuestro lugar.

- Un paréntesis: ¿porqué escogiste ese día específico?

- El 5 de Mayo es el aniversario de la batalla de Puebla. En nuestra historia de humillaciones y derrotas es una gran excepción la victoria contra el ejército francés.

- ¿De qué manera caracterizas un trabajo como el tuyo que, aun reunido en una obra voluminosa pero estricta, retrata la disolución y el caos?

- Si divides la suma de las páginas entre medio siglo de trabajo, la obra (me parece muy arrogante hablar de "obra") es todo menos voluminosa. No soy el inventor de la disolución y el caos. Además, la poesía no es un manual de autoayuda. Más bien sirve para llamar la atención sobre las cosas menos agradables del mundo. Me parece asombrosa la capacidad de Neruda para celebrar lo grato y lo placentero. La dicha y el placer son mudos. Sólo la desgracia y el sufrimiento hablan.

- Tu poesía se ha ido tornando cada vez más despojada con el paso del tiempo. ¿Partiste de la lírica para llegar a la confesionalidad?

- Nunca he hecho ni haré textos confesionales. No sé hablar de mí mismo, aunque de nosotros mismos sea nuestra ocupación predilecta. Observa el éxito de los confesionarios, los bares y los consultorios psicoanalíticos. Me limito a escribir. Celebro la facilidad con que los escritores comentan e interpretan sus libros. Para mí, tener una excesiva conciencia de lo que se escribe es paralizante. El texto sabe lo que el autor ignora.

- En el poema "Carta a George B. Moore en defensa del anonimato", defiendes la abolición de conceptos como autor y autoridad. ¿Crees que el destino de la poesía es el anonimato, el dominio público?

- Me horroriza hablar de esa "Carta". Fue un gran error y lo he pagado muy caro. A menos de treinta años de distancia, el contexto ya es ininteligible. Por ejemplo, los telegramas ya casi han dejado de existir. Octavio Paz me reprochó en su momento: "No quieres darle la entrevista y se la das y en verso. Le hubieras dicho simplemente que no". ¿Cómo explicar ahora que en 1982 un estudiante estadounidense me envía cien preguntas en un telegrama de no sé cuántas páginas que debe de haberle costado muchos dólares? Me pareció una descortesía y una ingratitud la simple negativa. Y cometí el disparate.

Leo con enorme interés las entrevistas ajenas. El problema es que no sirvo para ser entrevistado. No tengo la menor facilidad de expresión oral. Por lo demás, detesto escucharme y verme en fotos y videos. Pero una cosa son las buenas intenciones y otra, la implacable realidad. Me dan un doctorado. Recibo un diploma y leo un discurso. Al retirarme, un funcionario me dice: "Lo está esperando la hija del señor rector para entrevistarlo en la televisión universitaria". Se necesita ser un héroe, y no lo soy, para contestarle: "No doy entrevistas. Lea usted mi carta a George B. Moore".

- No deja de ser curiosa la anécdota anterior y, más todavía, la solicitud de ese poema por algunos lectores durante tus presentaciones: "Que José Emilio lea el poema sobre el anonimato". Pero que sea él, con nombre y apellido, quien lo haga.

- Sí, es el colmo que te pidan, y tengas que aceptar, leer en persona ¡una defensa del anonimato! Defiendo el anonimato sobre la base de que uno está siempre plagiando sin querer a los demás. Trato de compensar un poco esta circunstancia mediante los seudónimos, heterónimos y apócrifos. Pero en todo momento bajo una mínima ética: no escribir nunca nada que no firmaría con mi nombre.

La parte agradable del anonimato es lo ocurrido con el cuento "Tenga para que se entretenga" [de El principio del placer , 1972]. Como sabes, tiene dos interpretaciones posibles. Lo puedes ver como un cuento de fantasmas o como un relato de la corrupción política y policial en México. Es mi mayor éxito literario porque he desaparecido como autor: me lo han contado como si fuera real y sin saber que yo lo escribí. Recuerdo al menos dos versiones muy superiores al original: la de un niño repartidor de diarios y la de un taxista.

- La Historia es un fantasma que recorre obsesivamente tu obra, tanto en su reconstrucción como en su fabulación. ¿Dónde ocurre la Historia para la literatura?

- La Historia con mayúscula no tiene forma ni principio ni fin. Lo que llamamos Historia es la historiografía, su expresión escrita. Lo que no está escrito es como si nunca hubiera sucedido. Y aquí se muestra en su verdadera dimensión la frase "una imagen vale más que mil palabras". No es un proverbio chino como nos dicen, sino la idea de un publicista de Nueva York que la inventó para sostener su tesis de que la mejor propaganda para la Coca-Cola era presentar la imagen muda de la nueva botella que se lanzó a comienzos del siglo pasado.

El ejemplo contrario es la célebre fotografía de Jerónimo Hernández en el Archivo Casasola. Durante casi cien años, la foto de esa mujer asomada a la puerta de un vagón pasó a representar a la "Adelita", la compañera del revolucionario, el símbolo de la lucha del pueblo mexicano contra la tiranía. El gran investigador Miguel Ángel Morales la encontró y la publicó en su totalidad hace dos años: la "Adelita" no es una revolucionaria ¡sino una cocinera del ejército con que Victoriano Huerta, el futuro golpista y asesino de Madero, salió a combatir a los rebeldes del norte! ¿Qué sucedió? No estábamos leyendo bien la imagen sino ilustrando con ella en nuestro interior las novelas de la revolución.

- Dar testimonio a partir de los grandes acontecimientos históricos o de los aparentemente nimios en la biografía de un hombre cualquiera es una impronta de tus narraciones, poemas y artículos. Pero ¿quién testimonia por ti?

- Por mí sólo pueden testimoniar, para absolverme o condenarme, mis propios escritos, que no tienen la menor pretensión a este respecto. Escribo lo que puedo y todo está determinado por el año atroz de mi nacimiento: 1939. Es increíble todo lo que he visto desaparecer, por ejemplo la ciudad de México. Me alegra que muchos jóvenes rechacen la piedra funeraria que me oprimió por muchos años: la de ser un escritor "nostálgico". La nostalgia es la invención de un falso pasado. A ella se opone la mirada crítica. Estoy en contra de la idealización de lo vivido pero totalmente a favor de la memoria.

- En Las batallas en el desierto, lo encontrado es lo perdido desde siempre. ¿Toda epifanía trae consigo una acta de defunción?

- Tal vez para escribir ese libro fue necesaria otra de las muchas muertes de la ciudad de México: la apertura en 1977-1978 de los llamados "ejes viales", que no sirvieron sino para enriquecer aún más a los ladrones que en aras de la codicia han hecho de verdad inhabitable este lugar. Coincidió con que en la exposición Recuerdos de Vicente Rojo me preguntó Armando Ponce, el jefe de la sección cultural de Proceso, qué pensaba de los amores infantiles. Le contesté con una frase de Graham Greene que me ha impresionado desde que la leí: "Los verdaderos amores trágicos son los amores de los niños y de los viejos porque no tienen esperanza". El reverso de Las batallas en el desierto es el cuento en cinco actos y en verso "El señor Morón y La Niña de Plata o Una imagen del deseo" que publiqué hace unos meses en la Revista de la Universidad y ahora abre la primera sección de Como la lluvia.

A partir de la conversación con Armando Ponce se me ocurrió todo lo que narra Las batallas en el desierto. El ambiente es real, pero la historia es por completo imaginaria. No tuve una adolescencia tan interesante como la de Carlos, su protagonista. En toda actividad humana hay algo horrible y en este caso es que ya no puedo disculparme ante mis padres porque muchas personas que me hacen el favor de leer el libro creen que fueron como los padres de Carlos, cuando en realidad eran todo lo contrario.

- Y contra tus expectativas, se convirtió en tu obra más leída y reeditada?

- Eso te demuestra que nadie puede buscar el éxito. Pensé que Las batallas en el desierto sólo iba a interesar a las personas que fueran mis contemporáneas y hubiesen vivido en la colonia Roma. Sin embargo, la inmensa mayoría de sus lectores han sido jóvenes y muchachas. Supongo que había algo en el aire de la época. Mi libro se difundió en España y en Estados Unidos pero no tuvo ningún éxito. Le fue mucho mejor en Francia y en Italia, aunque en términos bastante modestos.

- En lo tocante a las reediciones, cada nueva salida de tus títulos lleva detrás un arduo e interminable proceso de corrección. ¿A qué se debe?

- No creo en el autor intocable. Si puedo mejorar lo que escribo, lo haré como se mejoran y actualizan los libros de texto. Muchos autores lo hacen, pocos se dan el valor de confesarlo. Tienen razón porque muchas personas creen que la reescritura las agrede: "No corregiste el texto, me traicionaste a mí". Mi idea es muy sencilla: si publico ahora, digamos, La sangre de Medusa, no pienso que van a releer este libro quienes lo leyeron en nuestra juventud. Hay cada vez más libros y menos tiempo. Trabajo para quien se acerca a él por vez primera. Sin embargo, persisto sin esperanza, acepto que la reescritura es una causa perdida.

- Cada generación traduce a sus clásicos, pero un autor maduro es la suma de las generaciones por las que ha atravesado y que coexisten en él.

- En la literatura, ¿existe el pasado?, ¿todo es presente? Ningún taller de escritura dramática podría enseñarle hoy a nadie una construcción tan actual y tan perfecta como la estructura en espiral de Edipo rey. Siempre he tenido el temor de que la destrucción del mundo clásico fue tan brutal que nada más sobrevivieron las obras de las que los copistas habían hecho gran cantidad de ejemplares, es decir, los best sellers. A lo mejor hubo autores más grandes que Sófocles y Virgilio que se perdieron para siempre.

He concluido, y espero publicar en 2010, la última versión de Aproximaciones, que empieza con los epigramas griegos y termina con los haikús japoneses. En medio están los románticos y los poetas del siglo XX. Es un libro que se ha llevado medio siglo. Empecé con las traducciones escolares y he seguido con todo lo que me interesa leer atentamente. La mejor forma de hacerlo es traducirlo.

