sábado, 28 de marzo de 2009

EL SUEÑO DE LA VIDA: POESÍA Y MUNDO por Héctor Hernández Montecinos

Reciente obra de Raúl Heraud

EL SUEÑO DE LA VIDA: POESÍA Y MUNDO
Presentación de Teatro de la Crueldad de Raúl Heraud
Por Héctor Hernández Montecinos

Como si se tratase de una luminosa noche llena de cuerpos celestes, de hoyos negros, de galaxias y nuevas constelaciones, la poesía latinoamericana representa hoy en día una utopía hecha realidad, un sueño colectivo en medio del escenario de la crisis mundial de la especulación fascista del terror. Poetas, poéticas, obras, encuentros, ires y venires, diálogos intensos no dejan de sucederse preguntándose el porqué de este alucinante movimiento que tensiona y deslinda la nacionalidad rígida de los autores para pensarse como latinoamericanos, como una inmensa cartografía absolutamente heterogénea, múltiple, nómade, lúdica y lúcida.

Me lo he preguntado yo y se lo han preguntado muchos, y no podemos responder, pero la cantidad y calidad de las obras que se están haciendo en nuestro continente, como diría Vallejo, está respondiendo a preguntas que aún ni siquiera se han formulado y he allí una luz, una negra luz que hace de esta noche global, una esperanza de que existe un día de mañana, que incluso es mejor que este.

Es este final del mundo que vivimos el cual Raúl Heraud en "Teatro de la crueldad" ha convertido en el final de una obra, así su libro se lee al revés, es decir de fin a principio, o mejor dicho de fin a finalidad, pues como si se tratase del desenlace de una tragedia, el escenario, la idea de mundo, se devela y los personajes se muestran en su absoluta (des)integridad que es su vida misma.

En “Primer acto” los fragmentos delirantes de la realidad adquieren una conciencia de muerte, lo cual es decir, lenguaje, pues bien allí en una máquina del tiempo que es el ojo se recorre la más desoladora mirada a un dios víctima de su creación que es el mundo, en el cual se pierde como un anónimo voyeur, pero a la vez halla la pregunta inicial e iniciática que el mismo autor parodia. Cito:

"como tus ojos locos sobre el vacuo mundo
como tus manos abruptas y disímiles
desde la abisal orilla…

ahora, dime Raúl
quiéneres tú…?"

Es en ese mismo sentido es de donde nace la ‘crueldad’, que no es más que la vida misma mirada en su más descarnada honestidad y en su más desprejuiciada esencia. La muerte es cruel, la vida es cruel, el amor es cruel, el destino es cruel, la poesía es cruel, pero siempre es vida, que señala su finalidad, su acabamiento, pues la crueldad es un gesto extremo para volver a sí, a lo elemental, lo primero, lo humano.

En “Segundo acto” tanto las mitologías de un Ícaro, metáfora del mundo, como la de un Rimabud, metáfora del poeta, vienen a decantar su cuota de cinismo y verdad en esta tragicomedia que no deja de preguntarse por una razón de sí, por como convertir el miedo en deseo, por como hacer de la vida misma un poema incesante, riesgoso, profundo que embista al pánico, la vanidad y el fascismo.

"a un segundo del vuelo
la quietud es paranoide
todo sentido real se quiebra
vidas sucesivas y maníacas
construyen mundos irrepetibles
generando infinitas formas de terror".

Ya en el “Tercer acto” esta escenografía adquiere un carácter de personaje, y su racconto parece ser una declaración de principios en tiempos de guerra, cuando la batalla final es entre la vida y el poema, lucha a muerte en la cual el autor desaparece y sólo queda trazos de ese cadáver simbólico en la página en blanco. Asimismo, la historia se transfigura también en esa escena de una guerra donde todo muere, pues esa es la economía de la crueldad, la que propone dejarse morir o arremeter hasta lo más profundo de la vida, sin tapujos, ni miedos. Cito:

"toda deshumanización
toda representación burlesca y alegórica de ti mismo
es solo parte de tu contradictoria naturaleza humana…

desde el precario teatro de la sinrazón
interpretas para el aplauso
la desquiciada película de tu vida".

En el “Intermezzo” es cuando se radicaliza el cara a cara a ese dios que no sabe qué hacer con su obra, con su creación, al modo del poeta que ve consumida su vida por la palabra, el lenguaje, la lengua materna, las lenguas muertas que son cada uno de los libros que están ahí para que uno de nosotros sea el primer equilibrista en caer al cielo, pues en la tierra solo hay sangre y humo.

Es la apariencia de un gran circo, de una obra burda la que envuelve y sugiere "Teatro de la Crueldad", pues si bien dialoga con la alucinación dramática de Artaud, también se ciñe al protagonismo de una propia vida vista en un escenario que es la conciencia de sí, donde toda moral, toda creencia es puesta en una cuerda floja tal como las nociones de verdad y fe.

"cuando recorras cada pozo de huesos
cada mierdero con sus despojos humanos
comprenderás que no se trata de amor
ni de juicio final
sólo que aquí
huele a muerte
permanentemente".

“Acto final” es la agonía de toda creencia que hay en cada mito, tal como se señala: “Dionisio admira la belleza del sapo”, y es aquí donde la comedia se hace más clara como una tragedia, y viceversa, pues si bien es una crítica feroz al yo que es el mundo aparece la resignación de que no hay otro, entonces de allí, como el canto del cisne antes de morir un último grito es un amanecer y un abrir los ojos al límite para dejarse llevar por la suave noche. Cito:

"y es que no existe otro universo Dionisio
sólo esta gran fosa larvada
que pugna por permanecer
sobre el cadáver de la vida".

"Teatro de la Crueldad" de Raúl Heraud concluye con su “Epílogo”, se bajan las cortinas, se apagan las luces, los personajes nos sacamos el maquillaje, nos desvestimos y aparecemos como cadáveres ante la página en blanco del poema y de nuestra propia vida, y quizá ese sea el gesto más radical de este imperdible libro, la posibilidad de ver la construcción de un personaje como lo es el lector, pero quizá más allá ver como se desnuda una vida, y lo que esa vida creía de su propia vida, lo cual es fundamental para el mañana que empieza hoy, ahora mismo, ya.

La Habana, febrero de 2009.

Fuente:

Abril: Mes de las letras en el "ICPNA"

Análisis de sus obras en el ICPNA

Mes de las Letras 2009

El ICPNA, siguiendo con su esmerado apoyo y compromiso con la difusión cultural y el mejoramiento de la educación en nuestro país, conjuntamente con su red de Bibliotecas, ha preparado el ciclo "Mes de las Letras ICPNA 2009", el mismo que contará con la presencia de destacados especialistas de la Academia Peruana de la Lengua, quienes expondrán acerca de algunos de los más importantes escritores nacionales. A continuación la programación:

Lunes 06

EL MUNDO DE LA LITERATURA EN LOS CUENTOS DE RIBEYRO
Expone: Dr. Antonio Gonzáles Montes


Lunes 13

LA MATRIZ ROMÁNICA DE LA POESÍA DE CARLOS GERMÁN BELLI
Expone: Dr. Marco Martos Carrera

Lunes 20

EL INCA GARCILASO: EL DISCURSO DE LA LEYENDA
Expone: Dr. Oscar Coello Cruz

Lunes 27

LA DESMITIFICACIÓN EN LA POESÍA DE BLANCA VARELA
Expone: Dr. Camilo Fernández Cozman


Los conferencias se dictarán en las fechas anteriormente indicadas en la Galería Germán Krüger, ICPNA de Miraflores en el horario de 7:00 p. m.

Están todos invitados.

Poesía en el Sur este lunes 30 de marzo

Poetas peruanas

Este lunes 30 de marzo se realiza por cuarta vez un recital poético en Villa el Salvador. Esta vez las escogidas son poetas mujeres. Aquí sus nombres: Melissa Patiño, Zoila Capristan, Eva Velásquez, Indira Anampa y Josefina Jiménez. La cita empieza a las 8 pm en la Biblioteca Comunal del Parque del Sector 3, Grupo 9, Villa el Salvador. El ingreso es libre.
Si deseas leer poemas de alguna de ellas entra a este link: www.programasoloparalocos.blogspot.com

viernes, 27 de marzo de 2009

Ochenta años de vigencia de la revista "Amauta"


Amauta:
Textos del Simposio Internacional.