Sufrí un trauma grave con el fracaso de mis labores de dos décadas en los Cuatro cuartetos , las versiones inéditas que siguen a la que conoces y publicó el Fondo de Cultura Económica en 1989. José Ramón Ruisánchez asegura que no existe ni siquiera en inglés una edición crítica como la que intenté en español. Octavio Paz fue un gran defensor de esta versión.

- ¿A qué obedece la comunión tan especial que surgió entre el último Eliot y tú? Uno podría pensar que tu poesía, monumento fúnebre al tiempo, se corresponde más con el primer Eliot, el autor de La tierra baldía (1922), que con el de Cuatro cuartetos, convertido a la gracia de la fe anglicana y en un espíritu monárquico.

- Extrañeza suprema de la poesía: nos puede encantar aunque estemos totalmente en contra del autor y sus ideas. Me fascinan los Cuatro cuartetos y El Aleph y Ficciones y los finales de Borges, pero no me sentaría a la misma mesa con sus autores. Eliot en persona me parece casi tan abominable como el espantoso Borges que emerge del libro arrasador y finalmente suicida de Bioy Casares. Qué horrible ver cómo suelen terminar las amistades. Preferiría no haberlo leído. Pocas cosas me han causado tanta tristeza y tan amarga impresión sobre lo que somos todos los seres humanos, no sólo los escritores.

- Habrá más de un lector superficial convencido del fondo autobiográfico de tus relatos y novelas.

- Todas mis narraciones son imaginarias; sólo en algunos poemas como en "La Niña de Plata" me he dado valor para enfrentar episodios autobiográficos y aun así están muy ficcionalizados. No tengo ninguna esperanza de sobrevivencia. Nadie se acordará de mí al día siguiente de mi muerte.

- Tus libros de narrativa son tempranos. Una de tus primeras publicaciones fue "Tríptico del gato", en 1956.

- Es una iniciación rara porque casi todos comienzan escribiendo versos aunque no vuelvan a hacerlo. Mi proceso fue distinto. Desde niño me gustaba mucho la poesía y la miraba con gran respeto por la extrema dificultad que hay en escribirla, mejor dicho, en hacerlo bien.

Vuelvo a lo que llamó Scott Fitzgerald "el incomunicable pasado". Nadie en tu generación ni en las posteriores se imaginaría que en los años cuarenta la radio era una máquina de contar historias, un gran instrumento narrativo. Por otra parte, si no la poesía, el verso era algo cotidiano. Nuestros padres y abuelos solían improvisarlos sin ninguna pretensión literaria para referirse al acontecer local y nacional. Todos los diarios publicaban epigramas, algunos tan certeros e injustos como el de Tomás Perrín sobre los boy scouts: "Es, si al vestuario tan sólo me ciño,/ Un pobre niño vestido de bobo/ Al que dirige con celo y arrobo/ Un pobre bobo vestido de niño".

Me duele ver en qué terminaron las "calaveras", los epigramas del Día de Muertos que hoy se practican con un desconocimiento absoluto del metro y de la rima. Claro, en las escuelas se enseñaba declamación. Yo era malísimo para ella y sigo siendo un pésimo lector en voz alta. Pero declamar te daba vocabulario y un sentido del idioma que ya perdimos.

He escrito muy pocos versos rimados y nunca he hecho un buen soneto pero defiendo estas cosas sobre la base de mi experiencia de haber vivido en el puerto de Veracruz, donde hasta hoy se hacen décimas perfectas incluso por autores que no saben leer ni escribir.

- Háblanos de tu etapa poco conocida como dramaturgo y traductor teatral.

- Uno de los grandes privilegios de mi infancia fue convivir con mi prima Thelma Berny. En realidad, Thelma era mi hermana mayor porque fue criada por mis padres hasta los diez o doce años. Thelma se casó en 1955 con el gran actor Carlos Ancira. Muy generosamente me llevaban a las funciones y me permitían asistir a los ensayos.

El gran éxito de los jóvenes Emilio Carballido, Sergio Magaña y Luisa Josefina Hernández puso de moda el escribir teatro. Nada más natural que yo también quisiera intentarlo. Me inscribí en la clase que en la UNAM L. J. Hernández había heredado de Rodolfo Usigli e hice muchas obras detestables. Sin embargo, Carballido advirtió que yo tenía suma facilidad para el diálogo y me aconsejó escribir versos con objeto de mejorarlo. Lo hice con tanto entusiasmo que antes de cumplir dieciocho años le entregué el manuscrito de todo un libro que él se negó a devolverme y espero se haya perdido entre sus papeles. Sería terrible que salieran a la luz esas puerilidades. Gracias a ellas poco después escribí "Árbol entre dos muros" y los demás poemas que abren Los elementos de la noche y sin quererlo me fui alejando de la dramaturgia. No obstante, para mitigar mi fracaso he hecho traducciones y adaptaciones teatrales y guiones de cine, los escritos con Arturo Ripstein y muchos otros no filmados.

- Dijiste que de niño tocabas, mal que bien, el piano. Sin embargo, has confesado tu melomanía en varios poemas. ¿Tu relación con la música ha sido la más plena o ideal que has tenido con las artes?

- Tuve clases de piano que me sirvieron para mostrar mi absoluta falta de talento. Digamos que soy un ignorante de la música apasionado por ella. Tampoco he podido escribir libretos ni letras de canciones. La melodía del verso es una reminiscencia de la música que lo acompañaba antes de la aparición de la imprenta. Ahora estamos volviendo a los orígenes. Sea como fuere, para mí un poema es también una experiencia visual y auditiva. Tengo plena conciencia de ser, insisto, un pésimo lector en voz alta. Escucho, eso sí, muy bien en silencio y no me gusta que declamen mis poemas.

- Tus dedicatorias construyen una rotonda personal de hombres ilustres, un memorial de palabras...

- Los muertos se volvieron famosos cuando ya hacía tiempo que les había dedicado el texto. Ahora, en efecto, las dedicatorias parecen una rotonda pero sólo es cuestión de haber compartido viejos tiempos y antiguos espacios. Al entregar los dos nuevos libros, Como la lluvia y La edad de las tinieblas , suprimí las dedicatorias no por ingratitud sino por acumulación fúnebre. Cuando llegas a esta edad, no pasa una semana sin que te avisen de la muerte o la enfermedad mortal de alguien cercano. Contra la máxima de La Rochefoucauld que Swift consideró el texto más vil del mundo y la más grave afrenta contra la humanidad ("De mi gran amigo la mayor desdicha/ me causa en el fondo regocijo y dicha"), no pienso: "Qué alivio, me salvé, al menos por ahora no fui yo". Al contrario, tengo la certeza de ser el próximo en la lista. ¿Te acuerdas de lo que decía el actor George C. Scott?: "Cada mañana lo primero que hago es leer los obituarios y si mi nombre no aparece en ellos entonces me levanto de la cama".

© Letras Libres

Expiación

Por José Emilio Pacheco

Qué sola ha de sentirse la luciérnaga
En el suburbio que era campo.
Arde sin nadie entre las casas tristes.
La repudió el enjambre intolerante
Que exige sumisión igual que todos.
No sé cuál fue su error o su pecado.
Acaso las luciérnagas también
Castigan sin piedad a las insumisas
Y les cortan la luz y el aire.
Tal vez la usó la tribu como chivo expiatorio.
Murmuradas las culpas a su oído,
La enviaron a perderse en el desierto
Para morir por la vileza de otras.
En la altura contrasta su brillantez
Con esos fuegos fatuos tan rastreros
Que hacen teatro de espectros en la noche
Y nos llenan de miedo.
No es verde de esperanza el mal color
De la pobre luciérnaga extraviada.
Su vuelo dice adiós a todo aquello
Que acaba de morir en este instante.

Este poema pertenece al libro Como la lluvia (Ediciones Era), que acaba de aparecer en México.

08/08/2009

Fuente:
Diario “La Nación”. ADN Cultura.

jueves, 6 de agosto de 2009

SELENCO VEGA: “Descubro las voces escondidas de la identidad”.

Selenco Vega.
Foto: Diario "La República".

“Descubro las voces escondidas de la identidad”

Por: Pedro Escribano

El poeta y escritor Selenco Vega, ganador del premio de Novela Breve de la Cámara Peruana de Libro, habla de Segunda persona, su obra ganadora. En ella hurga la condición gay de un personaje, pretexto para cuestionar y enrostrar los tabúes de una sociedad discriminadora.

La novela tiene un título muy gramatical, Segunda persona, ¿qué universo entraña, qué cuenta?

– Es cierto, Segunda persona es muy gramatical. Te cuento que lo más difícil para mí fue elegirle título a la novela. En realidad, este libro es el resultado de un proceso largo y doloroso de escritura. Al principio lo pensé como un conjunto de varias historias con personajes independientes, pero que mantenían un hilo vital y amical entre sí, lo que daba unidad a la obra. Luego este proyecto, tal vez muy ambicioso, se fue reduciendo hasta quedar convertido en una única novela breve. El título tiene mucho que ver con el personaje principal, un joven bibliotecario que esconde una segunda persona dentro de sí. Esta identidad escondida le resulta culposa, y la novela gira en torno a cómo el personaje enfrenta este conflicto sexual interno. El título se relaciona también con el empleo constante de la segunda persona gramatical. Me alegró mucho que González Vigil, el día de la premiación, resaltara este hecho: que el empleo de la segunda persona es algo más que una experimentación formal, que adquiere una dimensión necesaria en relación con el contenido y con el título del libro.

¿Encubre esa otra persona, al gay, por ser todavía un tabú en la sociedad? ¿O es solo su conflicto personal?

– Creo que se trata de ambas cosas. Nuestra sociedad aún es tremendamente marginadora de aquella gente que se sale de la “norma” tradicional, conservadora. Ser gay, como dices, implica una marca de culpabilidad entre nosotros. Resulta increíble que cuando alguien habla de homosexualidad, casi siempre tiende a relacionarla con enfermedades y con vicios, como las drogas, por ejemplo. Aún hay padres que preferirían tener a un delincuente en casa, pero nunca a un gay. Pero además, en mi novela, este tabú sexual se enlaza con un conflicto interior, de personalidad. Para Ernesto (así se llama el personaje) dejar salir a esa “segunda persona” implica todo un renacimiento, toda una elección.

¿Qué te lleva a tratar temas de la identidad sexual? ¿Es un tema poco explorado?

– Ya algunos amigos que leyeron el manuscrito me advirtieron que me metía en terreno peligroso con este libro. Aun hay una tendencia a identificar al autor real con el personaje, como si este fuera un alter ego de aquel. La verdad es que el tema de la identidad sexual me interesa porque se trata de un asunto de marginación, pero también de rebeldía. Creo que hay mucho de rebelde, digamos de valiente rebeldía, en que una persona se asuma como es, desafiando las convenciones establecidas, negándose a aceptar que los otros les digan cómo vivir, cómo comportarse y hasta cómo hacer el amor y con quién. Es cierto, como dices, que se trata de un tema poco tocado en nuestro medio. Creo que esa ha sido una ventaja para mí: tuve mucho territorio virgen para explorar. Descubro las voces escondidas de la identidad.

¿Cómo decantas este tema, de manera minimalista?

– Si bien se trata de una novela, en Segunda persona no renuncio al empleo de la poesía. El tema de la identidad sexual, tan difícil de tocar, se sensibiliza con el uso de símbolos. La historia es simple, minimalista como dices: es la crónica de un muchacho enfrentado a un problema de identidad sexual. Tienes como imágenes recurrentes a un pirómano y la fábula de una polilla que da vueltas alrededor de un fuego, hasta quemarse. El fuego, siempre el fuego, tal vez una imagen del renacimiento.

Datos

El autor. Selenco Vega nació en Lima, 1971. Estudió literatura en San Marcos.

El premio. Por su novela ganadora Segunda persona recibió el premio de S/.10,000.

05/08/2009

Fuente:
Diario: “La República”.

miércoles, 5 de agosto de 2009

La poesía emergente de Boris Espezúa Salmón por Fernando Chuquipiunta Machaca.

Poeta Boris Espezúa.

LA POESÍA EMERGENTE DE BORIS ESPEZÚA SALMÓN.

Por: Fernando Chuquipiunta Machaca

Desde hace buen tiempo, Boris Espezúa Salmón publicó su último libro de poemas "Tiempo de Cernícalo", que tuvo una grandiosa acogida por parte de la crítica nacional, y asimismo se mostraba como un poeta integral, capaz de crear versos breves e intensos, con un lenguaje muy metafórico. Pero esta vez, Boris Espezúa Salmón se sumerge en el universo de los derechos humanos con La Protección de la Dignidad Humana (Editorial Adrus, 2008), nuevo libro donde escribe reflexiones sobre diversos temas del aspecto constitucional. Conversamos con él para conocer su opinión acerca de la importancia que tiene la poesía en Puno, la situación de la literatura actual en nuestro entorno y la nueva hornada de jóvenes talentosos puneños aparecida en los últimos años.

¿Qué es la poesía?

- La poesía es un compromiso visceral entre el poeta, la belleza de la palabra y la vida. Y en el correr de la práctica poética se va adquiriendo el compromiso social y personal con la obra. La poesía es fundamentalmente la expresión del ser ante el cosmos, es el arte de hacer belleza y conciencia con la palabra.

¿Se considera usted ser un poeta en Puno?

- Considero que estoy en proceso de serlo, cuando haya escrito y publicado mi obra fundamental estaré convencido o no de serlo.

¿Existe alguna diferencia entre la poesía clásica y contemporánea?

- El tiempo. El clasismo siempre será parte de la tradición, y el contemporáneo parte de la novedad. La diferencia siempre existirá, ninguna es mejor o peor cosa que la otra, solo es un asunto de puntos de vista y de ubicación de tiempo.

¿Cuáles son las nuevas tendencias literarias?

- Aparte del Surrealismo, las corrientes Deconstructivistas, no se conoce más, lo que no significa que lo nuevo también sea la mezcla de la tradición y lo innovador, que es también una forma de ser moderno.

¿La escena política está inmersa en la poesía peruana?

- Es parte de la formación y de la expresión. Pero, no debe ser un estilo y prioridad expresiva, debe ser su contenido, su fundamento, dicho con belleza, humor, metáfora, sin panfletarismos, ni demagogias. La poesía de Vallejo es poesía política por ejemplo.

¿Qué poetas te han formado?

- Los autores que leí fueron clásicos: Rubén Darío, Becker, Neruda. Después leí a todos los surrealistas y descubrí a Carlos Oquendo de Amat, a Alejandro Peralta y al propio Churata. Ahora me interesan los poemas de Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, Lautreamont y de mi gran amigo Tulio Mora. Los que te influyen tienen su momento, cuando se trata de búsqueda, y cuando se trata de mayores compromisos temáticos, son permanentes como Vallejo, Octavio Paz o Baudelaire en mi caso.

¿Qué proyectos tienes para más delante?

- Tengo en proyecto el poemario “Gamaliel” que deberá salir a fines del presente año y otro libro en prosa poética, sobre la interculturalidad del país, que espero que salga en el 2010.

¿Algún mensaje para los nuevos poetas en Puno?

- El abordar la poesía no es ocasión, ni buena intención, es transpiración y convicción. Se aborda con el cerebro y corazón, y con el compromiso permanente de seguir hasta el final. La poesía para los jóvenes debe ser complementaria a su realización y a su formación académica, después de ser una vocación, que termine siendo parte de su vida y de su razón de ser, aquél que crea que la poesía es inspiración de momentos, no hace bien a la poesía, la poesía no quiere que lo lloren, quiere héroes que lo enaltezcan.

Por último ¿Conoce usted la producción poética en Huancané?

- La poesía huancaneña tiene tradición poética, tiene exponentes como José Luis Ayala Olazával, Glorira Mendoza Borda, Julio Aberlado Luza Gironzini, Leoncio Luque Ccota, Fidel Mendoza Paredes y Gabriel Apaza Mamani que deben ser íconos para las nuevas generaciones. Su escenario natural y carácter festivo de Huancané le da ingredientes mayores para que la gente haga arte. Es la nueva generación la que tendrá que llevar a Huancané a otro pedestal que no sea sino de ser uno de las mejores provincias de Puno, que como alguna vez fue Juli o Pomata, dieron mucho aporte cultural a Puno y al país.

DATOS BIOGRÁFICOS:

Boris Espezúa Salmón (Juli - 1960) Ha publicado los siguientes libros: A través del ojo de un hueso, Transito de Amautas, Alba del Pez Herido, Tiempo de Cernícalo y La Protección de la Dignidad Humana. Poemas suyos han sido traducidos al inglés y francés, por John Oliver Simón y Montserrat Fito respectivamente.

HOY: GRAN ACTO DE CONVOCATORIA OFICIAL AL VIII ENCUENTRO NACIONAL DE ESCRITORES “MANUEL JESÚS BAQUERIZO”.

Ciro Alegría.

GREMIO DE ESCRITORES DEL PERÚ

MIÉRCOLES CULTURALES

5 de agosto

Gran acto de convocatoria oficial al
VIII Encuentro Nacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo”
Huamachuco, 28-31 de octubre, en
Homenaje al Centenario de Ciro Alegría

Presentación de la
Colección del Fondo Editorial de Huamachuco
Asociación de Escritores “Ciro Alegría” de Sánchez Carrión

Participan

Waldemar Espinoza - Gonzalo Espino –
Javier Garvich – Luis Flores Prado

Conduce
Zelideth Chávez

Invitados

Elenco de Danzas “Huellas” – Grupo de música “Voces”
Margot Palomino

Libros - Brindis – Solidaridad

Hora: 7:00 p.m. Club Departamental Puno,
Cervantes 137 Cdra. 2 de Av. Brasil

INGRESO LIBRE

domingo, 2 de agosto de 2009

Nuevas Teorías: El poeta horazeriano Enrique Verástegui remueve una vez más los cimientos de la poesía por Juan Carlos Gambirazio.

El vate nacional, miembro del legendario grupo Hora Zero, mantiene intacta su calidad literaria.
Foto: © CARETAS


A sus 59 años, Enrique Verástegui ha escrito prosa, teatro, guiones para cine, música y, por supuesto, poesía. Siempre con un estilo irreverente y peleado con lo convencional, esta vez llega con Teoría de los Cambios, poemario editado por Sol Negro y Cascahuesos, en el que hace una interpretación de la obra del matemático chino Ch'in Chiu-Shao, con la que se topara en una biblioteca de Nueva York. La obra se presenta el miércoles 5 de agosto a las 5.30 p.m. en la Sala José María Arguedas de la Feria del Libro.

- En una entrevista usted mencionó que al escribir siempre está en trance. Por ejemplo al escribir Ángelus Novus levitó y con Albus escuchaba voces ¿Qué pasó al escribir Teoría de los Cambios?

- He tratado de cambiar de método para emplear un trance instantáneo, si se puede decir, al imaginar el poema en el instante mismo en que escribía. Esta vez el proceso ha sido parecido pero diferente. He tratado de darle una voz espiritual al matemático chino Ch'in Chiu-Shao, que descubrió el número cero y que en estos momentos está olvidado por el mundo. Traté de darle una voz poética.

- ¿El cero es el origen de todas las cosas?

- Bueno yo lo considero como el no ser y como tal es necesariamente el origen del universo.

- En un poema usted dice “Déjenme así, extraño y solitario... Oh por favor déjenme florecer”. ¿Podría traducirse en que para que un poeta crezca realmente es necesario no hacerle mucho caso?

- Podría ser en las condiciones en las que vive el mundo actualmente. El poeta está obligado a escribir novelas para tener acceso a la opinión pública; pero, en realidad ese verso es una búsqueda de la soledad, de apartarse del mundo.

- En otro verso usted dice “¿Cuánto tiempo tendrá que pasar todavía antes que la muerte sea finalmente vencida y mis obras glorificadas?” ¿Cree realmente que la ciencia debe vencer a la muerte?

- Para eso trabaja la ciencia, en una época de utopías políticas corroídas ya la ciencia ha debido encontrar la vacuna contra el SIDA, por ejemplo, y ese es su deber.