Al cumplirse 80 años de la aparición de Amauta, el INC, la Casa Museo JCM y la Asociación Amigos de Mariátegui, convocaron al Simposio Internacional: Amauta, 80 años. En setiembre de 1926, José Carlos Mariátegui escribió el primer editorial para "Amauta" señalando: “Esta revista, en el campo intelectual, no representa un grupo. Representa, más bien un movimiento, un espíritu. En el Perú, se siente desde hace algún tiempo una corriente, que cada día es más vigorosa y definida, de renovación. A los fautores de esta renovación se los llama vanguardistas, socialistas, revolucionarios, etc. La historia no los ha bautizado definitivamente todavía”. Con ocasión de cumplirse 80 años de Amauta, la Asociación Amigos de Mariátegui presidida por Estuardo Núñez, Javier Mariátegui y César Lévano realizó un certamen de carácter internacional entre los días 6 y 9 de setiembre del 2006. Intervinieron destacadas personalidades y fruto de ese certamen es el libro editado por el INC: Amauta, 80 años. Simposio Internacional.Se publican intervenciones de Óscar Terán, Héctor Alimonda, Winston Orrillo, Ricardo Melgar Bao, Osmar Gonzáles, Maynor Freyre, David Sobrevilla, Gustavo Espinoza, Wilfredo Kapsoli, Manuel Pantigoso, Benjamín Maticorena, William Stein, César Lévano, Ricardo Falla, Eloísa Arroyo Galarza y Fanny Palacios Izquierdo. Se da cuenta del fallecimiento de Óscar Terán y de Eloísa Arroyo Galarza, hija de Moisés Arroyo Posadas.

27/03/2009

Fuente:

sábado, 21 de marzo de 2009

21 de marzo: "Día Mundial de la Poesía"


Hace dos días atrás me llegó -como casi siempre- el periódico virtual "Con-fabulación", donde se toca un tema muy especial: "Día mundial de la poesía". Aquí algunas palabras que se pueden leer en sus páginas:

El 21 de marzo señala el advenimiento de la primavera, la estación exultante que invade con idéntica fiereza los campos y los cuerpos, la realidad fugitiva y el deseo impetuoso; la “estación violenta”. Su presentación enardecida, su expresiva encarnación, su efluvio incorregible, constituyeron por siglos el estandarte de la mirada distinta, el canto de los diferentes, el ánfora de las danzas y la música donde se refugió la libertad, la respuesta de la imaginación creadora contra las cruzadas del miedo, el grito de la rebeldía incapturable: el 21 de marzo inaugura las mitologías libertarias... Por eso, el 21 de marzo ha sido escogido universalmente para celebrar el "Día Mundial de la Poesía" en las grandes capitales del orbe (París, Nueva York, Berlín, Londres, Amsterdam, Roma y Bogotá), porque la palabra poética es el lugar de todos los encuentros, verbo evadido de la morgue del idioma y del presidio de la convención, cruzada contra el miedo, insurrección innombrada y mitología rebelde...



Comparto a cada uno de ustedes una pequeña muestra de poemas. Ahí les va.

William Ospina

EN LAS MESETAS DEL VAUPES

Qué son las canoas sino los árboles cansados de estar quietos.

Qué son los postes de colores sino los árboles hundiendo sus raíces en el cielo.

Qué son los puentes colgantes sino los árboles jugando con el vértigo.

Qué son las alegres fogatas sino los árboles contando su último secreto.

Follaje de las ondas que va quedando atrás con el golpe del remo.

Follaje de sonidos que en torno de los postes enardece al guerrero.

Follaje de invisibles caminos que comienza en el confín del puente.

Follaje de humaredas que ascienden en desorden entre las titilantes orquídeas.

Con granadillo hice el bastón para espantar a los malos espíritus.

Con la madera del caobo hice las cuentas de un collar para tu pecho oscuro.

Con fruto seco del tekiba hice la copa en la que le ofreciste el agua.

Con la madera del laurel hice esta flecha.


Carlos Fajardo Fajardo

Madre

las voces del exilio me han llamado.

Miro al horizonte.

Viajo en esta barca sin retorno

lleno de vacíos.

Madre

cuelga un ramo verde en la puerta de casa

espanta la muerte.

Viajo hacia el abismo


Federico Díaz-Granados

INUTILIDAD DEL OFICIO

Cuánto se ha sacrificado para escribir estas líneas

cuántos pesares y melancolías

para asumir con dignidad la ruina y el abandono

y sobrevivir a la tragedia.

Y siempre habrá poesía

pero volveremos a las mismas y repetidas palabras

todos los temas están dichos

y habrá que repetir en cada verso

ritmos ya entonados, amores y muertes ya cantados.

Cuánto sacrificio para escribir algunas palabras de basura

cuántos sismos interiores.

Para que no las lean, se burlen o no aplaudan en un recinto.


Jorge Cadavid

DISCURSO DEL PESCADOR

Pescar desde muy alto

un cuerpo de escritura escamada

Las letras componen un cardumen

la lectura ondula los renglones

La palabra ahogadaflota entre dos aguas


Germán Villamizar

Trastornados por los vientos,

los hombres repiten un extraño ritual

y reviven la tertulia de las griegas y el hilo.

Sus lentos recorridos atestiguan

el diario ejercicio de la piedra

y el extraño vaivén del tiempo trunco.


Gonzalo Mallarino Flórez

NO PUEDES VENIR

La luz cayendo entre los árboles

y esos niños mirando la tierra y buscando con los dedos.

Las ramas sobre las cabezas y los niños mirandolas piedras y las lombrices.

Se encaramaron después en la barda amarilla para

mirar el río y abajo unas mujeres negras lavando.

¿Viste las uñas? ¿Las piernas de ellos?

¿La espalda con pecas?

¿Y unas yemas buscando piojos despacio?

Así para que sepas cuánta luz había y no vengas

oscura.

Mira cuánta tórtola

y cuánta hoja había.

Recuerda la tierra entre las uñas de los niños.

Si aún te hace falta mira las rodillas.

Mira que ahora están respirando otra vez los niños

y cae otra hoja.

No puedes venir oscura ahora.

No puedes llegarme hoy.

Si sigo en mi letanía

no puedes ya alcanzarme. Oscura.


Esmir Garcés

Cada paso que damos es mortal. La vejez de todos los casos de cuanto vemos y tocamos, y todo ello, se revela ante los ojos como el temblor del aire. Se adhiere la tarde como una clara pintura sobre los muros, pero algo agoniza en cada paso que damos, en una ciudad donde deambula una piedra, un perro, una hoja. Una daga lanzada desde la muchedumbre viaja a lo largo de la noche. El hilo se rompe y abandona la madeja como los pájaros lo hacen de las ramas, pero la ciudad como un dios inventa sus propias batallas, sus propios verdugos, sus propios heridos.


Aldemar González

GALERÍA DE ESPANTO

¿Y ahora con cuál cárcel huir?

¿Con qué tiempo puntualizar lo propicio?

¿Con cuánta piel nombrar siquiera una desnudez?

¿Con cuál verdad morir?

¿Con cuál país dejar de ser exilio?

¿Con cuánta hambre sanar nuestra despensa?

¿Con qué ausencia mirarnos?

¿Con qué distancia medirnos?

¿Con cuál angustia hacer el nudo en la soga?

¿Con cuál soledad al fin comprender las presencias?

¿Con cuál muerte sabremos responder?

Con-fabulación (Edición 80)

Si quieres seguir leyendo haz clip en: http://con-fabulacion.blogspot.com/

viernes, 20 de marzo de 2009

Memoria mítica y las leyendas de América

César Toro Montalvo, escritor oceánico.

El infatigable César Toro Montalvo ha publicado: "Mitos, fábulas y leyendas de América". Tres tomos que abarcan más de dos mil páginas, con ilustraciones y una gran bibliografía.
Para cualquier lector que no se dedique a la docencia universitaria, a la lectura por placer u otras razones, sobre textos de antiguos mitos, fábulas y leyendas de los países de América, si lo hace es que acepta un desafío. Pero César Toro Montalvo es capaz de escribir varios libros y realizar cualquier hazaña en lo que a investigación literaria y a ediciones, se refiere.
Precisamente, Toro Montalvo ha publicado en tres tomos "Mitos, fábulas y leyendas de América". El I tomo se refiere a la cultura azteca, inca, maya, República Dominicana, Nicaragua, Ecuador y Bolivia. El II a Chile, Paraguay, Colombia y Venezuela. El III a Brasil, Cuba, Costa Rica, Honduras, Argentina, Panamá, Tierra de Fuego, Uruguay, Polinesia y Caribe. Es decir, la expresión de un escritor “sin medida ni clemencia”, abundante e incansable investigador.
En el estudio preliminar que a la vez sirve de prólogo César Toro Montalvo afirma: “América es el resultado de sus mitos que le dan origen para distinguirla como continente, y se ha mantenido difusora de razas vivientes desde los signos ancestrales pertenecientes a las altas culturas indias, que dispersas en todo su espacio, laten desde la historia de los etilos y monumentos culturales. El cuadro complejo de América mitológica es de frondosísima bibliografía, que incluso existe una relación permanente, y de antigua data entre la América del Sur y Central. Esa cuantiosa contribución mítica surge desde el origen del informante oral hasta llegara las manos del antropólogo, etnólogo, cronista, escritor, poeta, o amante del relato mitológico. Muchas de estas muestras, revisten importancia de leyendas, fábulas o cuentos maravillosos”.
Bien podríamos decir entonces, en un principio fue el mito y la leyenda, la necesidad de crear razones y explicar los orígenes y así surgió el hecho de inventar una cuestión mítica. Enseguida, llegaron los Dioses a imagen y semejanza de los seres humanos. Después la magia, la palabra y la religión que sirvió para sojuzgar y mantener el poder político. Esa es en síntesis la historia de los orígenes que a la vez indaga César Toro Montalvo.