- Alguna vez usted afirmó que había logrado armonizar en su interior los contrarios de un modo tal que podía considerarse un ser perfecto. ¿Sigue pensando lo mismo?

- Considerándome un ser perfecto he escrito este libro.

- ¿Solo a nivel de escritura?

- La escritura lo es todo.

O- (*)

quisiera florecer sin recibir nada
por mis poemas, publicar grandiosas novelas
sin que me paguen derechos de autor,
escribir ensayos fundamentales
sin hacerme famoso.
Déjenme así extraño y solitario.
Oh por favor déjenme florecer.


(*) Fragmento del poema DIARIO Z + 1:2/1/2004.

30/07/2009

Revista “Caretas”.

Tomado del blogs:
http://sol-negro.blogspot.com/

sábado, 1 de agosto de 2009

Presentación del poemario "Teoría de los Cambios" de Enrique Verástegui en la FIL 2009 este 05 de agosto (5:30 p.m).

Nuevo poemario de Enrique Verástegui.

NOTA DE PRENSA E INVITACIÓN:

Cascahuesos Editores & Sol negro editores se complacen en invitarles a la presentación de:

TEORÍA DE LOS CAMBIOS

Del gran poeta peruano ENRIQUE VERÁSTEGUI

La presentación estará a cargo de los poetas:

José Pancorvo
• Miguel Ildefonso


Día: 5 de agosto.

Hora: 5:30 p.m.

Lugar: Sala José María Arguedas de la XIV Feria Internacional del Libro de Lima (Vértice del Museo de la Nación (cruce de las Avenidas Javier Prado y Aviación - San Borja).

Los esperamos. Cordialmente:

José Córdova – Cascahuesos Editores
Paul Guillén – Editorial Sol negro

jueves, 30 de julio de 2009

EL ÁNGEL EN VUELO DE LA POESÍA: UNA PEQUEÑA ENTREVISTA A UN FILÓSOFO CIENCIASÓFICO, QUE ESCRIBE POESÍA.

Poeta Enrique Verástegui.
Foto: César Pineda.



EL ÁNGEL EN VUELO DE LA POESÍA: UNA PEQUEÑA ENTREVISTA A UN FILÓSOFO CIENCIASÓFICO, QUE ESCRIBE POESÍA.


“Mi amor es la poesía, la escritura a través de los cuales
expreso mi amor hacia el mundo”.

Enrique Verástegui.


Por: César Pineda Quilca y Charly Martínez Toledo.

El autor de “En los Extramuros del Mundo”, Enrique Verástegui, nos cuenta detalles de su último libro “Teoría de los Cambios”, el más inspirado y porque no decirlo el más esperado. Agrega además que este poemario se lo dedica a una amiga crítica argentina y que gran parte de sus poemas los escribió acá, a través de la Internet. Así mismo nos habla de algunas cosas más.


a


Día miércoles de Fiestas Patrias. 12 y 30 del mediodía en La Molina. A una cuadra y media de Constructores con Ingenieros. Por fin llegamos a ese bendito hogar tan esperado, donde vive un vate muy reconocido en compañía de su madre, hermanas(os) y sobrinas(os). Toco el 1er timbre de unos tres que están en serie. Mientras esperamos que Enrique salga a recibirnos, Charly y yo vamos a comprar un par de Maltin Powers en aquella bodega que se ubica justamente al costadito derecho de su casa. De pronto, el poeta sale raudo como si hubiese visto por ahí a una voluptuosa mujer cubierta de rosas que lo llama. Pero todo queda ahí, en fantasía nada más. Con mucho respeto y educación nuestro anfitrión nos saluda amablemente diciéndonos: "pasen, pasen, justo los estaba esperando. Siéntense en el sofá, pero no cojan nada", con una voz que te sacude y te pone alerta sobre cualquier hecho delictivo. La razón es muy simple. Sus libros están regados debajo del círculo de su mesita de sala como valiosos objetos de oro de un museo literario en exhibición. Y vaya que lo es. Lo notamos algo cansado, quizás un poco deprimido. Nos sentamos y escuchamos por un rato al poeta decir: “Mis amigos me abandonan por sus ocupaciones”. Pero su semblante cambia cuando damos inicio a la conversación.


- Enrique ¿Cómo surge “Teoría de los Cambios”?

- Surge de un proceso de introspección en mí mismo que busca encontrar mi yo a través de mi lenguaje poético.

- ¿Cuál es el núcleo temático del libro?

- Es la poesía y la naturaleza la temática. Son núcleos eminentemente poéticos.

- ¿Es tu poemario un libro espiritual?

- Sí, eminentemente espiritual. Está presente la idea de Dios.

- ¿Los poetas viven en un mundo múltiple?

- Deberíamos vivir en un mundo múltiple, si es que es un mundo múltiple.

- ¿Te consideras un poeta visionario?

- Sí me considero un poeta visionario por múltiples razones.

- ¿La poesía es cognoscible o todo lo contrario?

- La poesía es cognoscible. Lo innominado lo nombra la poesía.

- ¿De qué forma revoluciona la poesía en el mundo?

- Transformando conciencias.

- ¿Cómo alcanzar la plenitud de la vida?

- A través de la propia juventud y se es conciente del valor de la juventud a través de la escritura.

- ¿Qué sentimiento te ha generado la repentina muerte de Enrique Congrains?

- La desaparición de un gran cuentista. Lo leí muy joven por el año 66. “Lima, Hora Cero” fue un libro bueno por eso de la temática de las barriadas.

- ¿Qué se siente escribir a esta edad?

- Se es joven siempre. La mente no envejece nunca.

- ¿Cómo ves el futuro de la poesía peruana?

- Siempre se ha hecho buena poesía en el Perú. Toda la literatura va en avance.

- ¿Qué opinas de tu generación?

- Fue y es una generación excelente, porque transformó el Perú.

- ¿Qué representó para ti Hora Zero?

- Un grupo de élite de la literatura peruana y además teóricamente, el comienzo de la especialización en el Perú.

- ¿Qué otros proyectos o publicaciones tienes en mente?

- Publicar mis cosas inéditas.

- ¿Qué te parece la Internet?

- Un medio de comunicación fabuloso.

- Por último ¿Cómo te encuentras a pocos días de la presentación de tu libro?

- Tranquilo y a la vez nervioso...

- Gracias Enrique.

- Gracias a ustedes muchachos por la entrevista.


b


Y nosotros nos despedimos con un abrazo y un apretón de manos, encantados de escuchar sus mágicas palabras, llevándonos el sabor de la poesía a la boca…

ENTREVISTA A RODOLFO HINOSTROZA POR GONZALO PAJARES CRUZADO.

POETA Y GASTRÓNOMO: "Si hay una cocina de autor", yo hago "poesía de autor", se divierte Hinostroza.

Responde: Rodolfo Hinostroza*
Sobre sus libros, los poderes de la poesía y los homenajes.

“La poesía es monopólica, no deja hacer otra cosa”

Por: Gonzalo Pajares Cruzado

Aunque solo hubiera escrito sus dos primeros poemarios, Rodolfo Hinostroza (1941) ya merecería el parnaso literario. Consejero del lobo y Contranatura son libros poderosos que, a pesar del tiempo, siguen impresionando. Integrante de la generación del 60, mañana, a las 7 p.m., se le rinde un merecido homenaje en la Feria del Libro.

¿Qué siente un poeta cuando le llega la hora de los homenajes?

Uno sabe que llegarán. Lo importante es durar hasta que lleguen. A mi edad –tengo 67–, uno adquiere súbitamente importancia, sea lo que sea que haya hecho. Claro, imagino que algo habrá influido mi obra. También está la circunstancia histórica de que la generación del 60, a la que yo represento, ocupa ahora la escena cultural peruana pues, de nuestros antecesores –la generación del 50–, solo sobrevive mi amigo Carlos Germán Belli. Somos su relevo generacional y debemos estar a la altura (ríe).

¿Su generación está a la altura, en términos literarios, de la del 50?

Sí. Los escritores del 50 tuvieron la suerte de ser más numerosos. Sus vocaciones literarias fueron más permanentes y más consolidadas. En mi generación hubo gente que dejó de escribir prematuramente porque, en algunos casos, murió (como Javier Heraud, Luis Hernández) o tuvo algunos avatares. La del 60 fue una generación muy movida, muy dramática; incluso nos dividimos, sufrimos disputas, seguimos distintas tendencias. La del 50 estuvo muy influenciada por los poetas españoles. Recordemos que, en nuestro tiempo, España estaba en decadencia. Nosotros nos imbuimos de otras tradiciones: la alemana (Hernández), la francesa (yo), la inglesa (Lauer), etcétera. Pero creo que nuestros textos se están portando bien (risas).

Consejero del lobo (1965) y Contranatura (1971) fueron importantes. Luego existe la sensación de que su voz poética se apaga.

Es importante la pregunta porque mucha gente siente eso. Yo no dejé de escribir poesía. Sucede que me volví politeísta. La poesía ya no es mi único interés en la vida. Esta es muy monopólica y no nos deja hacer otra cosa. Yo escapé y me diversifiqué: he escrito teatro, cuento, novela, ensayo. Lustra Editores va a presentar la Biblioteca Rodolfo Hinostroza, que constará de 16 volúmenes. Empezamos con Cuentos incompletos, que incluye dos libros de relatos. También tengo tres piezas de teatro. La colección es auspiciada por la Universidad de Ottawa. Mi obra supera las dos mil páginas.

¿No cree que este 'desconocimiento’ se debe a que el poder de sus primeros libros opacó a los siguientes?

Quizás su magia, su misterio, su conjunción perfecta, esté en que reúnen experiencias literarias y vitales. Uno no puede solo jugar con el lenguaje, hay que vivir. Recordemos que fueron escritos en los adorados 60, una época especial donde estaban los Beatles, el neobarroco cubano.

Consejero… lo escribió en Cuba; Contranatura, en Francia.

Sí. En plena Revolución Cubana y después de vivir Mayo del 68, que fue un golpe de modernidad. Se desbordaron una serie de barreras: a la vida, a la imaginación. Un poeta debe conciliar una vida bastante intensa, involucrarse en muchos asuntos –aunque sean locos– y expresarse de una manera moderna, con la lengua de su época. Estos requisitos, creo, se cumplen en mis libros.

¿Los poetas del 50 se dedicaron a escribir y los del 60, a vivir?

Sí, pero recordemos que nosotros también hemos escrito… y mucho. Por ejemplo, Marco Martos publica un libro al año. Yo tengo 16.

¿Acepta el calificativo de simbolista?

No. La poesía moderna no tiene calificativos. No hay escuelas. Ni siquiera la gastronomía tiene escuelas. Ahora domina la 'cocina de autor’. En la 'poesía de autor’ pasa lo mismo. Como en la gastronomía, uno se apropia de lo que le da la gana y hace su propio menjunje. Eso es lo que siempre he hecho.

Tradujo a Le Clèzio. Parte del Nobel es suyo...

(Ríe). Aunque traducir es un acto de creación, no hay que exagerar. Él es un hombre muy interesante, preocupado por las culturas del Tercer Mundo. Soy un entusiasta de su obra. Mereció el Nobel.

* Rodolfo Hinostroza ha recibido la Beca Guggenheim. Viajará a Sri Lanka donde escribirá su nuevo poemario politeísta: Dioses.

29/07/2009

Fuente:
Diario: “Perú 21”.

Reseña de “Pakasqa Takiyniykuna” por Fernando Chuquipiunta Machaca

Nuevo libro.

“Pakasqa Takiyniykuna” de Feliciano Padilla Chalco

Por Fernando Chuquipiunta Machaca

Feliciano Padilla Chalco (Puno, 1944) es uno de nuestros escritores multifacéticos más leído y celebrado por los acérrimos lectores del orbe nacional. Sus obras literarias han recibido diversos reconocimientos, entre los cuales destacan el Premio Copé (1996) y el Canto al Lago (1999). Luego de haber publicado la novela !Aquí están los Montesinos! (San Marcos, 2006), el escritor Feliciano Padilla Chalco nos sorprende nuevamente con “Pakasqa Takiyniykuna” (Ornitorrinco Editores, 2009), poemario que universaliza los valores de la cultura andina, expresando hondos sentimientos dentro de un concierto de voces y signos cuyas raíces se nutren del manantial más genuino del alma quechua-hablante.

De esta manera, “Pakasqa Takiyniykuna”-mis cantos ocultos-, es un hermoso libro porque no sólo recupera la memoria ancestral, sino también los valores de la cultura andina y sobre todo la tradición del Ande con que se escribe esta clase de libros. Padilla tuvo la gran osadía de financiar su trabajo literario y eso le da la prioridad necesaria para realizar una acción pedagógica por el bienestar de la educación puneña. Asimismo, Feliciano Padilla Chalco escribe desde el eje a la periferia. Ese hecho nos parece aleccionador para hoy y para mañana.

Sí, en síntesis, se tratará, “Pakasqa Takiyniykuna” es un valioso poemario que se circunscribe en las acostumbradas reminiscencias del autor, precisamente aborda con mayor profundidad las interpretaciones cosmogónicas, que nos permite dilucidar nuestra identidad cultural. Así como también es necesario describir este hermoso trabajo realizado por el notable escritor Feliciano Padilla Chalco que a través de sus versos manifiesta, una preocupación por el destino de su pueblo y expresa siempre su constante compromiso ideológico con este país clasista, al que estamos sumidos y sigilosos los seres humanos dentro del fecundo faro del Altipampa.

miércoles, 29 de julio de 2009

DICCIONARIO DEL CURA LIRA.

Diccionario del sacerdote Jorge A. Lira.
(Un diccionario imprescindible).

Una novedad de la 14ª Feria Internacional del Libro 2009, es la reedición del diccionario del celebrado sacerdote Jorge A. Lira, debido al trabajo realizado por Mario Mejía Huamán.

¿Por qué hay personas que buscan el Diccionario Quechua - Castellano. Castellano - Quechua, del cura Jorge A. Lira, cuando otras prefieren textos de escritores invitados “estrellas”? La respuesta es una sola, se debe al prestigio y calidad lingüística del trabajo en quechua realizado por el sacerdote cusqueño. Pero también debido al rescate realizado por el quechuólogo Mario Mejía Huamán, quien lo ha actualizado aplicando el Alfabeto Fonológico utilizado por la Academia Mayor de Quechua del Cusco además de aumentarle con acierto una sección castellano-quechua.

Conviene recordar que con ocasión de la primera edición correspondiente a 1944 (Tucumán), el cura Jorge A. Lira escribió en una parte de la introducción: “Van cuatrocientos años y más, desde que el choque de dos suertes de espíritus animadores de dos civilizaciones, hizo que la construcción basada en la dignidad humana quedara destruida. El embate para esta civilización fue el empuje absurdo de una cultura que se dice ‘más avanzada’, y que parece haberse ocupado sólo de eclipsar tan singular efecto de la concepción del hombre. Registrados los medios por los que el inkanato logró cultura espiritual y material, hace diluido tanta hipótesis planteada, no para iluminarla, y más bien para envolverla en atmósfera de caótico misterio. Todo esfuerzo mental ha tenido atrevido deseo de querer lograr una solución inmediata de problemas, con sólo un vestigio de erudición, que, para agravante, es trunca”.

La segunda edición se realizó en Bogotá en 1982, de modo que tener este libro en el Perú era un lujo de pocas personas. El sacerdote Jorge A. Lira (Cusco 1912-1984) fue párroco en Maranganí donde conoció a Carmen Taripa y recogió canciones y poemas en quechua. Cuando trabajó como docente en el Colegio Pumacahua de Sicuani en 1939, alternó con el novelista José María Arguedas. Colaboró con él en la preparación de su libro Canciones y cuentos del pueblo quechua (1949). Es autor de Magnolias rojas (1942), Canto de amor (1956), Himnos sagrados de los Andes (1960, en dos volúmenes), Issicha puytu (1964), Tutupaca llakkta o El mancebo que venció al diablo (1964).

DETALLE

Mario Mejía Mario Mejía Huamán es magíster en filosofía por la UNMSM, actualmente es docente en quechua en la Universidad Ricardo Palma. Ha publicado Manual de quechua, 40 lecciones.

28/07/2009

Fuente:
Diario “La Primera”.

martes, 28 de julio de 2009

CRÍTICA A LA CRÍTICA.

Julio Ortega, poeta, escritor y crítico peruano.

Julio Ortega patrocinó a jóvenes narradores que presentaron sus textos en la 14ª Feria Internacional del Libro. Habla un crítico que ha hecho crítica a la crítica literaria.

- ¿Cómo defines a la nueva crítica en América latina?

- Ahora hay muchas formas legítimas de crítica ¿no? La crítica periodística, la crítica ensayística y la académica. Estas tres formas tienen una gran tradición y espacios propios. Lo que hace falta son los comentarios, reseñas, la crítica más inmediata. Como los medios de comunicación han perdido espacio para la cultura, últimamente, hay mucha producción literaria que no llega a ser reseñada. Y eso es terrible porque no se dan cuenta que la cultura es parte de la vida cotidiana.

- Eres un escritor que ha hecho crítica a la crítica ¿Hay una nueva crítica?

- Sí, claro, por ejemplo, en el Perú hay muchos jóvenes que se dedican a la literatura como reflexión a través de la profesión académica, es que van a ser profesores de literatura y ahora, la noción de ser profesor es también ser crítico literario de distinto nivel, puede ser muy académico y estudioso, pero también puede ser más ensayístico, puede recuperar la memoria literaria.

- La crítica es inherente a la literatura.

- Es cierto, acompaña a la literatura y se ha diversificado muchísimo. Es un espacio de lectura que no puede estar fuera de ella. En ese sentido, sí hay una crítica tanto como una literatura nueva. Muchos de los nuevos críticos son profesores aquí y en el extranjero. La lista es tan grande y sería injusto olvidarse de algunos. Por ejemplo, Peter Élmore, José Antonio Mazzoti, pero hay una segunda promoción que se ha formado acá y afuera.

- ¿Cuáles son las virtudes que debe tener la crítica literaria?

- La más importante para mí es el compromiso del crítico con el texto literario. La crítica no tiene que ser negativa ni destructora, menos opositora de lo que hay, debe ser más bien empática. Hay tanto bueno y no hay por qué ocuparse de lo malo. A veces hay críticos que actúan por mala fe o por disgusto. Cuando alguien escribe una crítica negativa, la mayor de las veces es por razones personales y cree que cuando demuestra entusiasmo, sucede que se demuestra débil, lo cual es absurdo. El entusiasmo es una forma de participación intensa y lo bueno debe tener más espacio que lo malo.

DETALLE

El escritor Julio Ortega opina que en el Perú hace falta una gran revista cultural a cargo de grupos de comunicación, así como hay sociedades que tienen una radio, una televisora o un diario.

28/07/2009

Fuente:
Diario “La Primera”.

POESÍA Y VERDAD EN LA OBRA DE JOHNNY BARBIERI.


POESÍA Y VERDAD EN LA OBRA DE JOHNNY BARBIERI

Por Alfredo Nicolás Lorenzo

El poeta avanza, se nos aproxima, nos asedia desde el mismo núcleo del misterio, de lo incognoscible, de su secreto tesoro, de su interior cantera grávida de ensueños y magia trae esos regalos, ese magnífico despojos de su espíritu que son los versos. Pocas veces vivencias de las más nobles que es dable gozar al amante de la poesía logramos escuchar en la propia voz del poeta la teoría de su arte, el desfile de sus normas, y su particular experiencia y sentir acerca de esa expresión suya hecha de amor y de fervor, Porque sólo tenemos para nuestro placer de seres perecederos aquella letra, aquella música que brota de su ánimo, de su creación, aquel perfume que parece perderse en los ámbitos de su aérea arquitectura.