DETALLE:
"Mitos, fábulas y leyendas de América" de César Toro Montalvo ha sido publicado por Editores Importadores S.A. Es decir por los editores Alfonso Cueva Sevillano y Aníbal Cueva García.

20/03/2009

Fuente:
http://www.diariolaprimeraperu.com/

lunes, 16 de marzo de 2009

La muerte ronda la literatura: Otro poeta más se nos ha ido, y con él, Nixa a los 106 años ha partido.

Nicanor de la Fuente (1902 - 2009)

Qué diablos pasa. Los poetas nos están dejando y no porque ellos lo quieran, realmente, así. Pareciera que la muerte se ha ensañado con nuestra literatura, en especial con nuestras más grandes figuras de la poesía nacional. No acaba de pasar, ni siquiera, una semana de la muerte de la poeta Blanca Varela y ya otro hecho lamentable se cuelga tristemente en nuestros oídos. No lo quiero escuchar, pero algo me empuja a sentir esta pena con sabor a verdad. Nixa ha muerto. Y con él se van sus 106 años de contribución a la sociedad. Ya nunca más "el Amauta del periodismo nacional". Toda pérdida humana es grande, irreparable. Por esa razón, ya no tengo más palabras para verme vivir y sonreír. Sólo quiero escuchar su voz, su voz, su voz que acaba de partir, despidiéndose de mí y de todo el Perú.

La niña que tuvo un hijo en el sueño

Quisiste tener un niño
y en los brazos de tus sueños,
el niño estaba dormido.

Era como tú, bonito
era, como yo, intranquilo;
era algo que nunca he visto.

Escondido entre tus senos
el niño se estaba riendo,
riéndose de tus sueños.

Y se te cayó del alma
del grito en que despertaste,
dormida sobre tu cama.

Y lloraste por el niño
y lloraste por el sueño,
del niño que no has tenido.

Obras publicadas por Nixa
(Natural de San José de Bellavista - Pacasmayo )

1. "Las Barajas y los Dados del Alba" (Poesía, 1938)
2. "La Feria de los Romances" (Poesía, 1940)
3. "El Libro de los Tránsitos Eternos" (Poesía, 1943)
4. "El Aire y Otros Poemas" (Poesía, 1965)
5. "Huacatil" (Poesía, 1966) 6. "Paisajes Para Colgar en la Pared" (Poesía)
7. "Jacinto Peje y Otras Audiencias" (Poesía)
8. "La Broma de los Romances y el Soneto" (Poesía)
9. "3 Poemas" (Poesía)

*Sus poemas aparecen publicados también en innumerables revistas y libros de literatura, tanto nacionales como extranjeros.

Actividades de Capulí: Por el natalicio de César Vallejo Mendoza

El más grande poeta universal


INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA
INLEC DEL PERÚ
Y
CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA

ANIVERSARIO

DEL NACIMIENTO
DE CÉSAR VALLEJO
16 DE MARZO, 1892

VALLEJO
NACE
SIEMPRE

ACTIVIDADES
DE HOMENAJE
DE CAPULÍ:

MARZO, AÑO 2009

– VIERNES 13. 4 PM.

RECITAL ARTÍSTICO
LUGAR: SITIO DEL MONUMENTO DESAPARECIDO,
INICIO DEL CAMPO MARTE
COSTADO DEL MINISTERIO DE AERONÁUTICA
PARTICIPACIÓN ABIERTA A TODOS LOS ARTISTAS

– DOMINGO 15. 10 PM. CEREMONIA SOLEMNE
REDUCTO Nº 2. SANTUARIO DE LA HEROICIDAD
AV. BENAVIDES CUADRA 8. MIRAFLORES
DESFILE DE LA LEGIÓN CAPULÍ

– DOMINGO 15. 7 PM. SERENATA,
FRENTE AL TEATRO SEGURA.
HUANCAVELICA CUADRA 3
PROCLAMAS, POEMAS, MÚSICA, ÁGAPE
PARTICIPACIÓN ABIERTA A TODOS LOS ARTISTAS

Coordinaciones:
Teléfonos de Capulí: 420-3343, 420-3860
Móvil: 99773-9575

domingo, 15 de marzo de 2009

"UNA VOZ EN EL ABISMO": Primer microprograma radial y literario, vía blogs.

Paolo Astorga

El poeta Paolo Astorga me comunica –mientras vamos chateando- que ha lanzado su primer microprograma radial, vía blogs. Desde este pequeño espacio nuestras más sinceras felicitaciones del caso sobre este importante proyecto personal y literario a la vez. Aquí algunas palabras suyas.

Saludos estimado lector de la Revista Literaria Remolinos, le informamos que se acaba de estrenar el microprograma radial, vía blogs: “Una voz en el abismo”, el cual se trasmite a través del blogs de la Revista Literaria "Remolinos": http://nadieveatras.blogspot.com/

El programa que está dirigido por el poeta Paolo Astorga, tiene como meta difundir la poesía de diversos poetas de Hispanoamérica. Lo invitamos a escuchar la primera edición de dicho programa agradeciendo desde ya su atención y participación en este nuevo proyecto.

PD: Si desea participar con algunos poemas, libros o aportes, puede enviarlos a la dirección: artesinlucro@gmail.com o si desea puede enviarnos su obra al correo postal siguiente:

Sr. Paolo Astorga
Av. Malecón Checa 557 San Juan de Lurigancho (Lima 036)
Lima-Perú

Un saludo afectuoso.

*Puede descargar el microprograma de poesía en formato mp3 dando clic al siguiente enlace:
http://www.mediafire.com/download.php?ytjn4umam2j

Sobre "Antropología de la espuma" por Stanley Vega

Stanley Vega y Jimmy Marroquín

Antropología de la espuma es el tercer poemario de Jimmy Marroquín (Arequipa, 1970), poemario que como el mismo autor lo señala en la dedicatoria, es un “testimonio” “pálido y leve, del amor”. La familia, los romances finitos y una brumosa ausencia convertida en cenizas se desgajan a través de los múltiples espacios sostenidos en las tres partes que contiene este libro: I. Diseño de la espuma, II. Antropología de la espuma y III. Relación de cenizas.

En la primera parte se observa el desentierro, ese crepitante retorno hacia el pasado, los primeros esbozos de algunos vestigios que insisten en permanecer como “una secuela supurante de imágenes” y que a su vez “renuevan, con aleve unción”, el fundado linaje. En algún momento me hizo recordar a Valdelomar, cuando dice: “Cada mesa, cada cubierto, cada silla, ayer participe del fervoroso monologo de amados rumores disidentes, yacen, hoy, inertes, sumergidos en la caudal irrisión de la polilla”. Pero definitivamente hay una diferencia entre ambos. Marroquín vuelve a sentir su infancia con el corazón ebrio y añoso. En él no cabe la añoranza subliminal. Le llega altamente volver a tener esa remota y cristalina mirada de aquel niño que fue. Es por ello que se le escucha decir: “Vana infancia, / ora en ruinas, / ora invicta, / en la primordial / regencia de la espuma”. Lo único que hace es entregarse a ese caudal dialéctico e inminente del tiempo. Y es precisamente en aquel prolongado retorno que también vuelve a transitar antiguos parajes: “Es esta la casa, / la que nos guarecía / de la aviesa / liviandad de la intemperie, / yace hoy, abandonada, / luciente, / como un amoroso monumento de la nada”.

El redescubrimiento de cenagosos fragmentos de su antigua morada, de su lejana casa-madre, propicia en la segunda parte, nombre que da título también al poemario, el hallazgo intermitente de sus hermanos y hasta el reflejo de sí mismo, “el hijo prodigo”, quien ha olvidado quién es, habitando “acá y el allá”, “la trasparencia del fuego”. Su voz está cargada de acerados adjetivos (Indolente, espectral, insoslayable, enardecida, insoluto, falaz, irrito, aleve, obsesas) e incluso tiene un tono profético. He ahí que en un instante de resplandeciente certeza indique “No, no se ha ido / esta nostalgia afilada como estaca”, “cada risa, cada llanto, / cada suspiro envilecido / o flatulenta vigorosa, / cada grito destemplado, / son hoy pábulo de la corrosión irreductible”.Es aquí cuando el tiempo se convierte en una hamaca fluctuante y se oye al poeta precisar: “He visto, en irretornable y agónica sucesión, / el flujo espectral de mi niñez, / su falaz acaecer / en el sendero burbujeante de una afiebrada visión”.

Lo que uno puede hallar en la tercera parte es ausencia, un ligero viento de desierto, colilla esparcida en la noche. “Aún cuando no lo merezca / es esta mi heredad, austera y vasta”, “una suma impetuosa de vaho y viento / añadida a la tumescencia de la carne”. Mas luego, cuando la imagen de la amada es aún palpable su piel se esparce y dice: “la rutina que me acerca a ti, que me hace buscarte / desfallecido y acechante, sin saber quién soy / ni quién eres, confundidos en un tullido y enervante sueño / hecho de gajos de este mundo”. En Antropología de la espuma, sin duda, se percibe la noción fatigosa y astillada que se tiene a la hora de paladear el camino desandado. Versos escritos cuando los músculos estaban probablemente exhaustos y en el pecho se avizoraba los disparos provocados por el tiempo y la nada. Sentado en una azotea “donde se pudre al sol trastos” y ya teniendo el presupuesto, bajo una tarde cualquiera, de que “nuestra historia ya fue contada por diligentes bocas anónimas, trivial hasta la nausea, deformada, parchada con imperativos circunstanciales, heroicidades cómicas y huera palabrería solemne”. Más allá de hacer uso de la ciencia, lo que Marroquín ha hecho es tratar de exorcizar sus recuerdos, de recurrir a sus artes de impenitente demiurgo: “Es esta, y no otra, la historia / - la espuma - / que nos pule / como morosos guijarros de un mar intraductible”.

*Este rollo fue leído el pasado 14 de febrero en el Café Bar 900 durante la presentación del poemario en mención, en la siempre cálida cuidad de Chiclayo.

Texto extraído del blogs:
http://prohibidoestacionarse.blogspot.com/

sábado, 14 de marzo de 2009

Futurismo: A cien años de la revolución cultural que cambió la vida diaria y prefiguro la era tecnológica

EL TRÍO DE LAS INNOVACIONES.

Antonio Sant´Elia, Umberto Boccioni y Filippo Tommaso Marinetti

Vanguardias

Futurismo: A cien años de la revolución cultural que cambió la vida diaria y prefiguró la era tecnológica

Por Ernesto Schoo

Los lectores del matutino parisiense Le Figaro encontraron, en la primera plana de la edición del 20 de febrero de 1909, un texto titulado "Le Futurisme", que asombró a todos y enfureció a muchos. En él, el abogado, poeta y dramaturgo italiano Filippo Tommaso Marinetti (1876-1944) declaraba que un automóvil a toda velocidad, con su motor rugiente y (en el diseño de la época) los caños semejantes a serpientes que brotaban a los costados de su cuerpo de metal, resultaba infinitamente más bello que la Victoria de Samotracia. Era un manifiesto, el primero de las vanguardias del siglo XX, que en sus dos décadas iniciales los prodigó hasta el hartazgo. A partir de él, Marinetti y sus seguidores inundaron Europa y el mundo con esas declaraciones de principios, que en el caso del futurismo consistían en eliminar toda tradición cultural anterior a la Revolución Industrial. El movimiento aspiraba a invadir todas las disciplinas artísticas de la cultura occidental.

Marinetti era bien conocido por entonces en París, donde residía habitualmente aunque su domicilio legal estaba en Roma. Se había destacado, precisamente, por su prédica destructiva de la tradición clásica o el remedo de ésta tal como había procurado recrearla -en términos puramente arqueológicos- el fin del siglo XIX. La intención es clara desde sus primeros poemas, reunidos en un volumen titulado Uccidiamo il chiaro di luna (Asesinemos el claro de luna), contra el abuso de los lugares comunes del romanticismo, y de una obra de teatro, contemporánea del Manifiesto, Le Roi Bombole , claramente inspirada en el Ubú Rey , de Alfred Jarry (1873-1907), farsa cruel, estrenada en 1896 con repercusión de escándalo.

El discurso futurista se asentó fundamentalmente en la reiteración de algunas palabras clave, provenientes de los avances tecnológicos que desde mediados del siglo XIX transformaron para siempre la vida en el planeta: velocidad, energía, dinamismo. El futurismo fue el primer movimiento pictórico en la historia del arte que exaltó a la lámpara incandescente inventada por Edison. El tumulto urbano, prolongado en la noche gracias a la disponibilidad de una fuente perdurable de luz, el ruido y la furia de los vehículos de motor, la implacable, monótona actividad de los engranajes y las turbinas, el disfrute (y el abuso) de la velocidad sumieron a los futuristas en el éxtasis fetichista de la máquina. En mayo de 1913, en un artículo titulado "La imaginación sin hilos", Marinetti escribe:

El futurismo se basa en la completa renovación de la sensibilidad humana, ocurrida como consecuencia de los grandes descubrimientos científicos. Quienes hoy usan el telégrafo, el teléfono y el gramófono, el tren, la bicicleta, la motocicleta, el automóvil, el transatlántico, el dirigible, el aeroplano, el cinematógrafo, el gran diario no piensan que estas diversas formas de comunicación, de transporte y de información ejercen sobre su psiquis una influencia decisiva.

Hay otra palabra fundamental en la estética futurista: simultaneidad. El pintor, escultor, crítico y teórico Umberto Boccioni (1882-1916), el más lúcido e intelectual de los seguidores de Marinetti (a quien supera, incluso, en la formulación de algunos principios del movimiento), vivió y trabajó obsesionado por el afán de transportar a la pintura el sentimiento (característico de la modernidad) de ser atravesado por una infinita multiplicidad de sensaciones e impulsos que, como los rayos cósmicos, perforan la supuesta densidad, la solidez de la materia. Coincide este sentimiento, y la angustia del artista por expresarlo mediante colores, o sonidos, o palabras, con el que contemporáneamente, o casi, hostigaba en la literatura a Italo Svevo, a Virginia Woolf, a Proust, a Joyce. Ya el menos impresionista de los impresionistas, Degas, había intentado enfocar el cambio de óptica que la fotografía y luego el cine impusieron a la visión del habitante de la gran ciudad: en El vizconde Lepic y sus hijas en la Plaza de la Concordia , de Degas, tan sólo las cabezas y medio cuerpo de los retratados asoman en el borde inferior del cuadro, ocupado en todo el resto por la extensión del célebre lugar parisiense. No es un antecedente del futurismo, claro, pero sí de una manera nueva de ver el mundo. Quien firma esta nota vio hace años, en una vasta retrospectiva de Degas que le salió al paso en París, primero, y después en Nueva York, una figura de mujer, resuelta en tonos ocre, que parece fundirse dentro del vidrio de la ventana que está detrás de ella. Y bien, esa misma, misteriosa integración de lo vivo y lo aparentemente inerte fue perseguida sin cesar por Boccioni (quien anotaba en su Diario , a fines de 1907: "Quiero pintar lo nuevo, el fruto de nuestra era industrial"), a partir de una de las obras más representativas de su primera época, el Retrato de la señora Massimino , de 1908, donde también la dama que posa ocupa un rincón en un extremo del cuadro, mientras el resto es la vista de una plaza empedrada, donde la gente se agita, a través de una ventana.

Boccioni llevó sus inquietudes también a la escultura, donde propuso la figura que "va y viene, rebota, aparece y desaparece", solicitada por la "vibración universal", y que se presenta simultáneamente en varios momentos y en varias posiciones, vista desde los costados y de atrás, "en una síntesis óptico-mnemónica -dice el crítico Maurizio Calvesi- de puntos de vista y de momentos". Las esculturas de Boccioni parecen hoy hechas de una sustancia plástica (generalmente, eran de madera) que se estuviera derritiendo ante los ojos del espectador, quien experimenta una sensación ambigua, casi de repulsión: son figuras fantasmales, parecidas a las fotografías de ectoplasmas que los espiritistas difundían en la misma época.

Los manifiestos de Marinetti se proponían irritar a los buenos burgueses y también a ilustres eruditos y críticos, como Benedetto Croce, enemigo declarado de Filippo Tommaso. La irritación tenía sus razones: en su afán iconoclasta, el futurismo proponía (a partir de Nietzsche y su Así habló Zarathustra , de 1883) el advenimiento del Superhombre, criatura despojada de otros sentimientos que no sean los de su propia trascendencia, carente de compasión (una flaqueza del ánimo burgués), encarnación feroz de la hubris (la desmesura) de los griegos. Según Marinetti, "el arte no puede ser sino violencia, crueldad e injusticia" (porque tal sería la vida). Para él, "la guerra es la única higiene capaz de regenerar a la humanidad". El machismo, el desprecio por los débiles, la necesidad de destruir para el renacer de la especie conocen, curiosamente, una raíz que en principio parecería todo lo contrario del furor modernista: la retórica barroca y preciosista de Gabriele D´Annunzio, con sus enfáticas declamaciones sobre la tierra, la sangre, el heroísmo bélico, la grandeza imperial, el recuerdo de las gestas romanas. Algo de esteticismo dannunziano perdura en los textos futuristas. No sorprende, entonces, que tanto "el divino" Gabriele como el virulento Marinetti se afiliaran desde temprano al fascismo. Y ya que se mencionó la divinidad atribuida a D´Annunzio, en 1916 Marinetti decía, en un artículo titulado "La nueva religión-moral de la velocidad", en Italia Futurista :

Lugares habitados por lo divino: los trenes, los vagones comedor (comer velozmente). Las estaciones ferroviarias, los puentes y los túneles, las autopistas. Los motores a explosión y los neumáticos son divinos. Las bicicletas y las motocicletas son divinas. La nafta es divina. Éxtasis religioso inspirado por los cien caballos. Alegría de oprimir el acelerador, pedal rugiente de la musical velocidad... Yo rezo cada noche ante mi lámpara eléctrica, porque una velocidad se agita en ella, furiosamente.