Al escuchar en una tarde luminosa de Mayo acá en la Habana, en el marco del Festival Internacional de Poesía a Johnny Barbieri, poeta peruano de acento brizado de asombro y temblor, y enamorado del mundo; además identificado con el fresco de su coloquio, la esencia y el candor de su poesía exquisita, la fragilidad de la palabra de este poeta que alcanza en ocasiones la rotundidad del acero fino, va desgranado sus meditaciones en torno al hecho poético. Sus imágenes logran ofrecer la más justa y ceñida visión de su glosa a la propia obra, dando claror exposición didáctica a su plática aleccionadora. Sin adoptar posturas de domine, no se rodea de bruma para ser esotérico su mensaje, su charla abre senderos claros para su poesía nimbada de claridades.

El poeta halla de este modo la satisfacción de una fraternidad superior, de una comunicación espiritual de muy alta especie. Para Johnny Barbieri la poesía es transito, traslación, como el árbol cuando hunde sus raíces en la tierra y se eleva, se yergue y levanta sus ramas como brazos hacia el cielo; ese afán de altura, ese anheló de la luz y de lo desprendido es la sustancia de la poesía de este peruano.

Si en la tierra encuentra sustentáculo y apoyatura, en el poeta no puede permanecer, ya que queda como pegajoso amor en el campo. Por eso la poesía causa cambio en él, es una mutación que deja a los seres humanos en su primera condición: la poesía imprime su huella en ellos y los trasmuta y da un impulso que los levanta sobre el suelo.

De este índice primero derivan tres pautas para la poesía, una ha de ser móvil, no es estática, dos ese afán de remontar el vuelo ha de poner ante sí un exacto punto de llegada y por último, cancela sus aristas, purifica su expresión, aquí lata sus elementos en un constante deseo de pureza. A todos nos llega la poesía y la verdadera poesía encuentra asiento en todo corazón humano, yo confieso que los momentos de mayor satisfacción de Johnny Barbieri como poeta, como profesor, como amigo han sido aquellos en los cuales él ha podido observar la forma en que sus poemas se aposentan en los oyentes y en los lectores. Un sentimiento ecuménico, una filiación de comunidad se establece de esta manera entre el creador de poesía y los lectores ávidos de vinculaciones.

Nos quedan todas estas consideraciones en el campo teórico, meramente iconoclasta y mesiánico, Johnny Barbieri nos entrega con ademán y recato de cabal creación, algunos de sus poemas; nadie puede discrepar de esas nociones sobre el arte poético que el autor va desenvolviendo en el curso de su charla, cierta desavenencia cabría existir en otros conceptos suyos acerca de su escritura; porque a fin de cuentas la poesía esta más allá, o más acá de la creación o la expresión suprarreal que mira hacia fuera con cierta ubicuidad poética.

Quedará para siempre en la Literatura Peruana libros como Branda y la Mesón de los Pandos (1993), El libro Azul (1996), MAKA (1999), Jugando a ser Dios (2000), Carne de mi carne (2002), La Virgen Negra (2003), Libro Hindú (2005) y Yo es otro (2007); escrituras que le han dado un reconocimiento nacional e internacional a Johnny Barbieri, a veces he llegado a pensar como es que le va llegando este talento creador a este hombre, a esta personalidad humana, que lo sitúa entre los escritores más contemporáneos del siglo XXI.

Casa de las Américas, La Habana 2 de Julio de 2009.
Alfredo Nicolás Lorenzo (Poeta y Ensayista)


* * *

BIO – BIBLIOGRAFÍA

Alfredo Nicolás Lorenzo, Camaguey (1964). Poeta, practica la narrativa y el ensayo. Es fundador de la revista Proposiciones de la desaparecida Fundación Pablo Milanes, ha colaborado en Alforja Poesía y La Voz de Coahuila (México). Actualmente se desempeña como docente, promotor cultural y coordinador de talleres. Es miembro del Taller Literario de la Fundación Nicolás Guillén; aparece en la Antología Sonetos de Amor y otros poemas, (Universidad Autónoma de Coahuila, México (2003) y también en la Revista Hispanoamericana de Literatura del Perú. Ha participado con relativo éxito en concursos internos universitarios de poesía; ha publicado también numerosos ensayos, artículos y material periodístico en su corta carrera literaria.

Tomado de:
http://letras.s5.com/

lunes, 27 de julio de 2009

LA DIMENSIÓN LÍRICA DE EFRAÍN MIRANDA LUJÁN‏.

El autor de "Choza".

LA DIMENSIÓN LÍRICA DE EFRAÍN MIRANDA LUJÁN

Por Fernando Chuquipiunta Machaca

Efraín Miranda Luján (Puno, 1927) es, ante todo, el poeta más renombrado del siglo XX. Con motivo de la nueva publicación de Efraín Miranda, "Indio dios runa", publicado por Gonzalo Espino Relucé, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, libro que reúne toda su trayectoria literaria de este emblemático escritor andino, parece cobrar más adeptos, sobre todo en la poesía contemporánea del profundo Perú.

No obstante, “Muerte Cercana” (1954) es el primer poemario de Efraín Miranda Luján, en el que expresa su sentir cotidiano y su arraigo social. Lo que más impresiona en este valioso libro son los discursos poéticos que van desde la otra orilla: (“No me grites de calle a plaza: cholo!/ grítame de selva a cordillera,/ de mar a sierra,/ de Tahuantinsuyo a República: INDIO!”).

Dicho de otro modo, “Choza” (1978) es un excelente libro de poemas que en aquellos años permitió al autor desarrollar los elementos de su propio lenguaje: la libertad de la palabra, la armonía del verbo y la dimensión lírica, marcaron una continuación fortuita en sus versos, la misma que Efraín Miranda Luján expresa una poesía contestaria, realista y con un firmamento filosófico entre lo andino y lo urbano.

En efecto, con el libro “Vida” (1980) Efraín Miranda Luján escribe al universo sideral, retomando al mundo in extremis. Sin embargo no solamente vale sus glosas rimadas sino también su contenido testimonial de una época ya por desaparecer, pero sus escritos despierta un interés necesario por los temas que aborda. Como bien lo dice, Walter Paz Quispe Santos, en el suplemento cultural TOTORIA, que Efraín Miranda pone una barricada contra el sentido común dominante del otro, para que retorne el significante de la escritura de los espacios interiores del yo dominado.

Por último, “Padre Sol” (1998) es una magnifica obra poética de mayor factura y llena de jakisofía, en donde la rigurosidad y la contemplación astrológica son meramente importantes para Efraín Miranda Luján, porque permite, una vez más, que el verso sea como un revoloteo de estrellas, precisamente la cosmovisión del Altipamapa es un signo de su trabajo, por lo expuesto, es altamente recomendable leer los libros del neo-indio, Efraín Miranda Luján, gran poeta de las cordilleras del Ande.

HUMANO, DEMASIADO HUMANO POR CÉSAR LÉVANO.

César con su ahijada Kaametza Andrade.

HUMANO, DEMASIADO HUMANO

Por César Lévano

Esta noche, en la Feria del Libro, se rinde homenaje a César Calvo. “El divino” lo ha llamado José Luis Ayala. Yo creo más bien que era humano, demasiado humano.

En "César, siempre", recopilación de testimonios editada por Juan Pedro Carcelén (Lima, 2002), he contado episodios e imágenes de Calvo.

Lo conocí en 1957. En el libro mencionado escribí:

“Yo había salido poco antes de prisión. Vibré de alegría al reconocer, en ese adolescente que era César, el gonfalonero de una generación en que el verso era lírico y épico, nupcial y civil… Ya entonces distinguían a Calvo la pulcritud del verso, el austero deber frente a los problemas sociales y la risa, una risa enorme, asombro matinal de su alegría”.

“Para escuchar su sombra”, titulé el texto aquel. Pude también denominarlo “Para escuchar su risa”.

Pienso que su risa era en el fondo la sedimentación de una angustia. ¿Se acordarán los homenajeadores de esta noche del humor de Calvo?

De "Campana de palo", de Calvo, libro de textos publicados (o censurados) en el diario "El Popular", cité estos quevedianos sarcasmos del poeta:

• “Antes solamente robaban los ladrones.”

•“En el Perú los inocentes sólo tienen un día, los otros 364 son del gobierno”.

César fue el enamorado poeta del amor. No siempre lo fue, sin embargo, del amor afortunado. No puedo olvidar una noche en la que, en un café de Barranco, ofreció un recital.

Ataviado con elegante terno blanco en una mesa, solitario, en un altillo, leyó, sentado, una selección de su poesía. De pronto se puso de pie en gesto electrizante, y dijo: “Voy a leer mi ‘Nocturno de Vermont’. La mujer que lo inspiró me ofreció venir. Pero está ausente”.

Me parece escuchar el metal dolido de su voz diciendo: “Porque en barcos de nieve, diariamente, / tus cartas / no me llegan. / Y como el prisionero que sostiene / con su frente lejana / las estrellas: / chamuscadas las manos, diariamente / te busco entre la niebla.”

Más de una vez me acompañó, generosamente en el programa “Letra y música” que bauticé y dirigí en Antena Uno Radio. En una ocasión se definió: “Creo en el amor a la mujer, el amor a la patria y el amor a los demás, que es el fundamental.”

Todo eso se congregó en el intenso poema: “para Elsa, poco antes de partir”. Este es un fragmento: “Nada sino la libertad podría rodearnos ahora / y hacerte comprender que estuve solo / porque la intemperie no cabía en aquel cuarto sórdido / que tú insistías en llamar país, doce millones de rostros / pegados a los muros de un Orden repudiable y desleído”.

Enamorado de la vida, dispuesto, como su fraterno amigo Javier Heraud, a dar la vida por la justicia, dijo en improvisación en el Instituto Italiano de Cultura: “El poema no es el reflejo de la vida. El poema es la vida.”

Lo firmó con sus sueños.

27/07/2009

Fuente:
Diario “La Primera”.

ORALIDAD Y NOVELA.

Braulio Muñoz, novelista chimbotano radicado en Estados Unidos.

Habla Braulio Muñoz, autor de "Los apuntes de Alejandro", elogiada por Antonio Melis y Eduardo González Viaña, como una de las mejores novelas latinoamericanas.

- ¿Qué relación tiene esta novela con la anterior?