De los "lugares habitados por lo divino", a la caracterización de "no lugar" atribuida a los aeropuertos actuales por el pensador francés Marc Augé, se advierte la profunda desilusión sufrida por nuestra cultura frente al inicial prestigio de la máquina. Y es interesante observar que el elenco de maravillas modernas enumeradas por Marinetti (automóviles, en primer lugar, y luego trenes, aviones, submarinos, etcétera) apenas si figura en la pintura de los mayores representantes del futurismo: Boccioni, Carrà, Severini y Balla.

El caso de Carlo Carrà (1881-1966) es elocuente. En sus comienzos se interesó por la transcripción pictórica del movimiento urbano y mecánico. Su Funeral por el anarquista Galli , de 1911, hoy en el MOMA, una escena urbana de gran agitación multitudinaria e intento de simultaneidad, es considerada pieza maestra en la trayectoria del futurismo. Pero el pintor se interesaba más, según el crítico e historiador Maurizio Calvesi, "por los valores plásticos y pictóricos como tales, antes que en las implicaciones simbólico-expresivas". A diferencia del intelectual Boccioni, Carrà era más esencial y simple, inclinado hacia la cultura francesa. Para representar el movimiento, Carrà aplica el principio de choque entre segmentos en tensión y desdobla o reitera algunos contornos o volúmenes, a partir de la persistencia de las imágenes en la retina (base del cinematógrafo). Boccioni pensaba que este procedimiento era ingenuo y limitador de la dinámica, que para él no podía reducirse a un fenómeno puramente óptico. No le interesa esa persistencia de las imágenes en la retina sino (y aquí asoma un personaje a quien los futuristas reverenciaban, el filósofo francés Henri Bergson) la persistencia de los contenidos en la conciencia, eso es, el principio bergsoniano de la durée , la duración, que se realiza en la dimensión de la memoria. Lo concreto es que Carrà terminó por abandonar el futurismo y volvió a la figuración.

Otro de los próceres del futurismo fue Gino Severini (1883-1966), el más francés de los seguidores de Marinetti, como que vivió casi toda su vida y murió en París: se había casado con la hija de Paul Fort, el "príncipe de los poetas" franceses. ...l fue quien puso en contacto por primera vez, en aquella ciudad, a los futuristas y los cubistas; pero ambas tendencias no simpatizaron, en absoluto, aunque en principio parecían buscar algo semejante. ¿No propone la pintura cubista, acaso, la visión simultánea? Los procedimientos difieren, sin embargo, y bien pronto Boccioni, en 1912, fijará los límites. Ataca a los cubistas, acusándolos de formalistas, cuyo "espíritu de sistema" y el "riguroso control mental" son totalmente opuestos al futurismo: "Se empeñan en pintar lo inmóvil, lo congelado y todos los aspectos estáticos de la naturaleza". Los cubistas ni se molestaron en contestarle; y, sin duda, hay telas futuristas de esa época que podrían haber firmado, tranquilamente, Picasso o Braque. Quien concretará una genial fusión de ambos movimientos será un pintor argentino: Emilio Pettoruti (1892-1971). Denostado y perseguido en la Argentina desde su primera exposición en Buenos Aires (Witcomb, 1924), empieza a ser reconocido hoy en el mercado internacional de las artes como el gran artista que fue y que la crítica italiana consagró, hace muchos años, como figura representativa del futurismo.

Severini era tímido, gentil, educado y sobrio. Lejos de cualquier retórica nietzscheana o dannunziana, concuerda en el plano de las ideas con sus colegas, pero, íntimamente, su poética es distinta. Su pintura inicial lo vincula a los puntillistas franceses, con los que nunca pierde contacto; más adelante, el sentido del arabesco y el desarrollo rítmico de sus formas lo inclinan a reflejar esencialmente movimientos de danza, como lo acreditan los títulos de muchas de sus obras: Jerogífico dinámico del Bal Tabarin (está en el MOMA neoyorquino) o Ritmo plástico del 14 de julio . Su búsqueda fundamental es la convergencia de los innumerables estímulos que sin pausa atraviesan la materia: "La materia, considerada en su acción, pierde su integridad [?]. Las formas y los colores abstractos que pintamos pertenecen al Universo, fuera del tiempo y el espacio [?]. Tan sólo el recuerdo de la emoción perdura, y no el de la causa que lo produjo". Esta última declaración lo ubica en las antípodas de Proust y, sin embargo, es el más proustiano de los futuristas. Tras una suerte de crisis mística terminó pintando, entre 1924 y 1934, escenas sacras en iglesias suizas.

Giacomo Balla (1871-1958) era mayor que sus colegas y había empezado como retratista mundano, con resabios impresionistas; luego adhiere al puntillismo y, si bien se une a los futuristas, termina por alejarse de ellos hacia 1930. Tal vez su obra más conocida sea Dinamismo de perro con correa , de 1912: es la visión, desde arriba y lateral, de un perrito salchicha llevado por su dueña (de la cual se ven la larga falda y un pie) con una correa. Para sugerir la ilusión de movimiento, las patas del perro se multiplican hasta asemejarlo a un ciempiés canino (Boccioni decía que un caballo al galope no tiene cuatro patas, tiene veinte).

Boccioni, Balla, Carrà y Severini son las cuatro figuras fundamentales del futurismo en pintura, acompañadas de algunas, sin duda importantes, pero menores, como Luigi Russolo (1885-1947), cuya mayor contribución a la tendencia se dio, antes que en la pintura, en la música. Con su obra como compositor y su texto teórico El arte de los ruidos , de 1916, sería el precursor del norteamericano John Cage (1912-1992).

A primera vista, el arte más propicio a las efusiones futuristas, el más afín a su visión dinámica del mundo, al culto de la velocidad y la búsqueda de la simultaneidad -además de su íntima vinculación con la electricidad- sería el cinematógrafo. Por descontado que hay un manifiesto ad hoc , "La cinematografía futurista", del 11 de septiembre de 1916, del que vale la pena transcribir los primeros párrafos. Entre otras razones, porque ya entonces se vislumbraba un tema muy actual, ligado a las modificaciones tecnológicas. Dice así:

El libro, medio absolutamente pasatista de conservar y comunicar el pensamiento, estaba ya desde hace mucho tiempo destinado a desaparecer, lo mismo que las catedrales, las torres, las murallas almenadas, los museos y el ideal pacifista. El libro, estático compañero de los sedentarios, los inválidos, los nostálgicos y los partidarios de la neutralidad, no puede divertir ni exaltar a las nuevas generaciones futuristas, ebrias de dinamismo revolucionario y belicoso. La conflagración agiliza siempre más a la sensibilidad europea. Nuestra gran guerra higiénica, que deberá satisfacer todas nuestras aspiraciones nacionales, centuplica la fuerza innovadora de la raza italiana. El cine futurista, que estamos preparando, jocosa deformación del universo, síntesis a-lógica y fugaz de la vida mundial, se convertirá en la mejor escuela para los muchachos: escuela de alegría, de velocidad, de fuerza, de temeridad y de heroísmo.

Pese al retumbante enunciado de tales propósitos, lo cierto es que poco o nada se hizo de concreto en materia de cine futurista, al menos en Italia, que antes de la Primera Guerra había sido, junto con Francia, la más importante productora de films en el mundo (además de inventar nada menos que a la mujer fatal: Lyda Borelli, Francesca Bertini, Italia Almirante Manzini y compañía). Se hicieron algunos films curiosos en Rusia, donde la influencia del futurismo pesó sobre todo en la plástica: dos pintores, Larionov y Gontcharova, por ejemplo, protagonizaron para una productora moscovita Drama en el Cabaret 13 . Pero acaso el film más futurista jamás realizado sea Entr´acte (Francia, 1923), la travesura de René Clair, donde aparecen todos los presupuestos del grupo: la simultaneidad, la superposición de imágenes, las máquinas, la velocidad y el gusto del disparate y el azar. Marinetti había escrito:

El cinematógrafo nos ofrece la danza de un objeto que se divide y se recompone sin intervención humana. Nos ofrece también, en retroceso, el envión de un nadador cuyos pies salen del agua y rebotan violentamente contra el trampolín. Nos ofrece, en fin, la carrera de un hombre a 200 kilómetros por hora. Son otros tantos movimientos de la materia, fuera de las leyes de la naturaleza y, por lo tanto, de una esencia significativa.

Si, en cambio, miramos la propuesta teatral del futurismo, nos parecerá leer algo tan rigurosamente actual que nuestra noción del tiempo vacila. El manifiesto respectivo se titula "El Teatro de Variedad" (referido al varieté francés) y apareció en el Daily Mail de Londres, el 2 de noviembre de 1913. Dice así:

El futurismo se propone distraer y divertir al público con efectos de comicidad, de excitación erótica y de estupor imaginativo [...]. Es el único que utiliza hoy al cinematógrafo [...]. Abismos de ridiculez, cascadas de hilaridad [...]. Toda la gama de la estupidez y el absurdo [...]. Caricaturas del dolor y de la nostalgia [...]. Descomposición irónica de todos los prototipos exangües de lo Bello, lo Grande, lo Solemne, lo Religioso, lo Feroz, lo Seductor y lo Espantoso [...]. El Teatro de Variedad es el único que utiliza la colaboración del público, que no permanece estático, como un estúpido voyeur , sino que participa rumorosamente de la acción.

¿Qué diferencia hay entre esta propuesta y la de cualquier grupo experimental de hoy, aquí y en todas partes? El grotesco, el absurdo, lo interdisciplinario, el uso de tecnología, y hasta Ionesco y Beckett están implícitos en ese manifiesto. Y por cierto que el movimiento Dadá, de principios tan similares, se creó en el Cabaret Voltaire de Zurich tres años después, en 1916.

Un activo colaborador del futurismo en teatro estuvo largos años vinculado a la escena porteña: Antón Giulio Bragaglia, actor, director, músico y pintor, visitante asiduo del Odeón con su compañía. Hizo escenografías para elencos nacionales: en Italia se conserva un boceto para Las traquinianas , de Sófocles, firmado en Buenos Aires, 1930. Bragaglia escribía:

Por razones técnicas y por simpatías estéticas, la escenografía se ha librado, en los últimos años, de la influencia de las artes figurativas, para orientarse una vez más hacia la propia arte madre: la arquitectura [...]. La luz, ya no pintada sino verdadera y, además, coloreada, ha vuelto a ser así el alma de la escenografía como construcción escénica, esto es, como arquitectura.

La arquitectura tiene, justamente, un representante ilustre en la constelación futurista: Antonio Sant´Elia (1888-1916), quien soñó "la ciudad moderna, semejante a un inmenso taller: tumultuosa, ágil, móvil, dinámica en todas sus partes; y la casa moderna, semejante a una máquina gigantesca". La misma concepción de su colega suizo, Le Corbusier, para quien la casa debía ser "una máquina de habitar". Sant´Elia, prematuramente muerto en la Primera Guerra, diseñó construcciones colosales -rascacielos, fábricas, depósitos, autopistas, puentes-, que sus contemporáneos juzgaron fantásticas e irrealizables, pero sí de una belleza extraña y perturbadora. Tan sólo la tecnología actual permite concretar diseños similares: las Torres Petrona, del argentino César Pelli, en Malasia, y muchos edificios semejantes y portentosos (cada vez más altos, cada vez más audaces), en todo el mundo, realizan hoy los sueños del futurista italiano.

Marinetti visitó dos veces la Argentina. La primera en 1926, en pleno apogeo polémico de sus propuestas, habló en Amigos del Arte e hizo una gira triunfal por el interior. Volvió en 1936, para el célebre Congreso del PEN Club, cuando ya no era sino una lamentable caricatura, a fuerza de egolatría y fascismo. Sus colegas del resto del mundo no lo tomaron en serio; él, imperturbable y parlanchín, les ofreció un banquete en el Plaza Hotel, en cuyo menú constaba: "Ensalada de violetas con nafta". Podrían acusarlo de muchas cosas, pero no de infidelidad a sus principios.

14/03/2009

Fuente
http://adncultura.lanacion.com.ar/

viernes, 13 de marzo de 2009

El puerto de la muerte por César Hildebrandt

Blanca Varela, poeta de la generación del 50

El puerto de la muerte

Ha muerto Blanca Varela y lo ha hecho de puntillas, tan discretamente como vivió. Ha muerto en el misterio que ella misma había decretado desde hace muchísimo tiempo. Ha volteado la cara hacia la pared, como ella misma presentía que debía hacerse en el momento adecuado.

Que ganara en el 2001 el premio Octavio Paz, en el 2006 el Federico García Lorca y en el 2007 el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana son hechos que confirman su universalidad y, al mismo tiempo, su exilio.

Como no podía ser de otra manera, el Perú jamás la trató con delicadeza. Y cuando en 1996 perdió a un hijo en un accidente de aviación el azar alevoso se sumó a la habitual mezquindad de esta tierra que pare poetas para maltratarlos.

Varela, como gustaba que la llamaran, jamás necesitó halagos, felizmente. Y cuando venían, generalmente de otros lados, los consideraba tan excesivos como prescindibles.

Su poesía empezó con esa piedra fundadora que es “Puerto Supe”, un poema que escribió en París y que aparecería en el libro que Octavio Paz prologó y tituló, a despecho del título original, “Ese puerto existe”.

Pero a partir de ese momento deslumbrante, de esos endecasílabos que venían de la tradición pero que daban forma a una ruptura parricida con lo viejo, a partir de esa tristeza deslumbrante, la poesía de Blanca Varela cambió en un sentido pocas veces visto en el Perú.

Porque en esta tierra de la abundancia, Blanca Varela fue afilando el silencio y aprendiendo el arte de decir apenas. Su poesía, que había empezado siendo volcán en erupción, quiso ser –y lo logró- lava esculpida dispuesta a que la interpretaran, formaciones que la rabia y la providencia forjaban sin propósito aparente.

En un excelente ensayo sobre Varela, Rossella Di Paolo recuerda a Sartre hablando de la obra escultórica de Giacometti y rescata aquella frase genial con la que el francés intenta definir la parquedad formal del artista: “Los cuerpos de Giacometti no tienen más materia que la estrictamente necesaria para prometer”.

Rossella Di Paolo emparenta las brevedades de Giacometti y Varela y, como casi siempre, acierta.

Tuve la impresión de unas rocas lanzadas desde el infierno de la magma apenas leí a Blanca Varela. Siempre supuse que su tarea era la de adelgazar su sufrimiento y castigar su escritura hasta hacerla borrosa y sugerente.

En el país de los excesos, Varela eludía las facilidades del idioma y hasta su respiración. Parecía decirnos muy poco y aun tapándose la boca. La verdad es que decía mucho callándose el tundete.

No se oye bien a Varela, que huye de las sinfonías y que apela a chirridos y disonancias. Pero en el fondo de ese estanque sucio brilla algo vivo que no quiere presentarse con una forma definida y que es, en suma, una vibración, una intuición, casi una amenaza de sentido.

Venida del surrealismo sin aceptarlo del todo, Varela goteaba lo que escribía y escondía muchas cosas y rompía muchas otras. No puedo jurarlo pero algo me dice que hacía pedazos el papel que albergase un poema que no viniese de la materia oscura.

Al fin y al cabo, estamos rodeados de materia oscura. Y esta verdad estelar estaba de algún modo en la poesía de Varela. Ella era un observatorio que declaraba la imposibilidad de descifrar el universo. Había una especie de placer en ese reconocimiento, un modo honesto de ser un ser humano despojado de sus peores arrogancias. El goce de la sabiduría destituido por el goce de la insuficiencia.

En el testimonio de la venezolana Yolanda Pantin (1996) se cita a Blanca Varela diciendo “me da miedo caer en una retórica del horror”. Lo que no hizo jamás fue caer en el horror de la retórica.

La Pantin, que grabó largas horas de conversación durante una permanencia de Varela en Caracas, recuerda que la poeta nacida en Supe declaró su admiración por Francis Bacon y “esas figuras borradas”. Esa afinidad está retratada en un solo verso que es toda una doctrina vareliana:

“De lo inexacto me alimento/ y toda el agua de los cielos es incapaz de lavar/ esta ínfima y rebelde herida de tiempo que soy...”

Ayer, esa herida ha terminado de cerrarse. Para nuestro pesar.

13/03/2009

Fuente:

jueves, 12 de marzo de 2009

La poesía nuevamente está de duelo: Falleció Blanca Varela

Blanca Varela

Me entero por el blogs de la revista "Discursiva" que nuestra reconocida poeta nacional Blanca Varela ha partido al más allá, a los 82 años de edad. Triste noticia para todos los que admiramos su bella y humana poesía. Pero como dice el dicho: "ella siempre estará con nosotros, siempre viva, siempre, a través de sus poemas".

Aquí un poema a modo de Homenaje:

CANTO VILLANO

y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla

hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío

rubens cebollas lágrimas
más rubens más cebollas
más lágrimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada
y el hueso del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato

este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo

es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea

no hay otro aquí
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos

Fuente:
http://discursiva-ed.blogspot.com/

Una entrevista al poeta peruano Raúl Heraud por César Pineda Quilca

Raúl Heraud y el autor de esta nota

“Siento la necesidad de escribir sobre aspectos que humanizan y deshumanizan al hombre…, no sólo desde una visión catastrófica, sino más bien siendo testigo del caos y la enajenación que encontramos a diario en la calle…, sobre esas tristezas, sobre esos miedos con los que convivimos cada uno de nosotros”.