- La novela trata de unos apuntes que Alejandro hizo antes de morir en las guerrillas. Son recuerdos y reflexiones sobre Chimbote, donde pasó su juventud. La novela se conecta con la anterior porque el personaje central es el mismo. Pero en Alejandro y los pescadores de Tancay, quien habla es don Morales. Es él quien cuenta la historia de Alejandro mientras lo está velando. En esa novela, Alejandro se queda como un enigma. Estos apuntes aclaran en algo ese enigma.

- ¿A qué se deben las referencias literarias?

- Cada generación tiene sus escritores preferidos. ¿Quién entre los jóvenes que leíamos ahí por los años 50 y 60 no había leído algo de Goltari? ¿Quién no sabía algo de Vargas Vila o de Papini? Estas preferencias se pierden con las generaciones. Ya casi no se lee a Goltari. En Los Apuntes de Alejandro el editor ficticio da contexto a los apuntes. Las referencias literarias nacen así.

- Sin embargo, hay una presencia de la oralidad.

- Mis personajes participan de lleno en el mundo oral. Trato de escribir de tal manera que la voz del personaje se reconozca aún en sus sueños. En Los Apuntes de Alejandro esto tiene mucho que ver con la memoria, biografía e historia. La verdad es que en mis novelas el narrador omnisciente se da muy poco. A lo mucho aparece al comienzo y al final.

- Pero se alimenta de la sociología.

- Todos mis personajes se sienten inmiscuidos en el quehacer común. Aun en una novela tan psicológica como es The Peruvian Notebooks –trata de un peruano inmigrante indocumentado a los Estados Unidos que reflexiona sobre sus actos mientras espera que la policía llegue a arrestarlo– el mundo interior del personaje se conecta con el mundo social que lo constituye.

- En cuanto a la estructura.

- La novela está escrita como una serie de voces y recuerdos que se dan en diversos tiempos y espacios, la estructura la encontré durante la escritura. Hubo aspectos que no se concretaron sino hasta el último momento.

- Cómo te ubicas en la literatura latinoamericana.

- Aunque empecé a escribir hace unos años, pertenezco a mi generación. Las técnicas modernas me son conocidas, claro, pero soy un escritor de los 60.

DETALLE

Braulio Muñoz, publicó anteriormente la novela Alejandro y los pescadores de Tancay, texto traducido con éxito al inglés y al italiano.

27/07/2009

Fuente:
Diario “La Primera”.

Hoy se presenta el libro de crónicas “Días de Cosecha” en Villa el Salvador.

Presentación de libro.

Hoy a las 8:00 pm. se presenta el libro “Días de cosecha” de la escritora colombiana Vera Carvajal en Villa el Salvador. Los comentarios estarán a cargo del entrañable y excepcional editor cuzqueño Enrique Riveros. La cita es en el Local Comunal del Parque Central del Sector 3, Grupo 9 de Villa El Salvador (A 1 Calle de la Av. Mariategui).

Ingreso Libre.

La cultura y sus cultores en la región Lambayeque por Nicolás Hidrogo.

Pasión por la literatura.

LA CULTURA Y SUS CULTORES EN LA REGIÓN LAMBAYEQUE

Por Nicolás Hidrogo Navarro
(
hacedor1968@yahoo.es)

Depende cómo y quién mire, la cultura artística podrá ser una expresión vana y un hecho prescindible, baladí, accesorio y retorcidamente fatuo o podrá ser una necesaria expresión dual humanizadora que enriquece la espiritualidad del hombre y que engrandece la refinación y la exultación humana.

En la región Lambayeque perviven alrededor de un centenar de personas que intentan y realizan cultura artística, algunos por una compensación económica condicionada a su actuar y otros por puro amor al arte sin afán crematístico. En este contexto no se vive aún una fusión integradora para afrontar juntos como una plataforma los olvidos y marginaciones del Estado. Al contrario se vive una insular y archipiélaga situación en el actuar y una resignación que se traduce en voces de protestas aisladas con ausencia de propuestas y proyectos que orienten la captación de necesarios recursos para la promoción y ejecución de actividades.

Desde los albores de la civilización Moche, el arte ha tenido expresiones similares a los de la vieja Europa y las grandes culturas clásicas: los huacos retratos, los telares, los murales revelan escenas de pintura, danzas, ritos con ceremonias corales. La misma aún incipiente escritura de los pallares revelaría que un cierto segmento importante de la población del antiguo Lambayeque se dedicaba a las artes mientras otros se dedican a la producción y el gobierno de los pueblos. Lo que revela que Lambayeque, tiene un ancestro que no ha sido creado en estos tiempos, sino que se encuentra en plena sistematización y refundición sincrética con el arte europeo mismo de los conquistadores. Debemos quitarnos esos prejuicios adánicos y mesiánicos y comprender que los procesos culturales no dependen de personas o sólo una época, sino de todo un colectivo con sus efectos y repercusiones de antagonismos, necesarios para el fortalecimiento o el redireccionamiento. Lambayeque, antes que las danzas republicanas del Tondero, Marinera, ya tuvieron sus expresiones ceremoniosas y rituales acompañados de movimientos coordinados y con una coreografía establecida. Los mismo que en la pintura muralista o los frisos y quizá la propia escritura pallaresca revele los mitos cosmogónicos contenidos en cada signo aún indescifrado.

Los mitos urbanos que se han creado en torno al quehacer cultural han calado hondo en el imaginario de las autoridades hasta llevarlos al punto de prescindir y ver al arte como un vano oficio y un ocio placentero. Por ello expresiones: “Los artistas son la rareza social”, “Los poetas son los borrachines descarriados no exento de frustraciones y melancolías sin fin”. “Los pintores son esos niños que sus padres no les compraron sus colores cuando infantes”. “Los cantantes son esos bohemios que buscan lanzar sus alaridos lastimeros para su propia catarsis”. “Los danzarines son aquellos tímidos que intentan hablar con su cuerpo”, cosas por el estilo le han dado rareza y hasta cierta excentricidad al arte mismo.

Sin embargo, el arte, lejos de extinguirse por la falta de apoyo y un estímulo real, se ha mantenido y se mantiene por al pervivencia misma de sus cultores que autoestimulados saben que así como hay artistas académicos, los hay empíricos que se han formado en la misma universidad de la vida y como tal les basta ser y dar lo que su talento innato les dio. Puede que los artistas hoy sean menos y hasta puede que quede uno o nadie, pero el arte permanecerá incólume e inmanente en el imaginario y en la subliminidad de las cosas.

La ausencia de un organismo multidisciplinar, plural, divergente y contestatario, que coberture todas las artes y aristas de la cultura ha devenido en un cuidado del statu quo antes que en un liderazgo impulsor de iniciativas regionales o nacionales que generen un movimiento intelectual capaz de reivindicar la cultura en su expresión más civilizada y revaloradora de los productos artísticos. Se está jugando sólo un rol “administrador y receptáculo coyuntural” de elementos sincréticos en el quehacer cultural con el empaque de un lenguaje muy de moda “gestión cultural”, pero al margen del ruido del autobombo –y muchas veces pedante, egolátrico-, no se aprecian resultados colectivos, sino cumplidos objetivos específicos de algunas expresiones en particular. Situación agravada por las modificaciones de las designaciones del centralismo de imponer los cargos de directores del INC regionales, como “de confianza”, de extracción y trasplante externo al conocimiento particular de problemas, necesidades y orientaciones vivenciales (nadie puede amar ni luchar por lo que no conoce) que obedecen a designaciones de consignas y lineamientos gubernamentales, antes que expresiones democráticas que recojan las expresiones artísticas sin ningún elemento de censura ni vetos. Otra sería la situación si los propios artistas eligieran a sus representantes que orienten los proceso de promoción cultura y los represente a ellos no al gobierno de turno o al que lo designó a dedo; no solamente se sentirían representados – no autoridades impuestas- sino que liderarían sostenidamente los cambios y exigencias con apoyo de toda su representatividad.

La danza, la música, la pintura, la escultura, el teatro, la literatura, ocupan centralmente el quehacer que tiene como telón de fondo un panorama desolador de la falta de apoyo de las propias autoridades de los gobiernos locales, regionales y hasta nacionales por la ausencia de políticas programáticas que incentiven y promuevan, así como mantengan el legado artístico con lineamientos de apoyos concretos, más allá de la demagogia lastimera y los usos oportunistas.

Si bien cultura en su sentido lato se entiende toda producción manual o intelectual humana que el hombre ha creado en su afán de sobrevivencia y desarrollo, en su acepción restringida y compuesta cultura artística es un producto intencionado estético que busca sensibilizar y emocionar al espectador.

De acuerdo a la definición de artista aparecida legalmente en la Ley , Nº 28131 del Artista, del Intérprete y del Ejecutante (10/12/2003), artista es “toda persona natural que representa o realiza una obra artística, con texto o sin él, utilizando su cuerpo o habilidades, con o sin instrumentos, que se exhiba o muestre al público, resultando una interpretación y/o ejecución que puede ser difundida por cualquier medio de comunicación o fijada en soporte adecuado, creado o por crearse”. Ser artista no es entonces una actitud excluyente o necesariamente predestinada, sino que potencialmente todos estamos en capacidad de elevarla a esta categoría, dedicándole algo de tiempo para educar la actividad y otra para presentarla ante los demás.

Para gestar cultura artística no basta un blog que promueva individualmente a un poeta o un pintor. Para generar cultura artística no basta llenar las butacas de un teatro y vender todas sus entradas de función. Para hacer cultura no basta elucubrar, editar y difundir un texto literario en una presentación o de colegio en colegio. Para fomentar la cultura artística no basta colgar en caballetes los cuadros en una muestra pictórica individual o colectiva. Para incentivar cultura artística no basta con convocar y realizar un festival de marinera o tondero. Para generar cultura artística no basta musicalizar la letra de un poema y editarlo en un CD-ROOM o colocar por todo Chiclayo banderolas. Para hacer cultura artística no basta colgar una banderola gigante de una función de títeres o marionetas. Para forjar cultura no basta que tú mismo elabores una nota cultural publirreportaje con más flores que los campos de Monsefú.

Para hacer cultura es necesario que el arte que tú entregues sensibilice, humanice, tengan la capacidad pygmaliónica de transformar al ser humano por dentro y por fuera, en la congruencia de sus actos, en la fortaleza de su palabra y sus hechos –no para la foto ni para complacer demagógicamente a la galería-. Para promover cultura estética: literaria, pictórica, dancística, musical, teatral, plástica, es necesario que tu arte no sea una serie de repeticiones e imitaciones de un arte mercantil, light. Es necesario que tu arte sea transgresor, que busque la novedad y el despegue de la imaginación y la creatividad cual ave que se remonte por los aires y que tu límite sea el cielo.

No basta la actividad artística aislada y descontextualizada, es necesaria la reflexión filosófica, crítica, por qué, para qué del arte. Es necesario generar una pedagogía del arte en las escuelas, colegios, institutos y universidades –y aún fuera del sistema educativo- , exige la valoración y la educación por educar la sensibilidad humana y que ello invite a la acción y el cambio. No pretendamos convertir al arte en una expresión de consumismo frívolo o una moda superflua que sólo busca etiquetar y adornar a quien consume. El arte no puede ser ajeno a los problemas sociales y del existencialismo humano, peor tampoco puede ser un instrumento fácil del poder, de la política y la religión. El arte debe ser el fuego devorador que creme todo lo malo de las perversiones humanas y que edifique un hombre renovado, más libre, más humano, más consciente de su mundo y sus actos.

Si se quiere construir políticas culturales y promover la cultura, se tiene que partir del sustrato más importante: el artista, con sus necesidades, sus apuestas, sus necesidades, sus aspiraciones. Se tiene que partir de las bases, no de un escritorio a control remoto desde algún punto de un edificio capitalino, como hasta ahora se suele digitar como debe ser y manifestarse el arte.

Sin embargo el arte no acepta barreras, condiciones ni gratificaciones. El arte libre, fluye como el magma de un volcán arrasando contra toda indiferencia, imposición, censura o veto: el arte sencillamente es y será así aunque destruyan los libros, los lienzos, acallen la música o petrifiquen la danza. El arte y el artista no aceptan mordazas y por antonomasia es siempre expresión contestaría y no adormecedora de los sucesos de la humanidad misma. Respeto a los artistas que no venden su arte, sino que lo dan a cambio de una glorificación en el imaginario colectivo. Por supuesto que necesitamos románticos soñadores, estos transforman y construyen mundos posibles; por supuesto que necesitamos “Quijotes”, el arte lo exige. Allá los Sanchos que todo lo hacen por interés y pasan a ser los ingenuos compadecidos de la historia universal.

Un gran porcentaje de los que han asumido el intítulo de artistas no esperan gran cosas del Estado, cuando saben que el arte no es una mercancía que deba satisfacer a delibery los caprichos de algunos potentados, sino que reclaman un espacio libre de cualquier condicionamiento y censura a priori, mayor difusión de los medios de comunicación, un poco de reconocimiento y revaloración de las expresiones. Para otros quizá sea condición sine qua non y un sustento de vida perentorio sin el cual no hay arte ni artista.

DESDE PUNO: NUEVO LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE HUANCANÉ.

Texto del doctor Felipe Sanchez Huanca.

NUEVO LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE HUANCANÉ

Por Fernando Chuquipiunta Machaca

Se halla en circulación el novísimo libro: "Huancané, ensayo monográfico II”, que contiene valiosos aportes y se convierte en libro imprescindible que no solo recrea todas las exigencias de las ciencias sociales modernas; sino más por el contrario, nos permite avizorar otros trabajos seguramente más maduros, en la medida que el autor va trabajando los nuevos hallazgos históricos del altiplano puneño. El reconocido historiador huancaneño Felipe Sánchez Huanca, que en 280 páginas expone novedosos temas; así tenemos a la historia de un pueblo en busca de un destino inigualable, que empieza a ser estudiado y analizado para cimentar una memoria social, futura y coherente.

El historiador Felipe Sánchez Huanca trae consigo un meticuloso estudio que explica el pasado, analiza el presente y nada de lo que se haga en el futuro, puede prescindir de la memoria colectiva. Los restos arqueológicos que tiene esta hermosa provincia, son de singular importancia, las famosas ciclópeas de Kalacumo del distrito de Cojata, en cuyo cerro existen vestigios enigmáticos de la cultura pre-incaica, pequeñas chullpas, graderíos, circunferencias construidas a base de piedra, elementos arquitectónicos de la antigüedad; y no solamente se trata de averiguar la trascendencia histórica de nuestro medio andino, sino que se han desempolvado fuentes documentales para explicar nuestra identidad cultural frente a otras culturas ancestrales que nos brinda irradiación a nuestro pueblo de origen Aymara, como los Lupacas y los Quechuas que son los Antucollas.

De la misma manera, el libro ofrece información completa sobre lo que fueron los personajes representantes de la provincia de Huancané y sobre los avatares de Mariano Larico Yujra, quien buscó una educación digna, defendiendo los sagrados intereses de la raza indígena, también participó activamente en la Sublevación campesina de 1923 en Wancho-Lima. El libro del historiador Felipe Sánchez Huanca, viene a ser no solo un libro esperado sino, además, es la primera piedra angular sobre la que erigirá las sucesivas maneras de ver a un pueblo desde adentro, cuya historia recién empieza a ser interpretado.

Como decía Alberto Flores Galindo en uno de sus libros: “La historia se alimenta con la mitología, la cosmogonía, la magia, la música, la costumbre y la jaqisofía, es decir, con una actitud filosófica del ser humano frente al cosmos, la vida y la muerte”. Dicho de otro modo, este encomiable libro: “Huancané, ensayo monográfico II” del talentoso escritor Felipe Sánchez Huanca es una guía aleatoria que, servirá para la edificación de una futura sociedad justa, libre, democrática, sin miseria, sin violencia social ni menos niños mendigos en las calles.

domingo, 26 de julio de 2009

ESPECIAL: "EL PERÚ DE ARGUEDAS" EN EL DOMINICAL.

Número dedicado a nuestro querido escritor José María Arguedas.

Hoy en la mañana al ir al puesto de periódicos, con la única misión de comprar tan solo uno de ellos, me di con la sorpresa de saber que el diario "El Comercio", vía el suplemento cultural “El Dominical”, había realizado un merecido número especial a uno de nuestros más grandes escritores nacionales y de todas las sangres como es el caso de José María Arguedas. Al interior se puede encontrar una diversidad de muy buenos artículos -uno de ellos el de Ricardo Gonzáles Vigil-, testimonios de sus dos amigos músicos: Jaime Guardia y Máximo Damián, paseos y recuerdos en un viaje hacia adentro por conocer la memoria de su infancia, un poema en quechua dedicado a dos de sus mejores amigos: Cueto Fernandini y Jhon Murra; enterarnos de los huaynos que solía cantar él mismo (alguno de ellos, grabado con su propia voz), identificarnos con ese proyecto solidario, artístico y colectivo en favor de una cruzada de motivación y aporte para la concreción del Museo Arguedas en Andahuaylas, leer opiniones importantes como, por ejemplo, lo que manifiesta el periodista César Hildebrandt: "Hay escritores que a uno lo hacen gozar, pero con Arguedas uno cambia para siempre", etc, etc, etc... Para facilitarnos la lectura el blogs: http://discursiva-ed.blogspot.com/ se ha tomado la molestia de ordenar la información para el gusto y beneplácito de "los millones de lectores arguedianos en todo el ciberespacio". Los que deseen pueden hacer clip en cualquiera de los links azules que a continuación se presenta.

"EL DOMINICAL"
(26/07/2009)

1984 , de Orwell, 60 años después por Carlos Guyot.

Obra cumbre.

Perlas en la red

"1984 , de Orwell, 60 años después"

Por Carlos Guyot

¿La obra maestra de George Orwell acerca de la censura y el autoritarismo fue víctima de la censura y el autoritarismo? La acusación circuló en los blogs la semana pasada a raíz de un incidente en que se vieron envueltas Amazon y la novela 1984. La historia es la siguiente: el mayor proveedor de ebooks ofreció durante unas semanas la versión electrónica de la novela de Orwell para descargar en el Kindle, lector del que lleva vendidos casi medio millón de unidades. Pero una mañana decidió borrar de manera remota todos los ejemplares electrónicos en poder de los usuarios, y acreditarles en su cuenta los US$ 0,99 que habían pagado por él. "Parece Gran Hermano monitoreando tu contenido en tu Kindle", se quejaron los usuarios en el sitio de Amazon. La decisión, según la empresa, se debió a una controversia sobre los derechos de autor del libro: una pequeña editorial había utilizado una herramienta de auto publicación para subir el libro al sitio de Amazon, pero a las semanas los verdaderos titulares de sus derechos hicieron el reclamo y Amazon decidió utilizar su largo brazo electrónico para borrar los archivos.

La anécdota actualiza dos de los temas más controvertidos que rodean la experiencia digital: el límite entre lo público y lo privado, y la vigencia o respeto de los derechos de autor. El Kindle permite ir haciendo anotaciones al margen de los textos que uno lee, y registra, por supuesto, qué libros uno leyó, en qué momento, hasta qué página... ¿Toda esa información está a disposición de Amazon? ¿Decidirá usarla con intenciones comerciales? ¿O ideológicas? ¿Qué hay de los rastros digitales que, como huellas dactilares, el navegante de Internet va dejando en sitios como Google, Facebook o YouTube? Consciente del temor que puede generar el fantasma de un Gran Hermano digital, dos días después del incidente Amazon anunció que está modificando sus sistemas para, en el futuro, evitar remover libros ya comprados por los usuarios.

Los especialistas apuntaron que la experiencia digital trasciende las fronteras del mundo físico, y por lo tanto la cuestión de los derechos de autor no admite soluciones sencillas: si bien en los Estados Unidos 1984 estará atada a copyright hasta 2044, en otros países, como Canadá, Australia o Rusia, la novela de Orwell ya es de dominio público.

Winston Smith, protagonista de esta novela publicada en 1949, no lo hubiera hecho mejor: parte de su actividad en el Ministerio de la Verdad consistía en... destruir libros.

25/07/2009

Fuente:
Diario “La Nación” ADN CULTURA.