Por César Pineda Quilca
Para “Cantuta Blues”

Raúl ¿Desde qué edad empiezas a escribir, intensamente?

- No recuerdo cuándo empecé a escribir intensamente, pero creo que antes de los 18 años escribía historietas, poemas, cuentos, canciones. Era una época de descubrimiento, de experiencias que comenzaban a marcar mi vida. En esa época viajé a Brasil, viví cerca de un año ahí, la bossa-nova fue mi primera experiencia, mi primera relación carnal con la poesía, Vinicius de Moraes, Drummond de Andrade me influenciaron en la década de los ochenta, claro, antes lo hicieron Vallejo, Scorza, Machado, Salinas y los franceses.

Una característica en tu poesía es el tema de la muerte ¿Por qué escribir desde esa óptica?

- Recuerdo que de niño tuve una experiencia directa con la muerte, eso marcó mi mundo infantil, conocí la fragilidad humana mucho antes que otras personas, eso hizo a mi parecer que a partir de ese momento viera la muerte caminando en la misma acera conmigo, después el tema de la muerte en mi adolescencia comenzó como una especie de reclamo a la vida, por su fugacidad, por su azarocidad, con el transcurrir del tiempo la temática encontró otros frentes en la filosofía, la religión, la historia, la psicología, etc.

El tema de la muerte es algo que, en particular, Occidente no ha podido resolver de forma conciliadora, yo mismo no lo he podido resolver, por eso, trato de dejar huellas, pistas, acertijos como una forma de liberación, de aceptación definitiva, como diría Robles Godoy: "tratar de hacerme amigo de mi propia muerte".

Noto en tu poesía la presencia de una fuerte carga filosófica. Por ejemplo, hay una constante exploración a la vida, también un duro tránsito de estar caminando cada vez más ante la multitud de nuestro dolor ¿Cómo haces para convivir, exageradamente, con tantos fantasmas interiores?

- He sido siempre una persona espiritual, no religiosa, he tratado durante muchos años de mi vida de encontrar respuestas a mis preguntas, sin embargo, siento que con el pasar de los años tengo más dudas que certezas, es algo que me ha costado asimilar, entender, aceptar, hablo de esto en mis textos, no sólo de lo que me pasa a mí como ser humano, sino también lo que entiendo le pasa al común de la gente, yo lo he visto como psicólogo, está ahí, todo ese dolor a veces dormido, pero cuando despierta es muy difícil de manejar.

Hace mucho tiempo atrás estudiaste en la universidad Inca Garcilaso de la Vega ¿Qué recuerdos tienes tú de ella? ¿Qué grupos literarios existían en ese entonces y quiénes promovían la movida cultural en ese momento?

- Yo estudié en la facultad de psicología en la década de los 90, allí existía poca movida cultural, algunos compañeros y yo creamos un taller de poesía donde la pasamos genial, eran conversaciones y lecturas que hacíamos cuando terminábamos las clases, sacamos una pequeña revista, hicimos una que otra presentación en público pero duró poco, fue así que conocí a otros poetas garcilasinos de otras facultades, ellos ya habían egresado, pero se interesaron por nuestro taller. Jorge Ita Gómez fue uno de los poetas que estuvo cerca nuestro apoyándonos y asistiendo cada vez que lo invitábamos.

Tú eres psicólogo, no es así ¿De qué manera la psicología te ha servido para crear tus poemas? ¿Hay alguna correspondencia entre tu profesión y la creación poética?

- La psicología es un arte como la poesía, la palabra es su herramienta principal, el descubrimiento de hombres vinculados a este campo como Pearls, Freud, Rogers, Ellis, Fromm, entre otros, aportaron en gran medida a cimentar mi filosofía humanizadora, a observar desde dentro de la persona, creo que en esa medida ha hecho más rica mi concepción de la vida y ha nutrido tremendamente mi universo poético.

Eduardo González Viaña refiriéndose a dos de tus poemarios anteriores “"Hecho de Barro" y "Respuesta para tres o cuatro" sostiene que tú eres un poeta metido en la tormenta ¿Qué piensas tú al respecto?

- Siento la necesidad de escribir sobre aspectos que humanizan y deshumanizan al hombre, la violencia psicosocial en la que estamos inmersos, las guerras diarias que el ser humano pelea en su cotidianidad, no sólo desde una visión catastrófica, sino más bien siendo testigo del caos y la enajenación que encontramos a diario en la calle, no es necesario ir a un hospital psiquiátrico para encontrar personas que cargan a cuestas sus fantasmas, escribo sobre esas tristezas, sobre esos miedos con los que convivimos cada uno de nosotros.

No hace muchos años, radicaste en España por cuestiones de estudio. Tengo entendido que la revista “Vulture” sacó una edición con un número completo de tu poesía ¿Cómo se produjo esta publicación? ¿Cuánta diferencia existe en publicar un libro por aquí y por allá?

- Estuve hace algunos años estudiando en la universidad de Alicante, por casualidades de la vida llegó a mis manos una de estas revistas literarias que se editan allá con un tiraje de 25 mil ejemplares, me llamó la atención el hecho de que se distribuyeran gratuitamente en las universidades, bares, centros culturales, incluso en otras ciudades como Valencia, Murcia, Barcelona. Me pareció una oportunidad propicia para llegar al lector español, así que me comuniqué con ellos y tuvieron a bien publicarme.

En España encuentras una editorial en cada esquina, hay lectores para todos los gustos, se lee muchísimo, más que acá, eso no es una revelación, el simple hecho de publicar en “Vulture” me acercó a gente de estos lugares, he recibido cartas de gente que había leído mis poemas en un bar en Alicante o en una universidad en Valencia, eso es tremendo.

¿Cómo surge “El Arte de la Destrucción”? ¿Cuáles fueron los leiv motiv de este poemario? ¿Y qué tanta destrucción hay en ese mundo (in)humano que tú describes en tu poetizar?

- “El Arte de la Destrucción” se escribió en una etapa de mi vida donde sucedieron muchas cosas duras, andaba mal económicamente, no tenía trabajo, entré en un estado de desesperanza total, creo que me volví dipsómano, jajaja, literalmente me autodestruí, el único refugio era la poesía.

El poeta Paolo Astorga en una reseña que hace de tu libro “EADLD” sostiene que tu poemario en mención “nos avienta desde sus primeros versos a un infierno sin idea de retorno”, mientras que el historiador literario y también vate peruano César Toro Montalvo manifiesta que tú eres “un poeta orfebre de la deshumanización del hombre, sartreano y un defensor de la vida” ¿Qué tanto de cierto encuentras en todo esto?

- Soy sartreano y amante de la filosofía de Krishnamurti, shakespeareano desde y hasta Hamlet, nauseabundo como Leopoldo María Panero, no creo en la humanidad, pero abrigo esperanzas como LinYu Tang; creo en Dios, pero no en la iglesia católica, desde ese cúmulo de contradicciones se ha cimentado no solo mi poesía, sino más bien mi vida.

El año pasado fuiste al Festival de Poesía de la Habana donde participaron numerosos poetas del mundo ¿Qué tan agradable resultó esa experiencia y qué otros escritores peruanos estuvieron por ahí, compartiendo su “ars poética”?

- Asistir a un festival poético internacional siempre es una experiencia mágica, en este caso la experiencia en Cuba fue única, el público es diferente, se involucra muchísimo con el poeta, es muy sensible, además el pueblo cubano es muy amical, completamente entregado, hice muchos amigos allá no sólo poetas, sino también estudiantes, músicos, en fin, fue creo la mejor experiencia internacional que he tenido; de los peruanos que asistieron estuvieron Césitar Toro Montalvo, Winston Orrillo. Con ellos compartí algunas mesas de lectura. Fue para mí, aparte de un honor, una experiencia inolvidable.

No quiero equivocarme, pero ¿Cuánto de autobiográfico hay en tu poesía?

- Hace poco conversábamos de ese tema, no soy un autor autobiográfico, algunos de mis poemarios tienen una carga personal, íntima, pero no todo mi trabajo, por ejemplo, mi nuevo poemario “Teatro de la Crueldad” está dedicado a pacientes y amigos, escrito por y para ellos.

¿Qué significa, para ti, ser poeta en el Perú?

- Para mí ser poeta además de serlo en el Perú, creo que involucra muchas cosas, es muy difícil cuando no encuentras un público lector ávido que se interese no por tu trabajo, sino por el trabajo poético en general, vivimos en una sociedad donde la poesía no tiene lugar, los educadores quizá tengan mucha culpa en esto, los políticos sobre todo, siento que no se le da la trascendencia social y humana que tiene el decir poético, su palabra es arma de cambio, sin embargo, cada día se lee menos poesía, se compra menos poesía.

¿Qué escritores han influenciado más en tu creación? ¿Te sientes deudor de alguno(s) en especial?

- Indudablemente que muchos poetas, Cesar Vallejo fue sin temor a equivocarme la principal influencia, sobre todo el Vallejo de “Poemas Humanos”, Manuel Scorza, Eielson, Ojeda, Verástegui son algunos de los poetas a los que admiro mucho y que también influenciaron en mi creación, de los extranjeros los malditos Rimbaud, Baudelaire, la claridad de Eliseo Diego, y el maestro Antonio Machado.

Me siento deudor de muchos poetas que han estado conmigo en los comienzos, Jorge Ita Gómez, Miguel Ángel Guzmán, Antonio Sarmiento, César Toro Montalvo, Winston Orrillo. Agradezco la amistad y el apoyo de los antes mencionados.

¿Cómo ves el rumbo de la actual literatura peruana y qué autores de los nuevos te seducen un poco más de lo normal?

- Yo creo que la poesía actual está viva, los jóvenes están escribiendo y publicando revistas y plaquetas como nunca, conozco grupos que hacen cosas interesantes en universidades, en Lima y provincias, sin embargo, siento que la poesía no tiene un gran público lector. Enrique Verástegui decía hace poco que mientras los políticos no entiendan que el decir poético es importante y necesario para el pueblo la poesía está condenada a volverse sectaria, si es que ya no lo es.

De los jóvenes, sin duda, Paolo Astorga ha demostrado gran madurez en su trabajo como escritor, su temática es actual y su decir revelador cargado de una gran fuerza poética.

¿Qué opinión tienes de la crítica? ¿Te llevas bien? ¿Realmente crees que está cumpliendo con su papel o su deber?

- Realmente no creo que haya un trabajo crítico literario en Perú, ya que nadie se da tiempo para leer en este caso poetas actuales y hacer una crítica a la altura que merece cada trabajo. Este último año he sido testigo de una gran aparición de poetas jóvenes y algunos no tan jóvenes, sin embargo, no encontramos por ningún medio de comunicación nada que se parezca siquiera a un comentario, apenas una nota de tres renglones si tienes suerte anunciando alguna presentación y punto.

En la medida en que los poderosos le quiten páginas y titulares a lo farandulero, al sensacionalismo, a lo intrascendente como gran noticia y que se den cuenta que la poesía es necesaria porque integra, revela y dice, entonces habrá público, lectores, más casas editoriales que apuesten por la poesía y por supuesto más poetas.

Tú llevas varios años en este duro oficio de ser escritor ¿A qué se debe que tus libros no formen parte del exquisito plato de la crítica peruana, sabiendo que tú has sido premiado en la Argentina con el premio “Hermandad Latinoamericana”? ¿Sientes que, de alguna forma, te han relegado, ninguneado u menospreciado?

- Siento que no se dan los espacios a todos por igual, de todos modos sabemos que esto funciona en base a uno de los deportes de la sociedad peruana, el amiguismo, yo te invito y tú me invitas, yo hablo bien de ti y tú haces lo mismo, esa es la filosofía de muchos que están metidos en esto, sin embargo, yo no escribo para los críticos ni para medios.

Una pregunta que se hacen millones de lectores y que tú obligatoriamente tengas que responder en algún encuentro, es la siguiente, a sabiendas que los dos son poetas y familiares a la vez ¿Javier Heraud resulta ser un estigma a quién vencer? ¿Compartes tú esa apreciación?

- De ninguna manera, yo creo que la trascendencia de Javier es inigualable debido a que él vivió un momento irrepetible en la historia de nuestro país. Yo no considero que sea un estigma, siento respeto por su obra. Aunque te aseguro que es un poco incómodo tener que responder a la pregunta si soy sobrino de Javier, la debo de haber respondido en mi vida unas 2 millones de veces.

¿Qué otros proyectos literarios tienes, muy aparte de tus poemarios? Cuéntanos.

- Ahora mismo estoy trabajando con el músico Carlos Alberto Cárdenas la puesta en escena de un trabajo compartido basado en mi poemario “Teatro de la Crueldad”, que incluye video poemas y la musicalización por parte de Carlos Alberto de mis textos de manera especial usando elementos como el beat boxing y la música electrónica, intentamos que esto sea presentado a mi regreso de La Habana.

Hablemos ya un poco sobre tu último poemario “Teatro de la Crueldad” qué está en prensa. Primeramente ¿Por qué este título?, luego, ¿En qué editorial saldrá?

- Es una alegoría sobre la condición humana, basada en que el hombre vive su humanidad en un inmenso teatro que es la vida y que todos los seres humanos somos personajes de esta universal puesta en escena. El título es en honor al maestro Antonin Artaud y saldrá por "AFA editores" que es una editorial peruana que apuesta por la poesía.

¿Por qué y para quién escribes?

- Escribo porque es imprescindible y necesario hacerlo, escribo para mí primero que nada. Lógicamente sé que existe un público lector que puede gustar de tu trabajo, sin embargo, escribo sin pensar en agradar o desagradar al lector.

¿Qué libros estás leyendo últimamente?

- Acabo de leer “El Pez Dorado” de Le Clezio, actualmente estoy leyendo una pieza teatral de Enrique Verástegui titulada “El exorcismo de Bellmer” que apareció en el noveno número de la Revista Hispanoamericana de Literatura de Toro Montalvo.

¿Qué comentario te generan los blogs literarios? ¿Cumplen algún cometido?

Los blogs literarios cumplen con la función de difundir básicamente a los nuevos escritores y las movidas culturales que están ocurriendo ahora mismo en cualquier lugar del planeta, son importantes en la medida de la llegada y difusión que cumplan para promover e incentivar la lectura y el interés por la literatura como ente vivo y activo.

Ya para terminar esta entrevista, dos preguntas más y nos vamos.

¿Qué consejos les darías a los chicos que se sumergen al hermoso mundo de la poesía y la escritura?

- Que si lo van a tomar de forma profesional busquen otra actividad de lucro, porque aquí todo es por amor.

¿Qué es lo más preciado que te ha dado la poesía?

- Definitivamente los amigos, los manuscritos, libros, poemas y poetas que he conocido y leído con gozo y admiración, las enseñanzas que me han dejado cada uno de estas cajas de Pandora y por supuesto la posibilidad de poder viajar y disfrutar de lugares y gente maravillosa en el mundo.

Muchas gracias.

Ate – Vitarte, 11 de febrero del 2009

*Esta entrevista se realizo días antes del viaje del poeta Raúl Heraud a Cuba para presentar su poemario “Teatro de la Crueldad” en la FIL.

Vallejo desterrado del Campo de Marte

Agravio a la memoria del poeta César Vallejo.

Frente a la infamia consumada por la Municipalidad Distrital de Jesús María, al retirar inconsulta y subrepticiamente el monumento al poeta César A. Vallejo del lugar que ocupaba en el Campo de Marte de Lima.

La “Fundación César Vallejo” se dirige a la opinión pública para expresar su más enérgica condena y exigir una inmediata reivindicación, porque el monumento ocupaba un espacio de propiedad del Estado; es decir, del pueblo peruano, sin afectar en lo mínimo el ornato urbano, sino, por el contrario, ofrecía a los limeños la oportunidad de contemplar la imagen y recordar a uno de los más grandes poetas del habla hispana y, sin duda, el más representativo del Perú y América. Así que pretender reemplazarlo por una intrascendente “caída de agua” constituye un agravio de lesa cultura.

La corporación edilicia, dirigida por su alcalde Enrique Ocrospoma, desafía de esta manera al alma de la patria, a su intelectualidad y sus paradigmáticos valores, en lugar de promover su respeto y emulación. Una primera muestra de la reprobación institucional y colectiva fue la convocatoria del viernes 6 del mes en curso, de una concentración popular de protesta.

La “Fundación César Vallejo” demanda la emergencia de la gratitud de las instituciones cívicas para, juntos, concretar en la capital la constitución de un espacio de permanente homenaje al "Cholo Inmortal" que, como él mismo lo dijo refiriéndose a su hermano Miguel, “nos hace una falta sin fondo”.

12/03/2009

Fuente:

Publicación de Adivinanzas quechuas de Lara Irala

Libro de Lara Irala

Edilberto Lara Irala, docente egresado de la Universidad “Enrique Guzmán y Valle”, ha publicado: "Adivinanzas quechuas" con el prólogo de Luis Lumbreras Salcedo. Se trata de un trabajo que estudia la formación de las adivinanzas, realiza una adecuada clasificación y respectivos análisis de orden morfológico, sintáctico y literario de los textos. Es un trabajo valioso porque no sólo recupera la memoria, la oralidad, valores de la cultura andina y la tradición con que se escribe esta clase de libros. ¿Cuántos años trabajó Lara su libro? ¿Quién financió su labor de investigación y recopilación? Lara tuvo que asumir la financiación de su trabajo y eso le ha dado independencia para realizar una acción pedagógica. Así, estas adivinanzas deberían ser editadas como libro de lectura de los niños peruanos. Lamentablemente el prólogo de Lumbreras sólo se refiere a sus recuerdos de Ayacucho y no aporta nada al libro.

12/03/2009

Fuente: